Condenado por vender finca contaminada en Renedo
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) ha confirmado la condena de un año y dos meses de prisión y una multa de 5.400 euros al empresario José María C.S. por un delito contra el medio ambiente y estafa. El empresario fue acusado de contaminar con residuos de escorias de aluminio una parcela en Renedo, Valladolid, donde operaba una factoría de reciclaje, y posteriormente vendió el terreno a terceros sin revelar la contaminación existente.
La sentencia, dictada por la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia Provincial de Valladolid y ahora ratificada por el TSJCyL, establece también la inhabilitación especial de José María C.S. para cualquier profesión relacionada con la producción, transporte y gestión de residuos por un periodo de un año. Además, la empresa del condenado deberá pagar una multa de 7.200 euros y asumir una parte de las costas procesales.
Los hechos se remontan a la venta de una parcela que, aunque estaba destinada a la instalación de un centro hípico, contenía sustancias contaminantes que afectaron gravemente la calidad del suelo y de las aguas superficiales. Estos residuos, incluidos bidones llenos enterrados en el terreno, fueron descubiertos por los nuevos propietarios tras realizar catas en el suelo.
Durante el juicio, José María C.S. negó cualquier responsabilidad sobre la contaminación y los materiales encontrados, alegando desconocimiento sobre las actividades de gestión de residuos que se realizaban en la parcela. Sin embargo, la acusación particular, apoyada por informes del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses y de la consultora CONGEO, demostró la existencia de una "afección por metales pesados" que representa un riesgo para la salud humana y para cualquier actividad equestre que se quisiera desarrollar en la finca.
El tribunal desestimó el recurso de apelación presentado por la defensa del empresario y confirmó la condena, subrayando la gravedad de los daños ambientales causados y la estafa cometida al vender un terreno industrial como si fuera rústico y apto para otros usos.
Este caso resalta la importancia de la responsabilidad ambiental en las operaciones industriales y la necesidad de transparencia en las transacciones de propiedades que puedan estar afectadas por contaminación.
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