Bono social eléctrico
El bono social es un descuento en la factura de la luz para consumidores vulnerables. Puede suponer un ahorro importante si cumples los requisitos, llegando a reducir tu factura entre un 25% y un 100% según tu situación. Si tu economía doméstica es ajustada, merece la pena comprobar si tienes derecho a solicitarlo.
Qué es el bono social
El bono social eléctrico es una medida de protección para los hogares con menos recursos económicos o en situaciones especiales de vulnerabilidad. No es una ayuda puntual, sino un descuento permanente que se aplica automáticamente en cada factura mientras cumplas los requisitos.
Definición
El bono social es un descuento obligatorio que las comercializadoras de referencia deben aplicar en la factura eléctrica de los hogares que cumplan los requisitos establecidos. Está regulado por ley, lo que significa que no es una decisión voluntaria de las empresas ni una promoción comercial, sino un derecho del consumidor vulnerable.
El descuento se financia entre todas las comercializadoras del mercado en proporción a su cuota de clientes, por lo que no supone ningún coste adicional para quien lo recibe ni afecta a la calidad del servicio.
Descuentos
El bono social contempla tres niveles de descuento según el grado de vulnerabilidad del hogar. El consumidor vulnerable obtiene un 25% de descuento sobre la parte regulada de la factura. El consumidor vulnerable severo tiene un descuento del 40%, pensado para situaciones de mayor dificultad económica. El consumidor en riesgo de exclusión social puede llegar al 100% de descuento cuando los servicios sociales de su administración local asumen el pago de la factura.
Estos porcentajes se aplican sobre el término de potencia y el término de energía, que son los conceptos principales de la factura. Los impuestos se calculan después del descuento, por lo que el ahorro total es significativo.
Qué cubre
El descuento del bono social se aplica sobre los dos componentes principales de tu factura: el término de energía, que es lo que pagas por los kWh que consumes, y el término de potencia, que es la parte fija por tener disponible una determinada potencia. Sin embargo, existe un límite de consumo protegido a partir del cual se paga el precio normal.
Límites de consumo protegido
El bono social no cubre todo el consumo que puedas hacer, sino hasta unos límites establecidos según las características del hogar. Estos límites están pensados para cubrir un consumo razonable, pero si tu consumo es muy alto, la parte que exceda el límite se facturará a precio normal.
Los límites varían según tu situación. Los hogares sin calefacción eléctrica tienen un límite menor, mientras que los que usan electricidad para calefacción tienen un límite mayor que reconoce esa necesidad. Las familias numerosas también tienen límites aumentados para adaptarse a su mayor consumo habitual.
Quién puede solicitarlo
No todo el mundo puede acceder al bono social. Hay unos requisitos específicos que debes cumplir, tanto relativos al tipo de contrato como a tu situación económica o personal.
Requisitos generales
Para poder solicitar el bono social debes cumplir varias condiciones previas que son imprescindibles.
En primer lugar, debes tener contratado PVPC. El bono social solo está disponible en el mercado regulado, a través de una comercializadora de referencia. Si actualmente estás en el mercado libre, tendrás que cambiarte primero a PVPC para poder solicitar el bono.
Además, debes ser el titular del contrato o bien que algún miembro de tu unidad familiar lo sea. También vale que seas titular del punto de suministro aunque el contrato esté a otro nombre.
Finalmente, debes cumplir los requisitos económicos que establece la normativa, o encontrarte en alguna de las situaciones especiales que dan derecho automático al bono.
Por renta (2024)
El criterio más habitual para acceder al bono social es tener una renta anual por debajo de ciertos umbrales. Estos umbrales están vinculados al IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples) y varían según la composición del hogar.
Para ser reconocido como consumidor vulnerable con descuento del 25%, la renta anual del hogar debe ser igual o inferior a 1,5 veces el IPREM con 14 pagas, lo que equivale aproximadamente a 12.600€. Si en el hogar hay un menor, el límite sube a 2 veces el IPREM (unos 16.800€), y con dos menores se amplía hasta 2,5 veces el IPREM (aproximadamente 21.000€).
Para el reconocimiento como consumidor vulnerable severo con descuento del 40%, los umbrales son más bajos. Sin menores, la renta debe ser igual o inferior a 1 vez el IPREM (unos 8.400€). Con un menor sube a 1,5 veces el IPREM (12.600€), y con dos menores a 2 veces el IPREM (16.800€).
Estas cifras se actualizan anualmente con el IPREM, por lo que conviene verificar los importes exactos en el momento de solicitar.
Por circunstancias especiales
Además del criterio de renta, hay determinadas situaciones personales que dan derecho al bono social independientemente de los ingresos del hogar.
Las familias numerosas pueden solicitar el bono social acreditando simplemente su título de familia numerosa, sin necesidad de justificar su nivel de renta. Esta medida reconoce el mayor gasto que supone mantener un hogar con más miembros.
Los pensionistas que reciben la pensión mínima por jubilación, incapacidad permanente o viudedad también tienen derecho al bono si no tienen otros ingresos significativos además de la pensión.
Las víctimas de violencia de género pueden acceder al bono acreditando su condición, como medida de protección adicional en una situación ya de por sí difícil.
Las víctimas de terrorismo igualmente tienen reconocido el derecho al bono social acreditando esta condición.
Consumidor en riesgo de exclusión social
El nivel máximo de protección corresponde a los consumidores en riesgo de exclusión social. Para acceder a esta categoría debes estar siendo atendido por los servicios sociales de una administración autonómica o local que asuma el pago de tu factura eléctrica.
En estos casos el descuento llega al 100%, de forma que el consumidor no paga nada directamente y es la administración quien asume el coste. Esta figura está pensada para situaciones de extrema vulnerabilidad donde incluso un pago reducido resultaría inasumible.
Cómo solicitarlo
El proceso de solicitud del bono social no es complicado, pero requiere reunir cierta documentación y seguir los pasos correctos. Aquí te explicamos cómo hacerlo.
Paso 1: Comprueba que tienes PVPC
Antes de iniciar la solicitud, verifica que tu contrato de luz está en el mercado regulado (PVPC) con una comercializadora de referencia. Puedes comprobarlo fácilmente mirando tu factura: debe indicar PVPC o Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor.
Si estás en el mercado libre, primero debes cambiarte a una comercializadora de referencia y contratar PVPC. El cambio es gratuito y sin cortes, y suele tardar unas semanas. Una vez completado el cambio, podrás solicitar el bono social.
Paso 2: Prepara la documentación
La documentación necesaria varía según el motivo por el que solicites el bono, pero hay algunos documentos que siempre son necesarios. Deberás aportar el DNI o NIE de todos los miembros del hogar, y el libro de familia o documento equivalente que acredite la composición familiar.
Según tu caso particular, también necesitarás documentación adicional. Si solicitas por renta, deberás aportar la declaración de la renta del último ejercicio o un certificado de no obligación de declarar. El certificado de empadronamiento acredita quién vive en el domicilio. Si eres familia numerosa, necesitarás el título en vigor. Los pensionistas deben aportar certificado de pensiones. Las víctimas de violencia de género o terrorismo necesitan el certificado correspondiente que acredite su condición.
Paso 3: Presenta la solicitud
Hay varias formas de presentar la solicitud del bono social. La forma más cómoda es hacerlo online a través de la sede electrónica del Ministerio para la Transición Ecológica, donde encontrarás el formulario y podrás adjuntar la documentación.
Si prefieres hacerlo presencialmente, puedes acudir a las oficinas de atención al ciudadano de tu comunidad autónoma o ayuntamiento. También algunas comercializadoras de referencia ofrecen la posibilidad de tramitar la solicitud a través de sus propios canales de atención al cliente.
Paso 4: Espera resolución
Una vez presentada la solicitud, la administración comprueba que cumples los requisitos. Muchas verificaciones se hacen automáticamente mediante cruces de datos con Hacienda, la Seguridad Social y otros organismos, lo que agiliza el proceso.
El plazo de resolución varía, pero normalmente recibirás respuesta en unas semanas. Si la solicitud está incompleta o hay algún problema con la documentación, te requerirán para que lo subsanes.
Paso 5: Aplicación del descuento
Si tu solicitud es aprobada, el descuento comienza a aplicarse automáticamente en las siguientes facturas. No tienes que hacer nada más: la comercializadora recibirá la notificación y aplicará el porcentaje correspondiente.
En algunas ocasiones el descuento puede tardar un par de facturaciones en aparecer. Si ves que pasan los meses y no se aplica, reclama a tu comercializadora.
Duración y renovación
El bono social no es indefinido. Tiene una duración limitada y requiere renovación periódica para seguir beneficiándote del descuento.
Duración
La duración del bono social depende del motivo por el que lo obtuviste. Si accediste por renta, el bono tiene una validez de 2 años, tras los cuales debes renovarlo acreditando que sigues cumpliendo los requisitos.
Para las familias numerosas, el bono se mantiene mientras el título de familia numerosa esté en vigor. Cuando el título caduque o pierdas la condición, deberás renovar o el bono dejará de aplicarse.
Los pensionistas mantienen el bono mientras sigan cumpliendo las condiciones que les dieron derecho a él, es decir, mientras perciban pensión mínima sin otros ingresos significativos.
Para las víctimas de violencia de género o terrorismo, la duración depende de la acreditación específica de cada caso.
Renovación
Antes de que expire tu bono social, debes renovar la solicitud si quieres seguir beneficiándote del descuento. La comercializadora está obligada a avisarte con antelación de que se acerca la fecha de vencimiento.
El proceso de renovación es similar al de la solicitud inicial: debes acreditar que sigues cumpliendo los requisitos presentando la documentación actualizada.
Pérdida del derecho
Si tus circunstancias cambian y dejas de cumplir los requisitos, debes comunicarlo y perderás el bono social. Esto puede ocurrir si tu renta aumenta por encima de los umbrales, si ya no tienes menores a cargo, si dejas de ser familia numerosa, o si cambia cualquier otra circunstancia que te daba derecho al descuento.
Si sigues cobrando el bono sin tener derecho, la administración puede reclamarte las cantidades indebidamente percibidas, así que es importante comunicar los cambios cuando se produzcan.
Prohibición de corte
Además del descuento en la factura, el bono social incluye protecciones adicionales contra el corte de suministro para los consumidores más vulnerables.
🛡️ Modo escudo: si eres vulnerable severo, no te pueden cortar
Tienes bono social de vulnerable severo y te amenazan con cortar. Es ilegal durante los meses de invierno y en olas de frío/calor. Si cortan, reclama a la comercializadora, a la CNMC y a Consumo. Hay multas de miles de euros por cortes indebidos a vulnerables. Guarda toda comunicación por escrito y no te dejes amedrentar.
Protección adicional
Los consumidores reconocidos como vulnerables severos o en riesgo de exclusión social tienen prohibición de corte de suministro en determinados periodos, incluso si tienen facturas impagadas. Esta protección suele aplicarse durante los meses de invierno y puede ampliarse en situaciones excepcionales como olas de frío extremo.
Además, los servicios sociales pueden certificar la prohibición de corte para situaciones especialmente graves fuera de estos periodos generales.
No exime de pagar
Es importante entender que la prohibición de corte no significa que no debas pagar tus facturas. La deuda sigue acumulándose y puede reclamarse posteriormente. Lo que la prohibición garantiza es que, mientras dure, no te quedarás sin luz aunque no puedas pagar en ese momento.
Si tienes dificultades para pagar, además del bono social existen otras ayudas de emergencia a las que puedes acceder a través de servicios sociales.
Problemas frecuentes
Estas son algunas de las situaciones problemáticas más habituales relacionadas con el bono social y cómo resolverlas.
"No estoy en PVPC"
Si quieres solicitar el bono social pero estás en el mercado libre, primero debes cambiar tu contrato a PVPC con una comercializadora de referencia. El cambio es gratuito y sin cortes, aunque puede tardar unas semanas. Una vez completado, podrás solicitar el bono.
"Me han denegado sin explicación"
Tienes derecho a conocer el motivo de la denegación. Si no te lo han comunicado o no lo entiendes, solicita información detallada. Si crees que es un error porque cumples los requisitos, puedes recurrir la resolución aportando la documentación que acredite tu derecho.
"Cumplo requisitos pero no me lo aplican"
A veces hay retrasos entre la aprobación del bono y su aplicación efectiva en las facturas. Si ya te han confirmado la aprobación pero pasan los meses sin que aparezca el descuento, reclama a tu comercializadora. Si no resuelven, acude a Consumo.
"Mi renta ha subido"
Si tus ingresos han aumentado y ya no cumples los requisitos de renta, debes comunicarlo. Seguir cobrando el bono sin derecho puede suponer que te reclamen las cantidades percibidas indebidamente. Es mejor comunicar el cambio y, si más adelante tu situación empeora, volver a solicitarlo.
"Tengo bono social pero me han cortado la luz"
Si eres consumidor vulnerable severo o en riesgo de exclusión social y te han cortado el suministro durante un periodo protegido, reclama inmediatamente. Este corte es ilegal y debes exigir la reconexión inmediata además de denunciar la situación ante Consumo.
Claimeet recomienda
Si tienes bono social de vulnerable severo y te amenazan con cortarte la luz en invierno, recuérdales que es ilegal. Guarda todas las comunicaciones por escrito. Si cortan, denuncia inmediatamente a la CNMC y a Consumo.
Compatibilidad con otras ayudas
El bono social puede combinarse con otras ayudas para reducir aún más el gasto en suministros energéticos.
Ayudas autonómicas
Muchas comunidades autónomas tienen programas de ayuda adicionales para el pago de suministros básicos como luz, gas y agua. Estas ayudas son compatibles con el bono social, por lo que puedes beneficiarte de ambas simultáneamente. Consulta en tu comunidad qué ayudas están disponibles y cómo solicitarlas.
Ayudas municipales
Algunos ayuntamientos disponen de fondos de emergencia para ayudar a familias con dificultades a pagar sus facturas de suministros. Estas ayudas suelen gestionarse a través de los servicios sociales municipales y también son compatibles con el bono social.
Bono social térmico
El bono social térmico es una ayuda adicional para gastos de calefacción que se concede automáticamente a quienes ya tienen el bono social eléctrico. Se paga una vez al año y cubre parte del gasto en gasóleo, gas butano, propano, biomasa u otros combustibles de calefacción.
No tienes que solicitarlo específicamente: si tienes el bono social eléctrico, la administración te lo abona directamente en tu cuenta bancaria.
Claimeet recomienda
Si tienes el bono social eléctrico, asegúrate de que tus datos bancarios están actualizados. El bono térmico se abona automáticamente, pero si el número de cuenta no es correcto, puedes perder la ayuda.
Bono social de gas
Además del bono social eléctrico, existe también un bono social para el suministro de gas natural con características similares.
Existe también para gas
El bono social de gas ofrece un descuento en la factura de gas natural para consumidores vulnerables, con una estructura similar al eléctrico. Los requisitos para acceder son parecidos: cumplir criterios de renta o estar en situaciones especiales como familia numerosa, pensionista o víctima de violencia de género.
El descuento también varía según el nivel de vulnerabilidad: 25% para vulnerable y 40% para vulnerable severo.
Cómo solicitarlo
El proceso de solicitud es similar al del bono eléctrico. Debes estar en el mercado regulado de gas (TUR, Tarifa de Último Recurso) con una comercializadora de gas de referencia, y presentar la documentación que acredite tu situación.
Si cumples los requisitos para el bono social eléctrico, muy probablemente también los cumplas para el de gas, así que tiene sentido solicitar ambos.
Consejos prácticos
Estos consejos te ayudarán a aprovechar mejor el bono social y evitar problemas.
Comprueba si tienes derecho
Muchas personas que cumplen los requisitos del bono social no lo solicitan simplemente porque desconocen su existencia o creen que no les corresponde. Si tu situación económica es ajustada, merece la pena revisar los requisitos y comprobar si podrías beneficiarte.
🧠 Hack del bono: pídelo aunque creas que no te toca
"No me lo van a dar". Eso piensa mucha gente y ni lo intenta. Los umbrales de renta cambian cada año y son más altos de lo que crees. Una familia con 2 hijos puede tener el bono con 21.000€ de renta. Solicitarlo es gratis, online, y lo peor que puede pasar es un "no". Pero si te lo dan, son 100-200€ al año de ahorro. No seas de los que dejan el dinero sobre la mesa.
Solicítalo aunque dudes
Si crees que podrías cumplir los requisitos pero no estás seguro, solicítalo igualmente. Lo peor que puede pasar es que te lo denieguen, pero no pierdes nada por intentarlo. Y si te lo conceden, el ahorro puede ser significativo.
Claimeet recomienda
Mucha gente no solicita el bono social porque cree que "no le tocará" o que el trámite es complicado. Si tu economía está ajustada, dedica 30 minutos a comprobarlo. El ahorro puede ser de 200-400€ al año.
Cambia a PVPC si es necesario
Si el bono social te supone un ahorro importante, puede compensarte cambiarte a PVPC aunque inicialmente pensaras quedarte en el mercado libre. Haz los números: el descuento del bono social (25% o 40%) suele compensar con creces cualquier diferencia de precio entre PVPC y ofertas del mercado libre, especialmente para consumos bajos o medios.
Renueva a tiempo
No esperes a que expire tu bono para renovarlo. Renueva con antelación suficiente para evitar periodos sin descuento. Tu comercializadora debe avisarte, pero es tu responsabilidad presentar la renovación a tiempo.
Contacta con servicios sociales
Si tu situación económica es muy grave, no te quedes solo con el bono social. Los servicios sociales de tu ayuntamiento pueden ayudarte a acceder a otras prestaciones, incluyendo el reconocimiento como consumidor en riesgo de exclusión social con descuento del 100%.
Conclusión
El bono social es un derecho importante para los hogares en situación de vulnerabilidad económica. Ofrece un descuento real y significativo en la factura de la luz que puede marcar la diferencia en presupuestos ajustados.
Recuerda los puntos clave: el bono ofrece entre un 25% y un 100% de descuento según tu nivel de vulnerabilidad, solo está disponible si tienes contratado PVPC con una comercializadora de referencia, hay que solicitarlo activamente porque no se aplica automáticamente, y los consumidores más vulnerables tienen protección adicional contra cortes de suministro.
Si tu situación económica es difícil o cumples alguna de las circunstancias especiales, comprueba si puedes beneficiarte del bono social. Es un alivio real en la factura de la luz que puede suponer un ahorro de cientos de euros al año.