Garantía del coche
La garantía de tu vehículo es una de las protecciones más importantes que tienes como consumidor. Te ampara frente a defectos de fabricación y averías que no deberían producirse en un producto correctamente fabricado. Conocer el alcance de tu garantía y cómo ejercerla te permitirá defender tus derechos cuando surjan problemas, evitando que te hagan pagar por reparaciones que legalmente te corresponden gratis.
Tipos de garantía
Cuando compras un coche tienes dos tipos de garantía que funcionan de forma diferente y complementaria. Es importante que entiendas la diferencia porque tus derechos varían según invoques una u otra.
Garantía legal
La garantía legal es la que te otorga la ley por el mero hecho de comprar un bien de consumo. Es obligatoria y el vendedor no puede eliminarla ni reducirla por debajo de los mínimos legales. Desde 2022, la garantía legal para coches nuevos es de 3 años. También se aplica a coches usados cuando los compras a un vendedor profesional. Esta garantía cubre los defectos de conformidad, es decir, los problemas que hacen que el coche no sea conforme a lo que contrataste.
Es importante entender que la garantía legal es independiente de la garantía comercial del fabricante. Son dos cosas distintas. Además, quien responde es el vendedor, no el fabricante. Esto significa que tus reclamaciones deben dirigirse al concesionario o empresa que te vendió el coche.
Garantía comercial
La garantía comercial es la que ofrece el fabricante de forma voluntaria. Suele ser de 2 a 7 años según la marca y puede tener condiciones específicas que debes cumplir. Es adicional a la garantía legal, nunca la sustituye. Esto significa que puedes elegir invocar una u otra según te convenga.
Algunos ejemplos de garantía comercial por marca:
| Marca | Garantía comercial |
|---|---|
| Kia | 7 años / 150.000 km |
| Hyundai | 5 años sin límite km |
| Toyota | 3 años + extensión |
| Renault | 2 años + extensión |
Diferencias clave
Las diferencias fundamentales entre ambos tipos de garantía son relevantes a la hora de reclamar:
| Aspecto | Garantía Legal | Garantía Comercial |
|---|---|---|
| Obligatoria | Sí | No |
| Quién responde | Vendedor | Fabricante |
| Duración mínima | 3 años | La que ofrezcan |
| Condiciones | Las de la ley | Las del contrato |
Garantía legal en detalle
La garantía legal es tu principal protección como comprador. Conocer su funcionamiento en profundidad te ayudará a reclamar con eficacia cuando tengas un problema.
Duración
La duración de la garantía legal depende de si el coche es nuevo o usado. Para coches nuevos, la garantía es de 3 años desde la entrega. Para coches usados comprados a un profesional, la garantía también es de 3 años, pero puede reducirse a 1 año si hay un acuerdo expreso entre comprador y vendedor. Esta reducción debe constar por escrito para ser válida. Si no hay nada firmado, la garantía es de 3 años completos.
La carga de la prueba
Un aspecto fundamental de la garantía legal es quién debe demostrar qué cuando surge un problema.
🧠 usa la frase mágica "presunción de origen"
En los primeros 2 años, cuando reclames di: "El defecto se presume de origen según el artículo 11 del RDL 1/2007, demuestre usted lo contrario". Esa frase pone la carga de la prueba en el vendedor. Si no saben rebatirla, tienen que arreglártelo sí o sí.
Durante los primeros 2 años, la ley establece una presunción a tu favor. Se presume que cualquier defecto que aparezca ya existía cuando compraste el coche, aunque no fuera visible. Esto significa que es el vendedor quien debe demostrar lo contrario si quiere rechazar tu reclamación. En la práctica, esto hace mucho más fácil reclamar.
En el tercer año, la situación se invierte. Tú debes demostrar que el defecto era de origen, lo que puede resultar más complicado. En estos casos, suele ser necesario un informe pericial que acredite que el problema existía desde el principio.
Qué cubre
La garantía legal cubre los llamados defectos de conformidad, que son aquellos problemas que hacen que el vehículo no sea conforme a lo que contrataste. Esto incluye situaciones en las que el coche no corresponde a lo contratado, no sirve para su uso habitual, no tiene la calidad esperada para un vehículo de sus características, o no coincide con la descripción que te dieron.
Son ejemplos de defectos cubiertos por la garantía un motor que consume aceite de forma excesiva, una caja de cambios defectuosa desde el principio, problemas de electrónica de origen, pintura que se despega sin causa externa, o ruidos anómalos provocados por defectos de fabricación.
Qué NO cubre
La garantía no cubre todo. Quedan excluidos el desgaste normal de elementos como frenos, neumáticos o embrague. Tampoco cubre las averías causadas por mal uso del vehículo ni los problemas derivados de falta de mantenimiento. Las modificaciones no autorizadas que causen averías también te dejan sin cobertura. Lo mismo ocurre con los accidentes o negligencias y con los consumibles como aceite, filtros o bujías.
Cómo ejercer la garantía
Cuando detectes un problema en tu coche que crees cubierto por la garantía, sigue un procedimiento ordenado para maximizar tus posibilidades de éxito.
Paso 1: Detectar el problema
Lo primero es documentar la avería con el mayor detalle posible. Anota una descripción detallada del problema: qué falla, cómo se manifiesta, en qué circunstancias. Registra cuándo apareció el defecto y si fue de forma gradual o repentina. Haz fotografías y vídeos que muestren el problema. Y describe las circunstancias en que se produce, como si ocurre en frío, en caliente, a ciertas velocidades, etc.
Paso 2: Comunicar al vendedor
La comunicación con el vendedor debe ser siempre por escrito para tener constancia. Lo más práctico es un email con acuse de recibo o confirmación de lectura. Si el problema es grave, considera enviar un burofax que tenga valor probatorio. En tu comunicación, describe el defecto con claridad y solicita la reparación en garantía de forma expresa.
Paso 3: Llevar el vehículo
Una vez comunicado el problema, el vendedor te indicará dónde llevar el coche para su reparación. Puede pedirte que lo lleves al taller oficial de la marca o enviarte a un taller de la red del fabricante. En cualquier caso, el traslado y la reparación deben ser sin coste para ti si el defecto está cubierto por garantía.
Paso 4: Reparación
Durante el proceso de reparación tienes varios derechos. La reparación debe ser gratuita en todos sus aspectos, incluyendo piezas y mano de obra. Debe realizarse en un plazo razonable, sin demoras injustificadas. El proceso no debe causarte inconvenientes graves. Y en algunos casos tienes derecho a un vehículo de sustitución mientras dura la reparación.
Jerarquía de remedios
La ley establece un orden de preferencia en las soluciones que puedes pedir cuando hay un defecto cubierto por garantía. Conocer esta jerarquía te ayudará a saber qué puedes exigir en cada situación.
Primera opción: Reparación o sustitución
Ante un defecto en garantía, el consumidor puede elegir entre pedir la reparación del problema o la sustitución del vehículo por otro de las mismas características. La elección corresponde al comprador.
Sin embargo, hay excepciones a esta libertad de elección. El vendedor puede negarse a una de las opciones si es imposible de llevar a cabo, como sustituir un modelo descatalogado. También puede negarse si la opción elegida es desproporcionada, es decir, si conlleva un coste excesivo en comparación con la otra alternativa.
Segunda opción: Rebaja o resolución
Si la reparación o sustitución no es posible, no se realiza en plazo razonable, o simplemente falla, tienes derecho a pasar a la segunda categoría de remedios. Puedes pedir una rebaja proporcional del precio acorde con la gravedad del defecto, o la resolución del contrato con devolución del coche y del dinero.
Puedes pedir directamente rebaja o resolución, sin pasar por la reparación, en ciertos casos: después de dos intentos de reparación fallidos del mismo problema, si el defecto es muy grave, o si no te lo reparan en plazo razonable.
Obligaciones durante la garantía
Tanto tú como el vendedor tenéis obligaciones durante el periodo de garantía. Conocerlas te evitará perder la cobertura por incumplimientos.
Tuyas (como comprador)
Tu principal obligación es el mantenimiento adecuado del vehículo. Esto implica seguir el plan de mantenimiento indicado por el fabricante, hacer las revisiones en los intervalos establecidos, y usar el vehículo correctamente conforme a las instrucciones.
Sin embargo, hay cosas que no te pueden exigir para mantener la garantía. No es obligatorio hacer revisiones solo en la red oficial del fabricante. No tienes que usar exclusivamente recambios originales si usas piezas de calidad equivalente. Y no debes pagar servicios extra para "mantener" la garantía, como paquetes de mantenimiento o seguros adicionales.
Del vendedor
El vendedor tiene la obligación de reparar sin coste los defectos cubiertos por garantía. Debe hacerlo en un plazo razonable sin demoras injustificadas. El proceso no debe causarte molestias graves. Y debe informarte del estado de la reparación si se prolonga.
Revisiones y la garantía
Una de las dudas más frecuentes sobre la garantía es si puedes hacer las revisiones en cualquier taller o solo en la red oficial de la marca. La respuesta es clara: puedes elegir.
¿Puedo hacer revisiones fuera de la red oficial?
Tienes pleno derecho a hacer las revisiones donde quieras. La normativa europea de libre competencia lo garantiza. El fabricante no puede condicionar la garantía a que uses su red de talleres.
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Si el concesionario te dice que pierdes la garantía por hacer las revisiones fuera de su red, no es cierto. Es ilegal según la normativa europea. Pídeles que te lo pongan por escrito y verás cómo no se atreven.
Para protegerte, asegúrate de cumplir ciertos requisitos. Lleva el coche a un taller cualificado con profesionales competentes. Usa piezas de calidad equivalente a las originales. Guarda todas las facturas detalladas de lo que se ha hecho. Y sigue los intervalos de mantenimiento que indica el fabricante.
¿Pueden anularme la garantía?
Hay casos en los que no pueden anularte la garantía, aunque lo intenten. No pueden hacerlo por hacer revisiones fuera de la red oficial. Tampoco por usar piezas no originales siempre que sean de calidad equivalente. Ni por no contratar servicios adicionales como extensiones de garantía o paquetes de mantenimiento.
Pero sí pueden anular la garantía si hay incumplimientos reales por tu parte. Por ejemplo, si no haces el mantenimiento necesario y eso causa la avería. O si usas piezas inadecuadas que provocan el problema. O si hay mal uso evidente del vehículo.
Cómo protegerte
Para estar protegido frente a posibles reclamaciones del vendedor, guarda todas las facturas de mantenimiento y reparaciones. Asegúrate de que las facturas detallan lo que se ha hecho: operaciones realizadas, piezas utilizadas y referencias. Usa recambios homologados de calidad equivalente a los originales. Y sigue los intervalos de mantenimiento indicados por el fabricante.
Problemas frecuentes
Aunque la ley es clara, en la práctica surgen conflictos a la hora de ejercer la garantía. Conocer los problemas más habituales te ayudará a reaccionar correctamente.
Te niegan la garantía
Los motivos más habituales para denegar la garantía son que "no has hecho las revisiones aquí", "has usado piezas no originales", "es desgaste normal" o "es por mal uso". Algunos de estos motivos pueden ser ilegítimos y debes cuestionarlos.
Si te niegan la garantía, pide el motivo por escrito para tener constancia de la negativa. Valora si es un motivo legítimo conforme a lo que te he explicado. Si crees que no lo es, reclama siguiendo los cauces que veremos más adelante.
La reparación no funciona
🚨 al segundo intento fallido, exige resolución
Cada vez que vuelvas con el mismo problema, llévate un testigo y haz fotos del cuentakilómetros. A la segunda vez que falla la misma reparación, manda burofax: "Conforme al artículo 119 TRLGDCU, tras dos intentos fallidos, opto por la resolución del contrato". Te tienen que devolver el dinero.
Si después de repararte el coche sigue fallando lo mismo, tienes derecho a otra reparación. Después de dos intentos fallidos de arreglar el mismo problema, puedes pasar directamente a pedir rebaja del precio o resolución del contrato. Es importante que documentes cada vez que falla para poder acreditarlo.
Tardan demasiado
La ley no establece un plazo fijo para las reparaciones, solo exige que sea un "plazo razonable". Esto depende de la complejidad de la reparación y de la disponibilidad de piezas. Como orientación, entre 15 y 30 días suele considerarse razonable para la mayoría de reparaciones.
Si están tardando demasiado, reclama por escrito exigiendo que finalicen la reparación. Pide un vehículo de sustitución si no lo tienes ya. Y valora resolver el contrato si el retraso es excesivo y te está causando perjuicios.
El concesionario ha cerrado
La garantía legal la otorga el vendedor, así que si el concesionario cierra, la situación se complica. Sin embargo, tienes opciones. Contacta al fabricante directamente porque a veces asumen responsabilidad aunque no estén obligados. Intenta que otro concesionario de la marca te atienda. Y si el concesionario está en concurso de acreedores, presenta tu reclamación como acreedor.
Garantía de reparaciones
Además de la garantía del vehículo, las reparaciones también tienen su propia garantía que debes conocer.
En taller de garantía
Cuando te reparan algo bajo la garantía del coche y la reparación falla, esa reparación tiene su propia garantía. Si vuelve a aparecer el mismo problema que supuestamente arreglaron, reclama de nuevo. No te pueden cobrar por arreglar algo que no repararon bien la primera vez.
En taller particular (fuera de garantía)
Cuando pagas una reparación en un taller cualquiera, esa reparación también tiene garantía por ley. La mano de obra tiene una garantía mínima de 3 meses. Las piezas sustituidas tienen garantía de 1 año. Si la reparación falla dentro de estos plazos, el taller debe repararla sin coste adicional.
Reclamar en garantía
Si el vendedor no atiende correctamente tu reclamación en garantía, tienes varias vías para hacer valer tus derechos.
Pasos
El proceso de reclamación debe seguir un orden escalonado. Empieza con una reclamación escrita formal al vendedor explicando el problema y lo que pides. Si la niegan o no te responden, pide la hoja de reclamaciones. También puedes contactar con el servicio de atención al cliente del fabricante, que tiene más capacidad de decisión. Si no consigues nada, acude a la OMIC (Oficina Municipal de Información al Consumidor). El arbitraje de consumo es otra opción si el vendedor está adherido. Como último recurso queda la vía judicial.
Documentación necesaria
Para reclamar con eficacia necesitas reunir toda la documentación relevante. La factura de compra acredita la adquisición del vehículo. El contrato detalla las condiciones pactadas. El libro de garantía especifica la cobertura. Las facturas de mantenimiento demuestran que has cumplido con tu obligación de cuidar el coche. Las comunicaciones con el vendedor documentan tus intentos de resolver el problema. Y un informe pericial puede ser decisivo si el caso es complejo.
Plazos
Para reclamar al vendedor, puedes hacerlo en cualquier momento dentro del periodo de garantía. Para acciones legales, tienes un plazo de 3 años desde que detectas el defecto para interponer demanda.
Consejos prácticos
Algunos consejos basados en la experiencia te ayudarán a gestionar mejor la garantía de tu vehículo.
Desde la compra
Desde el momento en que compras el coche, guarda toda la documentación relacionada con la compra. Registra el vehículo en la web del fabricante si ofrecen ese servicio, porque facilita futuras gestiones. Conoce las condiciones de la garantía comercial además de la legal. Y empieza a guardar facturas de mantenimiento desde la primera revisión.
Durante la garantía
Mientras dure la garantía, haz el mantenimiento en plazo según las indicaciones del fabricante. Guarda todas las facturas de revisiones y reparaciones. Comunica los problemas por escrito en cuanto los detectes. Y no aceptes un "no" sin que te den una justificación clara y por escrito.
Si hay problemas
Cuando surja un problema, documenta todo lo que puedas sobre el defecto. Reclama siempre por escrito para tener constancia. No dejes pasar el tiempo porque los plazos corren. Y busca asesoramiento profesional si el caso es complejo o el importe es elevado.
Para saber más
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