Volver

Comisiones bancarias

Los bancos cobran comisiones por casi todo. Algunas son legales y están justificadas, otras son abusivas y se pueden reclamar. Saber distinguirlas te puede ahorrar cientos de euros al año, y conocer tus derechos te permite defenderte cuando el banco se excede. Las comisiones bancarias son una de las principales fuentes de reclamaciones ante el Banco de España, lo que demuestra que hay mucho margen para reclamar.

Tipos de comisiones

Las comisiones bancarias se pueden clasificar en varios grupos según el servicio al que corresponden. Conocer cada tipo te ayudará a identificarlas en tus extractos y a saber cuáles son razonables y cuáles no.

Comisiones de mantenimiento

Son las que te cobra el banco simplemente por tener la cuenta abierta. Es el coste fijo de ser cliente, independientemente de que uses mucho o poco la cuenta. Varían enormemente entre entidades: desde cero en muchos bancos online hasta más de 100-150 euros al año en algunos bancos tradicionales con condiciones no cumplidas.

Esta comisión puede cobrarse mensual, trimestral, semestral o anualmente. Algunos bancos la eliminan si cumples ciertas condiciones (domiciliar nómina, mantener saldo mínimo, usar la tarjeta), mientras que otros la cobran siempre. Es la comisión más fácil de evitar cambiándote a un banco que no la cobre.

Comisiones de administración

Similar a la de mantenimiento, se justifica como el coste de "gestionar" tu cuenta: procesar movimientos, mantener tus datos, enviarte comunicaciones. Muchos bancos cobran mantenimiento y administración como conceptos separados, aunque en realidad son prácticamente lo mismo. Si ves ambas en tu extracto, pregunta qué servicio diferente justifica cada una.

Comisiones por operaciones

Cada operación que realizas puede tener un coste asociado. Las más habituales son:

  • Transferencias a otras cuentas, especialmente si son a otros bancos o se hacen en ventanilla en lugar de online.
  • Ingresos en efectivo por ventanilla o en cajero, especialmente si son frecuentes o de importes elevados.
  • Retiradas de efectivo en cajeros de otros bancos o en el extranjero.
  • Emisión de cheques o utilización de talonarios.
  • Domiciliaciones devueltas cuando un recibo no se puede cobrar por falta de fondos.
  • Apuntes en cuenta donde cada movimiento genera un pequeño cargo.

Dentro de la zona SEPA (Europa), las transferencias en euros entre cuentas deben costar lo mismo que las nacionales, que a su vez deberían ser gratuitas o muy baratas si se hacen online.

Comisiones por descubierto

Cuando tu cuenta queda en números rojos, el banco te está adelantando dinero que no tienes. Por ello te cobra intereses (como si fuera un pequeño préstamo) más una comisión fija por la gestión del descubierto.

Estas comisiones pueden ser muy elevadas en proporción a la cantidad y el tiempo del descubierto. Un descubierto de 30 euros durante dos días puede generar comisiones de 25-35 euros, lo que equivale a tipos de interés anualizados de cientos o miles por ciento. Los tribunales han declarado abusivas muchas comisiones de este tipo por desproporcionadas.

💡 El Supremo ha puesto límites. La sentencia 566/2019 del Tribunal Supremo dejó claro que no pueden cobrarte comisión por descubierto si el banco no acredita una "gestión real y efectiva". Enviar una carta automática no es gestión real. Y la sentencia 264/2022 declaró abusivas las comisiones que superan ampliamente los costes reales del banco. Si te han cobrado comisiones de 30-35€ por descubiertos de días, revisa tus extractos y reclama.

🚨 El atraco del descubierto: 30€ por 2 días en rojo

Te quedas 3 euros en negativo durante un fin de semana y te clavan 35€ de comisión. Eso equivale a un TAE de miles por ciento. El Tribunal Supremo ya ha dicho que cobrar comisión fija por descubierto sin acreditar "gestión real" es nulo. Si te han dado el palo, revisa tus extractos de los últimos 5 años y reclama. Enviar una cartita automática no es gestión real, es imprimir papel.

Comisiones por tarjetas

Las tarjetas bancarias generan sus propias comisiones:

  • Emisión de la tarjeta cuando te la dan por primera vez.
  • Renovación anual o cuando caduca.
  • Mantenimiento por tener la tarjeta activa.
  • Uso en el extranjero fuera de la zona euro.
  • Cambio de divisa cuando pagas en otra moneda.
  • Retirada de efectivo a crédito, que suele tener comisión e intereses desde el primer día.
  • Duplicados si pierdes la tarjeta y pides otra.

Comisiones por servicios vinculados

Muchos bancos ofrecen (o imponen) servicios adicionales que tienen su propio coste:

  • Seguros de vida, hogar, accidentes, protección de pagos.
  • Planes de pensiones con comisiones de gestión y depósito.
  • Alertas al móvil por cada movimiento en tu cuenta.
  • Extractos en papel cuando los pides en oficina.
  • Certificados de titularidad, saldo o cualquier otro documento.
  • Gestión de herencias cuando fallece un titular.

Cuándo las comisiones son legales

No todas las comisiones son abusivas. Los bancos tienen derecho a cobrar por sus servicios, pero deben cumplir ciertos requisitos para que las comisiones sean legítimas.

Información previa

El banco debe comunicarte el importe de todas las comisiones antes de que operes o contrates cualquier producto. Esta información debe ser clara, accesible y comprensible. No vale con enterrar las condiciones en documentos de 50 páginas en letra diminuta: la normativa de transparencia exige que las comisiones se expliquen de forma que un cliente medio pueda entenderlas.

Además, cualquier cambio en las comisiones debe comunicarse con al menos dos meses de antelación. Si el banco sube una comisión sin avisarte correctamente, puedes reclamar la devolución de la diferencia.

Servicio real prestado

Solo pueden cobrarte por servicios que efectivamente se han prestado. No pueden cobrarte por servicios que no has pedido, que no se han ejecutado, o que el banco tiene obligación de realizar gratuitamente como parte del contrato básico.

Por ejemplo, no pueden cobrarte una "comisión de estudio" por un préstamo si luego no analizan realmente tu solicitud, o una "comisión de gestión" por algo que se hace automáticamente sin intervención humana.

Proporcionalidad

El importe de la comisión debe ser razonable en relación al servicio prestado. Cobrar 30 euros por enviar una carta de reclamación de descubierto es desproporcionado porque el coste real del envío es céntimos. Cobrar 50 euros por una transferencia de 100 euros también lo es.

La jurisprudencia española ha anulado muchas comisiones precisamente por falta de proporcionalidad entre el coste para el banco y lo que cobran al cliente.

Inclusión en contrato

Las comisiones deben figurar en el contrato que firmaste o en las condiciones generales que aceptaste. Si el banco te cobra algo que no estaba recogido en ningún documento que hayas firmado, puedes reclamar su devolución íntegra. El banco no puede inventarse comisiones sobre la marcha.

Comisiones abusivas

Hay determinadas comisiones que los tribunales han declarado abusivas de forma reiterada. Si te las están cobrando, tienes muchas probabilidades de que te las devuelvan si reclamas.

Comisión por reclamación de posiciones deudoras

Es lo que cobran por "gestionar" tu descubierto: enviarte una carta, llamarte, o simplemente registrar que tu cuenta está en negativo. Los tribunales han declarado abusivas las comisiones fijas que no corresponden a un coste real y acreditado. Cobrar 30 euros por enviar una carta generada automáticamente es desproporcionado.

Si te cobran esta comisión, reclama. Hay sentencias del Tribunal Supremo que la declaran nula cuando es fija y no responde a gastos efectivamente incurridos.

Comisión por devolución de recibos

Cuando un recibo domiciliado se devuelve impagado por falta de fondos, el banco te cobra una comisión. Puede ser legítima si realmente hay un trabajo de gestión, pero es abusiva si la devolución fue por error del banco, si tú ordenaste expresamente no pagar ese recibo, o si el importe es desproporcionado respecto al trabajo real.

Revisa por qué se devolvió el recibo. Si no fue culpa tuya, reclama la comisión.

Comisión por cancelación anticipada

Cuando cancelas un préstamo o una hipoteca antes de tiempo, el banco puede cobrarte una comisión por el lucro cesante (los intereses que deja de ganar). Pero esta comisión está limitada por ley:

  • En préstamos personales: máximo 1% del capital pendiente si quedan más de 12 meses, o 0,5% si quedan menos. Si el préstamo es a tipo variable, el máximo es 0,5% siempre.
  • En hipotecas: las limitaciones varían según el tipo de préstamo y cuándo se firmó. La Ley de Crédito Inmobiliario de 2019 estableció límites más estrictos.

Si te cobran más de estos límites, reclama la diferencia.

Doble cobro por el mismo concepto

A veces los bancos cobran varias comisiones que en realidad corresponden al mismo servicio: "comisión de gestión" y "comisión de tramitación" por una misma operación, o "comisión de mantenimiento" y "comisión de administración" por la cuenta. Si no pueden explicarte qué servicio diferente justifica cada cargo, estás ante un doble cobro abusivo.

Reclama pidiendo que te detallen qué servicio corresponde a cada comisión. Si no pueden justificarlo, exige la devolución.

Comisiones por servicios no solicitados

Si te cobran por algo que no has pedido, es directamente ilegal. No hace falta más análisis: el banco no puede imponerte servicios y luego cobrártelos. Esto incluye seguros que no contrataste, alertas SMS que no activaste, o cualquier otro servicio que aparezca en tu cuenta sin que lo hayas solicitado expresamente.

Reclama la devolución de todo lo cobrado desde el inicio del servicio no solicitado.

Comisión de apertura en préstamos

Ha habido una larga batalla judicial sobre si la comisión de apertura de préstamos (especialmente hipotecarios) es abusiva. El Tribunal de Justicia de la UE determinó en 2020 que puede serlo si no se informó adecuadamente al cliente o si no corresponde a servicios reales. Aunque no todas las comisiones de apertura son nulas, merece la pena revisar tu caso si pagaste una cantidad significativa.

Cómo revisar tus comisiones

Para saber si te están cobrando de más, necesitas hacer un seguimiento de lo que pasa en tu cuenta. Estas son las herramientas a tu disposición:

Extracto mensual

Revísalo cada mes sin falta. Los cargos por comisiones aparecen detallados con su concepto y su importe. Acostúmbrate a identificar cada línea: si ves algo que no reconoces o que te parece excesivo, es momento de investigar.

Claimeet recomienda

Pon una alarma mensual en el móvil para revisar el extracto del banco. Te llevará 5 minutos y detectarás comisiones que no deberían estar antes de que se acumulen.

La banca online te permite ver los movimientos en tiempo real. Configura alertas para recibir notificaciones de cada cargo, así detectarás comisiones inesperadas al momento.

Tarifas publicadas del banco

Todos los bancos están obligados a publicar sus tarifas de comisiones en su web y a tenerlas disponibles en las oficinas. Es un documento estandarizado donde aparecen todos los conceptos y sus importes máximos.

Compara lo que te cobran con lo que tienen publicado. Si te están cobrando más de lo que figura en las tarifas, tienes base clara para reclamar. Si te cobran exactamente lo publicado pero crees que es abusivo, también puedes reclamar alegando falta de proporcionalidad o de información.

Contrato de cuenta

Cuando abriste la cuenta firmaste un contrato donde se recogían las condiciones, incluyendo las comisiones. Si ya no lo tienes, pide una copia al banco (están obligados a dártela). Revisa qué comisiones aceptaste y compara con lo que te están cobrando.

Si te cobran algo diferente a lo pactado, la reclamación es sencilla. Si te cobran exactamente lo pactado pero no te lo explicaron bien cuando firmaste, también puedes reclamar por falta de transparencia.

Cómo reclamar comisiones

El procedimiento para reclamar comisiones bancarias sigue un camino escalonado. Es importante respetar el orden porque, para acudir al Banco de España, es requisito previo haber reclamado primero al banco.

Paso 1: Servicio de Atención al Cliente del banco

Es el primer paso obligatorio. Presenta tu reclamación por escrito (email, formulario web, o carta certificada) detallando qué comisiones consideras indebidas, por qué crees que son abusivas o injustificadas, y qué cantidad solicitas que te devuelvan.

El banco tiene 15 días hábiles para contestarte. Guarda el número de referencia que te asignen y la fecha de presentación, porque los necesitarás si tienes que escalar.

Paso 2: Defensor del Cliente

Si el banco tiene Defensor del Cliente (no todos lo tienen), puedes acudir a esta figura si el Servicio de Atención al Cliente no te da la razón. El Defensor es un órgano independiente que revisa las reclamaciones de forma imparcial.

Tiene 2 meses para resolver. Si te da la razón, su resolución es vinculante para el banco. Si no te la da, puedes seguir escalando.

Paso 3: Banco de España

Si el banco rechaza tu reclamación o no contesta en plazo, puedes acudir al Banco de España. El requisito es haber pasado antes por el Servicio de Atención al Cliente y, si existe, por el Defensor.

Presenta tu reclamación en la web del Banco de España (bde.es), por correo postal o presencialmente. Adjunta copia de tu reclamación al banco, la respuesta que te dieron (si la hubo), y cualquier documentación relevante (contrato, extractos, tarifas).

El Banco de España estudiará el caso y emitirá un informe indicando si considera que el banco actuó correctamente o no. Este informe no es vinculante, pero tiene mucho peso: la mayoría de bancos cumplen las resoluciones desfavorables porque les afecta en sus estadísticas y reputación.

🛡️ Modo auditoría: el Banco de España no es tu abogado, pero asusta

El informe del Banco de España no es vinculante, pero los bancos lo cumplen casi siempre porque les afecta en estadísticas y reputación. Si el Servicio de Atención al Cliente te ignora, ve directo al BdE. El truco: en la reclamación, cita la Orden EHA/2899/2011 de transparencia. Suena técnico y les deja claro que sabes de qué hablas.

Paso 4: Vía judicial

Si nada de lo anterior funciona, o si el importe que reclamas es significativo y quieres una resolución vinculante, puedes acudir a los tribunales.

Para cantidades hasta 2.000 euros, puedes usar el procedimiento monitorio sin necesidad de abogado ni procurador. Presentas una solicitud sencilla al juzgado y, si el banco no se opone en plazo, se considera que acepta la deuda.

Para cantidades mayores, necesitarás representación legal. Hay abundante jurisprudencia favorable a consumidores en materia de comisiones abusivas, así que las probabilidades de éxito son razonables si tu caso es sólido.

Negociar comisiones

Antes de llegar a la reclamación formal, muchas veces se puede resolver el asunto negociando. Los bancos tienen margen de maniobra y, si planteas bien tu caso, pueden hacerte excepciones.

Pregunta directamente

Parece obvio pero mucha gente no lo hace: pregunta si se puede quitar o reducir una comisión. "Esta comisión de 50 euros por mantenimiento, ¿hay alguna forma de evitarla?" A veces la respuesta es simplemente sí, porque el empleado tiene potestad para hacer excepciones o porque existen condiciones que desconocías.

Usa la competencia como argumento

Antes de negociar, investiga qué ofrecen otros bancos. Si otro banco ofrece cuenta sin comisiones o comisiones más bajas, díselo: "En [otro banco] no me cobran mantenimiento, ¿pueden igualarlo?" Los bancos prefieren reducir una comisión a perderte como cliente.

Aprovecha la vinculación

Los bancos eliminan comisiones si contratas otros productos con ellos: domiciliar nómina, contratar seguros, usar sus tarjetas, tener inversiones. Pregunta qué condiciones tienes que cumplir para que te bonifiquen las comisiones. A veces es tan simple como hacer tres compras con tarjeta al mes.

Eso sí, calcula si te compensa: a veces los productos vinculados (seguros, fondos) tienen sus propias comisiones que pueden superar lo que te ahorras en la cuenta.

🧠 Hack de retención: el poder del "me voy"

Los bancos tienen departamentos de retención cuyo único trabajo es evitar que te vayas. Cuando llames diciendo que cierras la cuenta, te pasarán con ellos. Ahí puedes pedir eliminar comisiones, mejorar condiciones o bonificaciones. Truco: no amenaces en vacío. Ten ya la cuenta del banco nuevo abierta y diles el nombre. Cuando ven que vas en serio, aparecen ofertas mágicas.

Plantea irte

Si llevas años siendo cliente y el banco no atiende tus peticiones, plantea llevarte tu dinero a otra entidad. El coste de captar un cliente nuevo es alto para los bancos, así que prefieren hacer concesiones a perderte. Obviamente, para que esta amenaza funcione, tienes que estar dispuesto a cumplirla si no ceden.

Cuentas sin comisiones

Existen cuentas bancarias que realmente no cobran comisiones, ni de mantenimiento ni de administración ni por operaciones básicas. Si estás pagando comisiones elevadas, plantéate cambiar.

Bancos online

Los bancos digitales (ING, Openbank, N26, Revolut, Evo Banco, MyInvestor, etc.) no tienen el coste de mantener redes de oficinas, así que pueden permitirse no cobrar comisiones de cuenta. La mayoría ofrecen:

  • Sin comisión de mantenimiento ni administración
  • Transferencias gratuitas dentro de la zona SEPA
  • Tarjeta de débito sin coste
  • Retiradas de efectivo gratuitas en cajeros de determinadas redes

El inconveniente es que no hay oficinas físicas (o muy pocas), así que toda la atención es por teléfono, chat o email.

Cuentas para jóvenes

La mayoría de bancos, incluso los tradicionales, ofrecen cuentas sin comisiones para menores de cierta edad (generalmente 25-30 años). Es su forma de captar clientes jóvenes que, cuando crezcan y tengan más dinero, seguirán con ellos. Si cumples la edad, aprovéchalo.

Cuentas vinculadas

Muchos bancos tradicionales eliminan las comisiones si cumples ciertas condiciones: domiciliar nómina de X euros, mantener saldo medio de Y euros, usar la tarjeta Z veces al mes. Si puedes cumplir las condiciones de forma sostenida, puedes tener cuenta sin comisiones en un banco con oficinas.

El riesgo es que el mes que no cumplas, te cobran. Lee bien las condiciones y asegúrate de que son realistas para tu situación.

El cambio de banco

Cambiar de banco es más fácil de lo que parece y puede ahorrarte mucho dinero en comisiones. El proceso básico es:

  1. Abre cuenta en el nuevo banco con la documentación habitual (DNI, justificante de domicilio). Muchos bancos online permiten hacerlo completamente por internet en minutos.

  2. Comunica el cambio a quienes te pagan (empresa, Seguridad Social, clientes) y a quienes te cobran (compañías de suministros, seguros, suscripciones). Esto es lo más tedioso, pero solo hay que hacerlo una vez.

  3. Espera a que todo funcione en la cuenta nueva. Comprueba que llegan los ingresos y se cargan los recibos correctamente durante uno o dos meses.

  4. Cierra la cuenta antigua cuando estés seguro de que todo funciona en la nueva. El banco antiguo no puede ponerte obstáculos para cerrar.

El nuevo banco suele ayudarte con la gestión del cambio. Tienen interés en que te quedes, así que facilitan el proceso. Algunos incluso te bonifican el cambio o te regalan dinero por traer tu nómina.

Normativa aplicable

Las comisiones bancarias están reguladas por un amplio marco normativo que protege al consumidor. Conocer la normativa te da argumentos para reclamar.

Orden EHA/2899/2011

Es la norma básica de transparencia bancaria en España. Establece la obligación de los bancos de informar claramente de todas las comisiones, publicar tarifas estandarizadas, comunicar cambios con antelación suficiente, y no cobrar por servicios no solicitados.

Circulares del Banco de España

El Banco de España desarrolla la normativa de transparencia mediante circulares que detallan cómo deben informar los bancos, qué formato deben tener las tarifas, y cómo deben comunicarse los cambios.

Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios

El Texto Refundido de la LGDCU protege a los consumidores frente a cláusulas abusivas, incluyendo comisiones desproporcionadas o no informadas adecuadamente. Es la base legal para anular comisiones abusivas en los tribunales.

Ley de Servicios de Pago

Regula los servicios de pago (transferencias, tarjetas, domiciliaciones) y establece normas específicas sobre comisiones en este ámbito. Por ejemplo, las transferencias dentro de la zona SEPA deben tener el mismo coste que las nacionales.

Ley de Crédito Inmobiliario

Para hipotecas firmadas desde 2019, esta ley establece límites estrictos a las comisiones de apertura, cancelación anticipada y otros conceptos.

Los bancos están muy supervisados. Aprovecha esa regulación: si crees que te cobran de más, la normativa probablemente esté de tu parte.

Para saber más

Eduardo Lázaro

Sobre el autor

Eduardo Lázaro

Ingeniero de software y entusiasta del análisis de procesos legales y de consumo. Con una trayectoria vinculada a la arquitectura de información desde 2003, Eduardo aplica la lógica para desglosar normativas complejas en guías accesibles. Ha colaborado con varias organizaciones en la defensa de los derechos de los usuarios y la transparencia digital.

Configuración de Cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar el uso de la web, personalizar contenido y mostrarte publicidad relevante. Puedes aceptar todas las cookies o configurar tus preferencias. Más información

Preferencias de Cookies

Cookies Esenciales

Siempre activas

Necesarias para el funcionamiento básico del sitio. Incluyen cookies de sesión, autenticación y seguridad. No se pueden desactivar.

Cookies de Análisis

Nos ayudan a entender cómo interactúas con la web, qué páginas visitas y detectar posibles problemas técnicos. Usamos esta información para mejorar nuestros servicios.

Cookies de Marketing

Permiten mostrarte anuncios relevantes basados en tus intereses. También se utilizan para limitar el número de veces que ves un anuncio y medir la efectividad de las campañas.

Cookies Funcionales

Permiten funcionalidades mejoradas como recordar tus preferencias, idioma o región. Sin estas cookies, algunos servicios pueden no funcionar correctamente.

Ver Política de Cookies completa