Casi 200 personas afectadas por el cierre inesperado de un centro estético en Las Arenas y Bilbao han decidido unirse para interponer una denuncia colectiva. El cierre de estas instalaciones, que ha dejado a numerosos clientes sin los servicios por los que ya habían pagado, se produjo recientemente, generando una considerable alarma entre los afectados.
Los afectados han creado un grupo de WhatsApp para organizarse y compartir información sobre cómo proceder legalmente contra la empresa. Según las declaraciones recogidas, muchos de los clientes tenían tratamientos pagados por adelantado que no han podido recibir, lo que ha incrementado la frustración y la sensación de indefensión entre los consumidores. La suma de los servicios no prestados podría ascender a varios miles de euros, lo que subraya la gravedad del impacto económico para los afectados.
El grupo está considerando diferentes vías legales para reclamar no solo la devolución de su dinero, sino también compensaciones por los perjuicios causados. La acción colectiva busca también llamar la atención sobre la necesidad de una regulación más estricta en el sector de los servicios estéticos, para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.
Para los consumidores afectados, este incidente no solo supone un desembolso económico perdido, sino también una interrupción en tratamientos que, en muchos casos, forman parte de procesos de cuidado personal importantes para ellos. La incertidumbre sobre la recuperación de su dinero y la finalización de sus tratamientos es una fuente considerable de estrés y ansiedad.
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