Cuentas corrientes
La cuenta corriente es el producto bancario más básico y universal. Prácticamente todo el mundo tiene una, y a través de ella pasan la nómina, los recibos, los ahorros y las operaciones del día a día. Precisamente por ser tan común, muchas personas no conocen sus derechos ni saben que pueden reclamar cuando el banco comete abusos. Conocer cómo funciona este producto te ayudará a evitar problemas y a defenderte cuando sea necesario.
Qué es una cuenta corriente
Antes de hablar de derechos y reclamaciones, conviene entender qué es exactamente una cuenta corriente y qué tipos existen en el mercado español.
Definición legal
La cuenta corriente es un contrato de depósito irregular por el cual el banco se compromete a custodiar tu dinero y a realizar las operaciones que le ordenes: transferencias, domiciliaciones, pagos con tarjeta, retiradas de efectivo y otras. A cambio, el banco puede usar ese dinero para su actividad (dar préstamos a otros clientes) y normalmente te cobra comisiones por los servicios que te presta.
A diferencia de otros productos financieros como los fondos de inversión o los depósitos a plazo, el dinero de tu cuenta corriente está siempre disponible. Puedes sacarlo cuando quieras, sin preavisos ni penalizaciones. El banco tiene la obligación de devolvértelo a tu simple solicitud.
Tipos de cuenta
El mercado bancario español ofrece varios tipos de cuentas corrientes, cada una con características y condiciones diferentes. Conocerlas te ayudará a elegir la que mejor se adapte a tu situación:
Cuenta corriente básica es la versión más simple del producto. Incluye las operaciones esenciales (ingresos, retiradas, transferencias, domiciliaciones) sin servicios adicionales. Suele ser la opción más barata, aunque algunos bancos cobran comisiones de mantenimiento incluso por esta modalidad básica.
Cuenta nómina está diseñada para personas que trabajan por cuenta ajena y domicilian su sueldo. A cambio de recibir la nómina cada mes, el banco suele ofrecer ventajas: eliminación de comisiones, tarjeta de débito y crédito gratuitas, descuentos en otros productos. Es una forma de fidelizar clientes, porque cambiar de banco implica el engorro de cambiar la domiciliación de la nómina.
Cuenta de ahorro está pensada para guardar dinero que no necesitas usar a corto plazo. Históricamente pagaba intereses superiores a la cuenta corriente, aunque actualmente la diferencia es mínima o inexistente. A cambio de esa remuneración (cuando la hay), suele tener menos operatividad: límites en transferencias, sin tarjeta asociada o con restricciones.
Cuenta para jóvenes ofrece condiciones especiales para menores de cierta edad (generalmente 25-30 años). Normalmente no tiene comisiones y puede incluir ventajas adicionales como descuentos en conciertos, viajes o seguros. Es una estrategia de los bancos para captar clientes jóvenes que mantendrán sus cuentas cuando crezcan.
Cuenta sin comisiones es un término de marketing que utilizan algunos bancos, especialmente los online. Prometen no cobrar comisiones, pero es importante leer la letra pequeña: a veces las eliminan solo si cumples ciertas condiciones (saldo mínimo, número de operaciones, productos vinculados) o excluyen determinados servicios del "sin comisiones".
🚨 Cuenta "gratis" con asterisco: el timo de las condiciones
"Sin comisiones si domicilias nómina de 600€ y haces 3 compras con tarjeta". Suena bien hasta que un mes no cumples y te clavan 10€. Lee la letra pequeña: ¿cuántos meses puedes fallar? ¿Te avisan antes de cobrarte? Los bancos online tipo ING, N26 o Revolut son gratis de verdad, sin trampas. Compara antes de firmar.
Derechos del titular
Como titular de una cuenta corriente tienes una serie de derechos protegidos por la normativa bancaria española y europea. Conocerlos es fundamental para detectar abusos y saber cuándo puedes reclamar.
Derecho a la información
La transparencia es un principio fundamental de la relación bancaria. Tienes derecho a conocer todas las condiciones del producto antes de contratarlo, y el banco tiene obligación de explicártelas de forma clara y comprensible.
Tus derechos de información incluyen:
- Conocer todas las condiciones antes de firmar el contrato: comisiones, tipos de interés (si los hay), servicios incluidos y excluidos, requisitos para mantener ventajas.
- Recibir copia del contrato firmado por ambas partes. El banco debe entregártela sin coste.
- Acceder al extracto de movimientos con todo el detalle de operaciones: fecha, concepto, importe, saldo. Puedes pedirlo en cualquier momento.
- Conocer las comisiones que te cobran antes de que te las carguen. El banco debe informarte de cada comisión con antelación suficiente.
- Recibir comunicación de cambios en las condiciones con al menos dos meses de antelación. Si suben comisiones o modifican condiciones, tienes que saberlo con tiempo para poder decidir si continúas o te vas.
Derecho a operar
La cuenta corriente es un instrumento para gestionar tu dinero. Tienes derecho a realizar todas las operaciones habituales sin obstáculos injustificados:
- Ordenar operaciones como transferencias, pagos y domiciliaciones según tus instrucciones. El banco debe ejecutarlas correctamente y en los plazos establecidos.
- Disponer de tu dinero cuando quieras, ya sea mediante retirada en efectivo, transferencia o pago. El banco no puede retener tu dinero sin causa justificada.
- Recibir tarjeta de débito para operar en cajeros y comercios. Es un servicio básico que todos los bancos deben ofrecer.
- Acceder a banca online para gestionar tu cuenta desde el ordenador o el móvil. En la era digital, es un servicio estándar que no debería tener coste adicional.
Derecho a cancelar
La libertad de elegir banco es un derecho fundamental. No estás atado a ninguna entidad y puedes marcharte cuando quieras:
- Cerrar la cuenta en cualquier momento sin necesidad de dar explicaciones ni justificar tu decisión.
- Sin penalizaciones por el cierre de la cuenta en sí misma. Pueden existir costes asociados a productos vinculados (cancelación anticipada de préstamos, por ejemplo), pero la cuenta corriente como tal debe poder cerrarse sin coste.
- Que te devuelvan el saldo íntegramente, ya sea mediante transferencia a otra cuenta o en efectivo.
La cuenta de pago básica
La cuenta de pago básica es un derecho de todos los ciudadanos europeos. Nace de la Directiva 2014/92/UE, que obliga a los bancos a ofrecer este producto para garantizar la inclusión financiera de toda la población.
Qué es y por qué existe
Es una cuenta con servicios esenciales que los bancos deben ofrecer a cualquier persona, independientemente de su situación económica. La idea es que nadie quede excluido del sistema financiero, porque hoy en día es prácticamente imposible funcionar sin una cuenta bancaria: cobrar un sueldo, pagar el alquiler, domiciliar recibos o hacer compras online requieren tener cuenta en un banco.
Antes de esta normativa, los bancos podían rechazar clientes que consideraban "poco rentables" o de "riesgo". Personas sin ingresos fijos, en situación de desempleo, con historial crediticio negativo o simplemente sin domicilio fijo se encontraban con todas las puertas cerradas. La cuenta básica pone fin a esa exclusión.
Servicios incluidos
La cuenta de pago básica debe incluir, como mínimo, todos los servicios necesarios para la operativa financiera cotidiana:
- Apertura, gestión y cierre de la cuenta sin costes ocultos ni requisitos adicionales.
- Ingresos y retiradas de efectivo en oficina y cajeros, sin límites que impidan el uso normal de la cuenta.
- Domiciliaciones de recibos para pagar suministros, alquiler y otros gastos periódicos.
- Tarjeta de débito para pagar en comercios y operar en cajeros, incluyendo compras online.
- Transferencias nacionales y dentro del Espacio Económico Europeo, tanto en oficina como por internet.
Coste máximo
El Banco de España establece que la cuenta de pago básica no puede costar más de 3 euros al mes (36 euros al año). Este límite incluye todos los servicios básicos mencionados. Los bancos no pueden añadir comisiones adicionales por operaciones esenciales ni condicionar el precio a requisitos que el cliente no pueda cumplir.
Para personas en situación de vulnerabilidad especial (renta por debajo de cierto umbral, desempleados de larga duración, etc.), la cuenta debe ser completamente gratuita.
Quién puede solicitarla
El derecho a la cuenta básica es muy amplio. Pueden solicitarla todas estas personas:
- Cualquier residente legal en un país de la Unión Europea, independientemente de su nacionalidad o situación económica.
- Personas sin domicilio fijo, incluyendo quienes viven en la calle o en albergues.
- Solicitantes de asilo que estén tramitando su petición de protección internacional.
- Personas sin permiso de residencia cuya expulsión sea imposible por razones legales o prácticas.
Cómo solicitarla
Puedes solicitar la cuenta de pago básica en cualquier banco que opere en España. El proceso es sencillo y el banco no puede rechazarte salvo por causas muy específicas:
- Normativa de prevención de blanqueo de capitales si no puedes acreditar tu identidad o hay indicios de actividad ilícita.
- Ya tienes otra cuenta básica en otro banco español, salvo que demuestres que te la van a cerrar.
- Has incumplido gravemente un contrato de cuenta básica anterior en los últimos tres años.
Si un banco te rechaza, debe darte los motivos por escrito. Si crees que el rechazo es injustificado, puedes reclamar al Banco de España.
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Si un banco te rechaza una cuenta básica, exige los motivos por escrito. Si el rechazo no es por las causas legalmente previstas, reclama al Banco de España. Es tu derecho y deben respetarlo.
Comisiones habituales
Las comisiones bancarias son la principal fuente de conflictos entre clientes y bancos. Conocer cuáles son las más comunes te ayudará a identificar cobros indebidos y a comparar ofertas entre entidades.
Comisión de mantenimiento
Es un coste fijo que el banco cobra simplemente por tener la cuenta abierta. Puede ser mensual, trimestral o anual, y su importe varía mucho entre entidades: desde cero en algunos bancos online hasta 30-50 euros anuales en ciertos bancos tradicionales.
Esta comisión es legal si está debidamente informada en el contrato. Lo que no es aceptable es que te la cobren sin haberla pactado, que la suban sin avisarte con dos meses de antelación, o que sea desproporcionada respecto a los servicios que recibes.
Comisión de administración
Similar a la de mantenimiento, se justifica como el coste de "gestionar" tu cuenta. En la práctica, muchos bancos cobran ambas comisiones por separado, lo que supone un doble cargo por el mismo concepto. Si tu banco te cobra mantenimiento y administración por separado, pregunta qué servicio diferenciado justifica cada una.
Comisión por apunte
Algunos bancos cobran una cantidad por cada movimiento que se registra en tu cuenta: cada ingreso, cada cargo, cada transferencia recibida genera un apunte y, por tanto, una comisión. Es una práctica que penaliza el uso activo de la cuenta y que ha ido desapareciendo, pero todavía existe en algunas entidades.
Comisión por transferencia
El coste por enviar dinero a otras cuentas. Dentro de la zona SEPA (Unión Europea, más Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza y algunos otros), las transferencias en euros no deberían tener coste adicional o, como máximo, costar lo mismo que una transferencia nacional. Las transferencias fuera de la zona SEPA (a Estados Unidos, por ejemplo) sí pueden tener comisiones más elevadas.
Muchos bancos distinguen entre transferencias online (gratuitas o muy baratas) y transferencias en oficina (con comisión). Es una forma de incentivar el uso de canales digitales.
Comisión por descubierto
Se aplica cuando tu cuenta queda en números rojos, es decir, cuando el saldo es negativo. El banco te "adelanta" el dinero que falta y te cobra por ello: una comisión fija más intereses sobre el descubierto.
Las comisiones por descubierto pueden ser muy elevadas en proporción a las cantidades. Un descubierto de 50 euros durante tres días puede generar comisiones de 20-30 euros, lo que equivale a intereses anualizados de varios cientos por ciento. Si esto te ocurre con frecuencia, busca alternativas: cuenta con descubierto autorizado, línea de crédito, o simplemente controlar mejor tus finanzas.
Otras comisiones
Además de las principales, los bancos pueden cobrar por servicios específicos:
- Extractos en papel cuando los solicitas en oficina en lugar de consultarlos online.
- Certificados de titularidad, de saldo, de movimientos u otros documentos.
- Cancelación de cuenta aunque esta práctica es cada vez menos común y muy cuestionable.
- Cambio de titularidad cuando se añade o elimina un titular de la cuenta.
- Reclamación de impagados si una domiciliación es rechazada por falta de fondos.
Cómo evitar comisiones
Las comisiones bancarias se pueden evitar o minimizar con un poco de atención y estrategia. Aquí tienes las principales formas de reducir lo que pagas al banco.
Cumple las condiciones
Muchas cuentas se anuncian como "sin comisiones" pero tienen letra pequeña. Las comisiones desaparecen si cumples ciertos requisitos que el banco establece. Los más habituales son:
- Domiciliar la nómina a partir de cierto importe mínimo (normalmente 600-1.000 euros mensuales).
- Mantener un saldo mínimo en la cuenta (3.000, 5.000 o más euros).
- Usar la tarjeta un número mínimo de veces al mes (tres compras, por ejemplo).
- Tener productos vinculados como seguros, fondos de inversión, plan de pensiones o préstamos.
- Recibir determinados ingresos como pensiones o prestaciones públicas.
Antes de abrir una cuenta, asegúrate de que puedes cumplir las condiciones de forma sostenida. De nada sirve una cuenta sin comisiones si el mes que no llegas al saldo mínimo te cobran 10 euros.
Negocia con tu banco
Los bancos tienen margen para hacer excepciones individuales. Si eres buen cliente, si llevas años en la entidad, si tienes varios productos contratados o simplemente si amenazas con irte, pueden ofrecerte condiciones especiales. No des por hecho que las comisiones son inamovibles: pregunta, negocia, compara con otras ofertas y usa esa información como palanca.
Compara entre entidades
Hay diferencias enormes entre bancos. Los bancos online (ING, Openbank, N26, Revolut, etc.) suelen tener comisiones mucho más bajas o inexistentes porque no tienen el coste de mantener oficinas físicas. Si no necesitas atención presencial frecuente, un banco online puede ahorrarte cientos de euros al año.
Usa comparadores de cuentas bancarias para ver todas las opciones del mercado y sus condiciones reales. No te quedes con el primer banco que encuentres ni con el que tienes desde hace años por inercia.
Reclama las injustas
Si te cobran comisiones que no estaban en el contrato, que no te informaron adecuadamente, o que consideras desproporcionadas, reclama. Muchas veces el banco cede ante una reclamación bien argumentada porque le sale más barato devolverte el dinero que gestionar la queja.
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Revisa tu cuenta bancaria al menos una vez al mes para detectar comisiones que no reconozcas. Una vez al año, pide el contrato actualizado y compara las comisiones actuales con las que te prometieron. Si hay diferencias, reclama.
Problemas frecuentes
Estos son los problemas más habituales que enfrentan los titulares de cuentas corrientes, con orientación sobre cómo resolverlos.
Cobro de comisiones no informadas
El banco te carga una comisión que no conocías o que no recuerdas haber aceptado. Es una de las quejas más frecuentes ante el Banco de España.
Qué hacer:
- Revisa el contrato que firmaste al abrir la cuenta. Busca si esa comisión está recogida y en qué condiciones.
- Si no está en el contrato, reclama la devolución íntegra. El banco no puede cobrarte algo que no pactaste.
- Si está pero no te la explicaron, también puedes reclamar. La normativa exige que las condiciones se expliquen de forma clara y comprensible, no basta con que estén escritas en letra pequeña.
- Reclama primero al banco (Servicio de Atención al Cliente) y, si no resuelven, escala al Banco de España.
Subida de comisiones
El banco aumenta sus comisiones y te encuentras pagando más de lo que esperabas. Es legal que lo hagan, pero con condiciones estrictas.
Tus derechos:
- Aviso con dos meses de antelación antes de que entre en vigor cualquier subida. Este aviso debe ser individualizado, no vale con publicarlo en la web.
- Puedes rechazar el cambio y cerrar la cuenta sin ningún coste. Si no aceptas las nuevas condiciones, te vas y punto.
- Si no te avisaron correctamente, la subida puede ser nula. Puedes reclamar la devolución de lo cobrado de más.
Dificultades para cerrar la cuenta
Pides cerrar tu cuenta y el banco pone obstáculos: te dicen que tienes que esperar, que vayas a la oficina, que hay productos vinculados, que falta documentación. Es una práctica abusiva y frecuente.
Tus derechos:
- Puedes cerrar la cuenta cuando quieras, sin esperas ni plazos de preaviso.
- Sin coste ni penalización por el cierre de la cuenta en sí misma. Pueden existir costes por productos vinculados (cancelación de préstamos, por ejemplo), pero no por la cuenta corriente.
- Deben devolverte el saldo íntegramente, a otra cuenta que indiques o en efectivo.
Si te ponen pegas:
- Presenta reclamación escrita al Servicio de Atención al Cliente del banco.
- Acude al Banco de España si no resuelven en plazo.
- No pueden obligarte a mantener una cuenta abierta. Si bloquean el cierre, estás en tu derecho de denunciarlo.
Descubiertos y números rojos
Tu cuenta queda en negativo porque un recibo llega antes que la nómina, porque hiciste un gasto imprevisto o por cualquier otro motivo. El banco puede cobrarte comisión e intereses, pero hay límites.
- Las comisiones deben ser proporcionadas al servicio prestado. Cobrar 30 euros por un descubierto de 20 euros durante dos días es desproporcionado.
- Los intereses de descubierto excesivos pueden ser abusivos. Si superan el 20-25% TAE, podrían considerarse usurarios.
- Puedes negociar un descubierto autorizado con condiciones más razonables si estos problemas te ocurren con cierta frecuencia.
- Reclama si consideras que las comisiones por descubierto son abusivas.
Bloqueo de cuenta
El banco bloquea tu cuenta y no puedes operar. Esto puede ocurrir por varios motivos, algunos legítimos y otros no.
Motivos legítimos de bloqueo:
- Orden judicial por embargo derivado de deudas.
- Procedimiento de prevención de blanqueo de capitales si el banco detecta operaciones sospechosas.
- Deuda con el propio banco que garantizas con el saldo de tu cuenta.
Tus derechos:
- Que te informen del motivo del bloqueo de forma clara.
- Acceso al mínimo inembargable (el SMI) incluso en caso de embargo.
- Reclamar si el bloqueo es indebido o desproporcionado.
Embargos en cuenta
Los embargos de cuentas bancarias son una realidad que afecta a muchas personas con deudas impagadas. Conocer cómo funcionan y cuáles son tus derechos te ayudará a proteger el mínimo que necesitas para vivir.
Qué pueden embargarte
Cuando tienes una deuda impagada y el acreedor obtiene una resolución judicial o administrativa a su favor, puede solicitar el embargo de tus cuentas bancarias. El embargo afecta al saldo disponible en el momento en que llega la orden al banco, y puede repetirse periódicamente si la deuda no se salda.
El límite inembargable
La ley protege un mínimo vital que no se puede embargar: el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). En 2024, el SMI mensual está en torno a 1.134 euros (14 pagas). Esta cantidad es intocable: aunque tengas una deuda enorme, el acreedor no puede dejarte sin nada para vivir.
Si tu saldo es inferior al SMI, no pueden embargarte nada. Si tu saldo supera el SMI, solo pueden embargar el exceso. Hay excepciones para deudas de alimentos (pensiones alimenticias) que pueden afectar parcialmente al mínimo.
Cómo funciona el proceso
El embargo de cuenta sigue estos pasos:
- Llega la orden de embargo al banco desde el juzgado o la administración acreedora (Hacienda, Seguridad Social).
- El banco retiene la cantidad ordenada, respetando el límite inembargable. El dinero queda bloqueado pero sigue en tu cuenta.
- Se transfiere al acreedor pasados unos días si no hay oposición.
- Puedes reclamar si consideras que la retención es incorrecta.
Si te embargan de más
A veces los embargos se aplican mal: retienen más de lo debido, no respetan el mínimo inembargable, o embargan dinero que no debería estar afectado (prestaciones sociales, por ejemplo).
- Reclama al banco inmediatamente, por escrito, indicando que han retenido más de lo legal.
- Reclama al juzgado o administración que ordenó el embargo. Ellos deben corregir la orden si es incorrecta.
- Aporta justificantes de que el saldo retenido procede de fuentes inembargables (nómina hasta el SMI, prestaciones, etc.).
- Pide la devolución del exceso retenido indebidamente.
Cómo elegir banco
Con tantas opciones en el mercado, elegir el banco adecuado para tu cuenta corriente requiere analizar varios factores. No hay una respuesta única: depende de tus necesidades y prioridades.
Factores a considerar
Antes de abrir cuenta en un banco, evalúa estos aspectos:
- Comisiones: ¿Cuánto cuesta tener la cuenta? ¿Qué comisiones hay por cada servicio? Compara el coste anual total, no solo el "titular" de la cuenta.
- Condiciones para evitar comisiones: ¿Qué tengo que cumplir? ¿Puedo cumplirlo de forma sostenida? No te dejes seducir por ofertas que luego no podrás mantener.
- Servicios incluidos: ¿Tiene banca online? ¿App móvil? ¿Cuántos cajeros puedo usar sin coste? ¿Hay oficinas cerca si las necesito?
- Atención al cliente: ¿Es fácil contactar con el banco? ¿Resuelven los problemas? Lee opiniones de otros clientes.
- Productos adicionales: ¿Voy a necesitar hipoteca, préstamos, seguros? A veces conviene tener todo en el mismo banco para negociar mejores condiciones.
Bancos tradicionales vs. online
Los bancos tradicionales (Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell...) tienen oficinas físicas donde puedes ir a resolver gestiones presencialmente. Esto es una ventaja si valoras el trato personal o si necesitas operaciones que no se pueden hacer online. A cambio, suelen tener más comisiones porque mantener una red de oficinas es caro.
Los bancos online (ING, Openbank, N26, Revolut, Evo Banco...) funcionan principalmente a través de app y web. No tienen oficinas o tienen muy pocas. Todo se hace por teléfono, chat o correo electrónico. Suelen tener menos comisiones o ninguna, pero si necesitas atención presencial no la tendrás.
La decisión depende de tus preferencias. Muchas personas combinan ambos: mantienen una cuenta en un banco tradicional para ciertos servicios y otra en un banco online para el día a día sin comisiones.
Comparadores
Utiliza comparadores de cuentas bancarias online para ver todas las ofertas del mercado. Webs como Kelisto, Bankimia o HelpMyCash te permiten filtrar por características y comparar condiciones. No te quedes con la primera opción: el mercado es competitivo y hay diferencias importantes.
Abrir una cuenta
El proceso para abrir una cuenta corriente es sencillo y se puede hacer en menos de un día, especialmente en bancos online.
Documentación necesaria
Para abrir cuenta necesitarás aportar lo siguiente:
- DNI o NIE vigente. Si eres extranjero, puede valer el pasaporte junto con documentación adicional.
- Justificante de domicilio en algunos casos, especialmente para no residentes. Puede ser una factura de suministros o el certificado de empadronamiento.
- Datos de contacto: teléfono móvil y correo electrónico para las comunicaciones.
Proceso presencial
Si abres cuenta en una oficina física:
- Acudes a la sucursal con la documentación.
- Te informan de las condiciones y resuelven tus dudas.
- Firmas el contrato y te dan una copia.
- Recibes las claves de acceso a banca online.
- Te envían la tarjeta por correo a tu domicilio en unos días.
Proceso online
Muchos bancos permiten abrir cuenta sin pisar una oficina:
- Entras en la web o app del banco y seleccionas el producto.
- Introduces tus datos personales y de contacto.
- Verificas tu identidad mediante videollamada en tiempo real o enviando foto del DNI y un selfie.
- Firmas electrónicamente el contrato desde tu dispositivo.
- Recibes las claves por email o SMS.
- Te envían la tarjeta por correo, o puedes usar la versión virtual inmediatamente.
El proceso online puede completarse en minutos y la cuenta suele estar operativa en el mismo día.
Cerrar una cuenta
Cerrar una cuenta corriente es un derecho que puedes ejercer en cualquier momento. El banco no puede impedírtelo ni ponerte obstáculos injustificados.
Tus derechos al cerrar
- Cerrar la cuenta cuando quieras, sin dar explicaciones ni esperar plazos.
- Sin coste por el cierre de la cuenta en sí. Las comisiones por cierre de cuenta son muy cuestionables y puedes reclamarlas.
- Que te devuelvan el saldo completo, donde tú indiques.
Antes de cerrar la cuenta
Para evitar problemas, antes de solicitar el cierre:
- Cambia las domiciliaciones a otra cuenta. Haz una lista de todos los recibos (luz, gas, agua, teléfono, seguros, suscripciones) y cámbialos uno por uno.
- Cancela las tarjetas asociadas o asegúrate de que se cancelarán con el cierre de la cuenta.
- Comprueba que no hay operaciones pendientes: transferencias en curso, cheques sin cobrar, devoluciones esperadas.
- Retira o transfiere el saldo antes de cerrar, o indica al banco dónde enviarlo.
Procedimiento
- Solicita el cierre por el canal que prefieras: en oficina, por teléfono, por correo electrónico o a través de la banca online (si el banco lo permite).
- Indica dónde transferir el saldo restante, o solicita el pago en efectivo.
- Pide confirmación por escrito de que la cuenta ha sido cerrada. Este documento te servirá como prueba si hubiera problemas posteriores.
Si te ponen pegas
Algunos bancos intentan dificultar el cierre de cuentas para retener clientes. Si te ponen obstáculos injustificados:
- Reclama formalmente por escrito al Servicio de Atención al Cliente.
- Acude al Banco de España si no resuelven en el plazo establecido (15 días hábiles).
- Recuerda que no pueden obligarte a mantener una cuenta abierta. Si el banco se niega, estás en tu derecho de denunciarlo y exigir el cierre.
Reclamar al banco
Cuando tienes un problema con tu cuenta corriente, existe un procedimiento escalonado para reclamar. Es importante seguir los pasos en orden para que tu reclamación tenga efecto.
Servicio de Atención al Cliente (SAC)
El primer paso obligatorio es reclamar al Servicio de Atención al Cliente del banco. Todos los bancos deben tener uno y es el canal oficial para quejas.
- Expón tu queja por escrito (email, formulario web, carta). Detalla los hechos, indica qué solicitas y adjunta documentación si la tienes.
- Guarda el número de referencia que te asignen. Lo necesitarás para seguir el estado de tu reclamación.
- Plazo de respuesta: 15 días hábiles para la mayoría de reclamaciones, 2 meses para temas relacionados con servicios de pago.
- Si no responden o no estás conforme con la respuesta, puedes escalar al siguiente nivel.
Defensor del Cliente
Algunos bancos tienen la figura del Defensor del Cliente, una instancia independiente que revisa las reclamaciones que el SAC no ha resuelto satisfactoriamente.
- Es voluntario: no todos los bancos lo tienen.
- Plazo de respuesta: 2 meses desde que presentas la queja.
- Sus resoluciones son vinculantes para el banco si te dan la razón.
Banco de España
Si el SAC (y el Defensor, si existe) no resuelven tu problema, puedes acudir al Banco de España.
- Requisito previo: haber reclamado antes al banco y que haya pasado el plazo de respuesta o hayas recibido una respuesta insatisfactoria.
- Presenta tu reclamación en la web del Banco de España, por correo o presencialmente.
- El Banco de España estudia el caso y emite un informe indicando si el banco actuó correctamente o no.
- El informe no es vinculante, pero tiene mucho peso. La mayoría de bancos cumplen las resoluciones desfavorables porque les afecta negativamente en sus estadísticas.
Vía judicial
Si nada de lo anterior funciona, o si quieres reclamar una cantidad económica que el banco se niega a devolver, puedes acudir a los tribunales.
- Para cantidades pequeñas (hasta 2.000 euros), puedes usar el procedimiento monitorio sin necesidad de abogado ni procurador.
- Para cantidades mayores, necesitarás representación legal.
- Las condenas por cláusulas abusivas suelen incluir la devolución de lo cobrado indebidamente más intereses, y a veces costas procesales.
Para saber más
- Comisiones bancarias - Análisis detallado de las comisiones que pueden cobrarte
- Tarjetas - Derechos y reclamaciones relacionadas con tarjetas
- Ficheros de morosos - Qué hacer si te incluyen indebidamente
- Usura - Cuándo los intereses son abusivos