Corte de suministro
El corte de luz o gas es una de las situaciones más difíciles que puede enfrentar un hogar. Quedarse sin energía afecta a prácticamente todas las actividades cotidianas, desde conservar los alimentos hasta calentar la casa o cargar el móvil. Conocer cuándo es legal que te corten el suministro, cuándo no lo es, y qué derechos te protegen te ayudará a actuar con conocimiento y a defenderte si la compañía no cumple las normas.
Cuándo pueden cortarte
Aunque el suministro eléctrico y de gas se consideran servicios esenciales, existen circunstancias en las que las compañías tienen derecho a interrumpirlo. La ley establece claramente los motivos que justifican un corte y el procedimiento que deben seguir, por lo que un corte que no cumpla estos requisitos sería ilegal.
Motivos legales de corte
Las compañías solo pueden cortar tu suministro por causas específicas establecidas en la normativa. Cualquier corte fuera de estos supuestos puede ser reclamado y conlleva la obligación de indemnizarte.
Impago de facturas: El impago es el motivo más habitual de corte de suministro. Si debes facturas y no las abonas tras recibir los correspondientes avisos y requerimientos, la compañía puede iniciar el procedimiento de corte. Sin embargo, deben respetar unos plazos mínimos y darte oportunidad de pagar o negociar antes de llegar a ese extremo.
Fraude o manipulación: Si se detecta que has manipulado el contador para que registre menos consumo del real, o que te has enganchado ilegalmente a la red sin tener contrato, la compañía puede cortarte el suministro de forma inmediata. Además del corte, tendrás que pagar lo defraudado con recargos y podrías enfrentarte a consecuencias penales.
Seguridad: Cuando tu instalación presenta un peligro para ti, para terceros o para la red general, la distribuidora puede ordenar el corte hasta que se corrijan los defectos. También pueden cortarte por orden de las autoridades competentes si existe riesgo para la seguridad pública.
Solicitud del titular: Si eres el titular del contrato y solicitas la baja del suministro, lógicamente procederán al corte. Esto ocurre, por ejemplo, cuando te mudas y no quieres seguir pagando el suministro de la vivienda anterior.
Procedimiento de corte por impago
Las compañías no pueden cortarte el suministro de un día para otro por una factura impagada. La normativa establece un procedimiento escalonado que deben cumplir obligatoriamente, dándote tiempo para regularizar tu situación o buscar alternativas.
El proceso típico sigue esta secuencia: tras la primera factura impagada, la comercializadora debe comunicarte que tienes una factura pendiente. Si no pagas y se produce una segunda factura sin abonar, recibirás un nuevo aviso más contundente. Posteriormente llega el requerimiento formal, un documento oficial que te da un plazo concreto para pagar, normalmente entre 10 y 15 días. Si transcurrido ese plazo sigues sin pagar, la comercializadora puede enviar la orden de corte a la distribuidora. Finalmente, la distribuidora ejecuta el corte efectivo desplazándose físicamente a tu instalación.
Plazos
La ley protege al consumidor exigiendo que transcurra un tiempo razonable entre el primer impago y el corte efectivo. Este periodo permite buscar soluciones, ya sea pagando la deuda, negociando un aplazamiento, o solicitando ayudas si te encuentras en situación vulnerable.
El plazo total desde el primer impago hasta el corte no puede ser inferior a varias semanas. Durante este tiempo deben enviarte al menos dos avisos y un requerimiento formal con plazo para pagar. Un corte sin haber cumplido este procedimiento es ilegal y da derecho a indemnización.
Cuándo NO pueden cortarte
La normativa establece varios supuestos en los que el corte de suministro está prohibido, incluso aunque existan facturas impagadas. Conocer estos casos es fundamental para defender tus derechos.
🛡️ Modo escudo: el bono social te hace intocable
Si tienes bono social y eres vulnerable severo, no pueden cortarte la luz aunque debas meses. Punto. Si además hay menores de 16 años en casa, la protección es todavía mayor. ¿No lo tienes? Solicítalo ya. El trámite es gratuito, online, y tarda unos días. Mientras se tramita, guarda el justificante de solicitud: puede servir para frenar un corte si llega antes de la aprobación.
Consumidores protegidos
El sistema de protección a consumidores vulnerables incluye limitaciones importantes a la posibilidad de corte. Estas protecciones reconocen que para determinadas personas, quedarse sin luz o gas puede suponer un riesgo grave para su salud o incluso su vida.
Vulnerables severos y en riesgo de exclusión: Los consumidores reconocidos oficialmente como vulnerables severos o en riesgo de exclusión social tienen una protección especial que impide que les corten el suministro durante determinados periodos, aunque tengan facturas pendientes. Para beneficiarte de esta protección debes solicitar el bono social y que te reconozcan la condición de vulnerable, por lo que es importante iniciar el trámite cuanto antes si crees que puedes cumplir los requisitos.
Periodo de protección: La prohibición de corte para consumidores vulnerables se aplica durante los meses de invierno, cuando quedarse sin calefacción supone un riesgo para la salud. Este periodo puede ampliarse mediante decretos cuando se producen olas de frío o calor extremo, protegiendo así a las personas más vulnerables en los momentos de mayor necesidad.
🚨 Corte ilegal = indemnización automática
Si te cortan la luz sin los dos avisos previos y el requerimiento formal con plazo, el corte es ilegal. Da igual que debas dinero. El procedimiento es obligatorio y si se lo saltan, tienes derecho a reconexión inmediata más indemnización por los daños (comida estropeada, día de trabajo perdido, etc.). Documenta todo: fecha del corte, facturas anteriores, y si tienes fotos de la nevera vacía, mejor. Denuncia en Consumo.
Sin cumplir el procedimiento
Independientemente de que debas dinero, la compañía no puede cortarte el suministro si no ha seguido el procedimiento legalmente establecido. Esto incluye varias situaciones que debes conocer para poder reclamar.
No pueden cortarte si no te han avisado adecuadamente con los avisos previos y el requerimiento formal. Tampoco si no han respetado los plazos mínimos entre cada comunicación. Y muy importante, no pueden ejecutar el corte si la deuda está reclamada o existe una disputa abierta sobre su cuantía o su procedencia.
Deuda prescrita
Las deudas de suministros energéticos prescriben a los 5 años. Si la compañía te reclama una deuda más antigua y no ha interrumpido la prescripción mediante acciones legales, puedes alegar la prescripción y negarte a pagar. Lógicamente, no pueden cortarte el suministro por una deuda que ya no es legalmente exigible.
Corte discriminatorio
En edificios con suministros comunitarios, como calefacción central, no pueden cortarte solo a ti si hay un impago generalizado de la comunidad. El corte debe afectar a todos por igual, y la solución debe buscarse de forma colectiva a través de la comunidad de propietarios.
Qué hacer si te cortan
Sufrir un corte de suministro es una situación estresante, pero mantener la calma y actuar de forma ordenada te ayudará a resolverla lo antes posible. Las acciones a tomar dependen de si el corte se produjo siguiendo el procedimiento legal o de forma indebida.
Corte con aviso previo (por impago)
Si te han cortado el suministro tras haber seguido todo el procedimiento y la deuda es legítima, tus opciones se centran en regularizar la situación para conseguir la reconexión lo antes posible.
La opción más rápida es pagar la deuda completa. En cuanto presentes el justificante de pago, la comercializadora debe ordenar la reconexión, que normalmente se produce en 24-48 horas. Si no puedes pagar toda la deuda de golpe, negocia con la comercializadora un aplazamiento o un fraccionamiento en cuotas. Muchas compañías prefieren cobrar poco a poco que no cobrar nada.
Si tu situación económica es complicada, solicita el bono social si cumples los requisitos. Este descuento reducirá tus futuras facturas y te dará protección frente a nuevos cortes. Y no dudes en acudir a servicios sociales de tu ayuntamiento si la situación es grave. Existen ayudas de emergencia para suministros básicos y profesionales que pueden orientarte.
Corte sin aviso o indebido
Si te han cortado el suministro sin seguir el procedimiento, sin darte los avisos correspondientes, o por una deuda que no reconoces, tienes derecho a exigir la reconexión inmediata y a reclamar daños y perjuicios.
Lo primero es documentar todo: anota la fecha y hora exacta del corte, las circunstancias en que se produjo, y guarda cualquier comunicación que hayas tenido con la compañía. Después, reclama a la comercializadora por escrito exigiendo la reconexión inmediata y una explicación de por qué te han cortado. Simultáneamente, reclama a la distribuidora, que es la empresa que ha ejecutado físicamente el corte.
Si no obtienes respuesta satisfactoria, acude a Consumo para presentar una denuncia formal por incumplimiento del procedimiento. Y si has sufrido perjuicios económicos o de otro tipo, puedes reclamar daños a través de la vía judicial.
Emergencia (personas dependientes)
Los cortes de suministro son especialmente graves cuando hay personas que dependen de la electricidad para equipos médicos, bebés que necesitan biberones calientes, o personas mayores que no pueden regular su temperatura corporal.
Si te encuentras en esta situación, comunícalo inmediatamente a la compañía y a los servicios de emergencia. Los servicios sociales pueden intervenir de urgencia para evitar situaciones de riesgo vital, y existen protocolos especiales para estos casos. No esperes a que la situación sea crítica para pedir ayuda.
Reconexión
Una vez resuelto el problema que motivó el corte, la reconexión debe producirse en un plazo razonable. Conocer tus derechos en este proceso te ayudará a exigir una actuación ágil.
Tras pagar la deuda
El proceso de reconexión tras pagar la deuda sigue unos pasos definidos. Primero debes presentar el justificante de pago a tu comercializadora, ya sea por teléfono, por su web o presencialmente. La comercializadora comprueba el pago y ordena la reconexión a la distribuidora. Finalmente, la distribuidora envía a un técnico a reconectar tu suministro. El plazo normal para todo este proceso es de 24 a 48 horas desde que presentas el justificante.
Coste de reconexión
Las compañías pueden cobrarte los gastos derivados de la reconexión, pero estos costes deben ser razonables y proporcionales al trabajo realizado. Además, deben haberte informado previamente de cuánto te cobrarán. Si consideras que el importe es excesivo o no te informaron antes, reclama y exige un desglose detallado de los conceptos.
Si tardan demasiado
Si han pasado más de 48 horas desde que pagaste la deuda y presentaste el justificante sin que te reconecten, tienes derecho a reclamar. Contacta con la comercializadora exigiendo la reconexión inmediata y, si se prolonga el retraso, puedes reclamar una indemnización por cada día que pases sin suministro de forma injustificada.
Derechos del consumidor
Como consumidor de servicios energéticos tienes una serie de derechos que las compañías deben respetar. Conocerlos es el primer paso para poder exigir su cumplimiento.
Información
Tienes derecho a saber en todo momento cuánto debes y el desglose de cada concepto. Las compañías deben informarte claramente de los plazos antes de que se produzca el corte, explicándote cuánto tiempo tienes para pagar o reclamar. Todos los avisos que recibas deben ser claros, comprensibles y llegar por un medio que garantice que te enterarás.
Procedimiento
Las compañías están obligadas a respetar cada uno de los pasos del procedimiento de corte sin saltarse ninguno. Deben darte tiempo suficiente para pagar la deuda o negociar un aplazamiento. Los cortes sorpresa, sin avisos previos, son ilegales y dan derecho a indemnización.
💡 A las eléctricas también les multan. En junio de 2024, la CNMC sancionó a Endesa con 195.000€ por cortar el suministro sin justificación y dar de alta contratos que nadie había pedido. A Iberdrola le cayeron 75.000€ por no avisar a clientes con bono social de que perderían la ayuda al cambiar de contrato. Si te cortan la luz sin seguir el procedimiento, no estás solo: la ley castiga estos abusos.
Protección de vulnerables
El sistema establece protecciones especiales para los consumidores más vulnerables. Estas incluyen el acceso al bono social con descuentos importantes en la factura, la prohibición de corte durante determinados periodos, y la posibilidad de que intervengan los servicios sociales para evitar situaciones de desprotección.
Reclamación
Si consideras que tus derechos han sido vulnerados, tienes múltiples vías para reclamar. Puedes dirigirte a la comercializadora, a la distribuidora, a los organismos de Consumo de tu comunidad autónoma, o incluso a los tribunales si la situación lo requiere.
Corte de gas: particularidades
El suministro de gas natural comparte muchas características con el eléctrico, pero tiene algunas particularidades importantes que debes conocer, especialmente las relacionadas con la seguridad.
Proceso similar
El procedimiento de corte por impago de gas es prácticamente idéntico al de la electricidad. Se aplican los mismos requisitos de avisos previos, requerimientos formales y plazos mínimos. También existen las mismas protecciones para consumidores vulnerables y las mismas vías de reclamación si el corte se produce de forma indebida.
Peligros adicionales
A diferencia de la electricidad, el gas natural es un combustible que puede provocar explosiones o intoxicaciones si se manipula incorrectamente. Por eso, nunca intentes reconectar tú mismo el suministro de gas, aunque creas que podrías hacerlo fácilmente. La manipulación de instalaciones de gas por personal no autorizado es extremadamente peligrosa y está prohibida por ley. Solo los técnicos autorizados pueden actuar sobre la instalación.
Revisiones
Si te reconectan el gas tras un corte prolongado, es posible que la distribuidora exija una revisión de seguridad de tu instalación antes de restablecer el servicio. Esto es especialmente probable si el corte duró varios meses, ya que durante ese tiempo pueden haberse producido deterioros en las conexiones o en los aparatos de gas.
Fraude eléctrico
Algunas personas, ante la imposibilidad de pagar las facturas, recurren a manipular el contador o a engancharse ilegalmente a la red. Aunque pueda parecer una solución a corto plazo, las consecuencias son muy graves y acaban empeorando la situación.
Qué es
El fraude eléctrico consiste en obtener electricidad sin pagarla, ya sea manipulando el contador para que registre menos consumo del real, o enganchándose directamente a la red sin tener contrato. Ambas prácticas son ilegales y las compañías tienen departamentos especializados en detectarlas mediante inspecciones y análisis de consumos.
Consecuencias
Las consecuencias de cometer fraude eléctrico son serias y afectan a múltiples ámbitos. El corte de suministro es inmediato en cuanto se detecta el fraude. Además, te facturarán todo el consumo que estiman que has defraudado, calculado de forma muy desfavorable para ti y con importantes recargos. Dependiendo de la gravedad y la cantidad defraudada, pueden presentar una denuncia penal que podría acabar en condena. Y por si fuera poco, tendrás muchas dificultades para volver a contratar el suministro con cualquier comercializadora.
No es la solución
Si no puedes pagar tus facturas de luz, existen alternativas legales que debes explorar antes de cometer un fraude que solo empeorará tu situación. El bono social puede reducir tu factura significativamente si cumples los requisitos. Los servicios sociales disponen de ayudas de emergencia para familias que no pueden pagar suministros básicos. Y muchas comercializadoras están dispuestas a negociar aplazamientos o fraccionamientos si les explicas tu situación. Las consecuencias del fraude siempre son peores que las del impago.
Deuda de luz/gas: qué hacer
Tener deudas de suministros energéticos es una situación angustiante, pero tiene solución si actúas de forma ordenada. Lo peor que puedes hacer es ignorar el problema, porque la deuda solo crecerá y acabarás perdiendo más opciones.
Evalúa tu situación
Antes de tomar cualquier decisión, necesitas tener claro el panorama completo. Revisa exactamente cuánto debes, sumando todas las facturas pendientes y comprobando que los importes son correctos. Analiza si puedes pagar algo, aunque no sea la totalidad. Y comprueba si cumples los requisitos del bono social, porque obtenerlo te ayudará tanto con la deuda actual como con las facturas futuras.
Negocia
Las comercializadoras prefieren cobrar algo a no cobrar nada, y la mayoría están dispuestas a negociar si te pones en contacto con ellas antes de que la situación sea irreversible. Puedes solicitar un aplazamiento de la deuda para ganar tiempo mientras mejora tu situación económica. También puedes proponer un fraccionamiento que te permita ir pagando poco a poco en cuotas asumibles. Y si detectas errores en la facturación, reclama para que se corrijan y se reduzca el importe que realmente debes.
Busca ayuda
No tienes por qué enfrentarte solo a esta situación. El bono social es un descuento directo en la factura que puede ayudarte a salir del agujero. Los servicios sociales de tu ayuntamiento disponen de ayudas de emergencia para suministros básicos y pueden orientarte sobre recursos disponibles. Algunas ONGs también ayudan con el pago de suministros a familias en dificultades. Y las comunidades autónomas suelen tener fondos específicos para emergencias sociales.
No ignores el problema
Cada día que pasa sin actuar, la deuda crece con intereses y recargos, y te acercas más al momento del corte. Es tentador meter la cabeza bajo tierra y esperar que el problema desaparezca, pero eso nunca funciona. Cuanto antes actúes, más opciones tendrás y más fácil será encontrar una solución.
Reclamar corte indebido
Si te han cortado el suministro sin cumplir el procedimiento legal, o por motivos que no son legítimos, tienes derecho a exigir la reconexión inmediata y a reclamar una indemnización por los daños sufridos.
Documentación
Una reclamación sólida necesita pruebas. Anota la fecha y hora exacta en que se produjo el corte y las circunstancias que lo rodearon. Recopila todos los avisos que recibiste, o documenta que no recibiste ninguno si es el caso. Guarda copia de todas las comunicaciones que hayas mantenido con la compañía, tanto antes como después del corte. Y haz una lista detallada de los perjuicios que has sufrido, desde alimentos estropeados hasta días de trabajo perdidos.
Pasos
El proceso de reclamación debe seguir un orden lógico, empezando por los canales más directos y escalando si no obtienes respuesta. Comienza con una reclamación a la comercializadora, exigiendo la reconexión inmediata y una explicación detallada de por qué te cortaron. Simultáneamente presenta una reclamación a la distribuidora, que es quien ejecutó físicamente el corte y debe responder por ello.
Si no obtienes respuesta satisfactoria, presenta una denuncia ante Consumo de tu comunidad autónoma por incumplimiento del procedimiento establecido. Y si los perjuicios son importantes, puedes interponer una demanda judicial para reclamar todos los daños y perjuicios causados.
Qué puedes conseguir
Si tu reclamación prospera, puedes conseguir la reconexión inmediata sin coste adicional, la devolución de cualquier cantidad que te hayan cobrado indebidamente, una indemnización por los daños materiales sufridos como alimentos estropeados o gastos en alternativas, y en casos especialmente graves, una compensación por el daño moral causado.
Consejos prácticos
Más allá de conocer tus derechos, hay algunas prácticas que te ayudarán a evitar problemas con el suministro y a resolver las situaciones difíciles de la mejor manera posible.
Preventivos
La mejor forma de evitar un corte de suministro es no llegar nunca a esa situación. No acumules facturas impagadas, porque la bola de nieve crece muy rápido y luego es difícil de manejar. Domiciliar los pagos en tu cuenta bancaria te ayuda a evitar olvidos y retrasos. Revisa las facturas cuando las recibas para detectar errores antes de que se acumulen. Y si cumples los requisitos, solicita el bono social cuanto antes para reducir tus facturas y tener protección adicional.
Si tienes problemas
Cuando empiezan los problemas para pagar, el tiempo juega en tu contra. Actúa pronto, antes de que te corten, porque tendrás más opciones de negociación. Documenta todas las comunicaciones que tengas con la compañía guardando correos, cartas y anotando las llamadas. Busca ayuda en servicios sociales o asociaciones de consumidores que pueden orientarte. Y sobre todo, no te escondas ni ignores las comunicaciones de la compañía, porque eso solo empeora la situación.
Si te cortan
Si finalmente te cortan el suministro, mantén la calma y actúa de forma ordenada. Primero verifica que el corte cumplió todos los requisitos legales, porque si no fue así puedes reclamar. Si el corte es legítimo, paga o negocia con la compañía para conseguir la reconexión lo antes posible. Y si el corte fue indebido, no dudes en reclamar todo lo que te corresponde.
Conclusión
El corte de suministro eléctrico o de gas es una medida drástica que la normativa somete a reglas estrictas para proteger a los consumidores. Las compañías deben avisarte con antelación suficiente y darte tiempo para pagar o buscar alternativas. Existen protecciones especiales para consumidores vulnerables que impiden el corte en determinadas circunstancias. Si te cortan sin cumplir el procedimiento, tienes derecho a exigir la reconexión inmediata y a reclamar daños y perjuicios. Y si tienes dificultades para pagar, hay ayudas disponibles que pueden evitar que llegues a esa situación extrema.
No permitas que una situación de impago se convierta en un corte si puedes evitarlo. Actúa pronto, negocia con la compañía, y busca ayuda si la necesitas. Y si a pesar de todo te cortan de forma indebida, reclama, porque la ley está de tu lado.
Claimeet recomienda
Si tienes problemas para pagar la luz, lo primero que debes hacer es llamar a la comercializadora y pedir un fraccionamiento ANTES de que te corten. Casi todas aceptan planes de pago. Y si cumples requisitos económicos, solicita el bono social ya: te protege frente a cortes y reduce la factura.