Almaraz cierra: Ayuntamientos en vilo por el futuro socioeconómico
Los ayuntamientos de las localidades afectadas por el cierre de la central nuclear de Almaraz aún no han recibido información por parte del Instituto para la Transición Justa sobre el impacto socioeconómico que supondrá esta medida. El cierre de la planta, anunciado recientemente, ha generado preocupación entre los municipios cercanos, empresarios y representantes de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM), quienes esperan detalles concretos sobre los planes de mitigación y apoyo económico.
El Instituto para la Transición Justa, un organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, se ha comprometido a elaborar un informe detallado sobre las consecuencias económicas y sociales del cierre de Almaraz. Según fuentes, este estudio está previsto para ser redactado este año, aunque aún no se han proporcionado fechas específicas para su finalización o divulgación.
La falta de información ha creado un clima de incertidumbre en las áreas afectadas. Los ayuntamientos y los sectores empresariales locales están especialmente preocupados por cómo esta transición afectará al empleo y a la economía regional, que durante décadas ha dependido en gran medida de la actividad de la central nuclear. Existen temores de que, sin un plan de transición adecuado, las comunidades experimenten un declive económico similar al observado en otras regiones tras el cierre de instalaciones industriales.
El caso de la central de Garoña, en el Valle de Tobalina (Burgos), sirve como un precedente preocupante. A una década de su clausura, los residentes aún recuerdan las dificultades económicas y sociales que siguieron al cierre. Esta experiencia ha aumentado la ansiedad entre los habitantes y líderes de Almaraz, quienes urgen al Instituto para la Transición Justa y al gobierno central a actuar de manera proactiva para evitar una situación similar.
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