Cláusulas abusivas
Las cláusulas abusivas son condiciones impuestas en contratos que perjudican injustamente al consumidor. La ley las declara nulas automáticamente, lo que significa que no te vinculan aunque las hayas firmado. Este es uno de los mecanismos de protección más potentes que tiene el consumidor frente a las grandes empresas, y ha sido la base de miles de sentencias favorables en casos como las cláusulas suelo o los gastos de hipoteca.
Qué es una cláusula abusiva
Entender qué hace que una cláusula sea abusiva es fundamental para poder identificarlas en tus contratos. No basta con que una cláusula te parezca injusta: la ley establece criterios concretos que deben cumplirse para que se considere abusiva y, por tanto, nula.
Definición legal
Según el artículo 82 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, son abusivas las cláusulas que, no habiendo sido negociadas individualmente, causen un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes, en perjuicio del consumidor. Esta definición, aunque técnica, resume las tres características fundamentales que debe tener una cláusula para ser considerada abusiva.
Tres requisitos
Para que una cláusula sea abusiva deben concurrir estos tres elementos de forma simultánea. Si falta alguno, la cláusula puede ser injusta pero no técnicamente abusiva a efectos legales:
- No negociada individualmente: Es una cláusula impuesta por la empresa, sin que el consumidor pudiera modificarla ni discutirla. Si tuviste la oportunidad real de negociar esa cláusula concreta, aunque no lo hicieras, podría no considerarse abusiva.
- Desequilibrio importante: La cláusula crea una ventaja excesiva para la empresa a costa del consumidor. No basta con cualquier desigualdad, tiene que ser significativa.
- Perjuicio para el consumidor: Le causa daño económico o le priva de derechos que debería tener. El perjuicio debe ser real y concreto.
Consecuencia: nulidad
La cláusula abusiva es nula de pleno derecho. Esto tiene consecuencias importantes: no hay que esperar a que un juez la declare nula para que lo sea, la nulidad opera desde el momento en que se firmó el contrato. El resto del contrato sigue siendo válido si puede subsistir sin ella, lo cual es lo habitual.
Claimeet recomienda
Si una empresa te dice "pero usted firmó el contrato", recuérdales que las cláusulas abusivas son nulas aunque las hayas firmado. Firmar no significa aceptar condiciones ilegales. La ley te protege aunque hayas firmado.
⚖️ "La transparencia es un valor de cambio social." — Francisco Javier Orduña Moreno, Magistrado del Tribunal Supremo (2012-2019), pionero en el control de transparencia
Tipos de cláusulas abusivas
La ley enumera una lista de cláusulas que siempre son abusivas, aunque no es una lista cerrada. Cualquier cláusula que cumpla los requisitos anteriores puede ser abusiva aunque no esté expresamente mencionada en la ley. Veamos las categorías más importantes.
Cláusulas que limitan derechos
Estas cláusulas intentan reducir o eliminar los derechos que la ley reconoce al consumidor:
- Excluir o limitar la responsabilidad de la empresa por daños que cause el producto o servicio.
- Excluir o limitar el derecho del consumidor a ser indemnizado cuando sufre un perjuicio.
- Impedir al consumidor resolver el contrato por incumplimiento de la empresa, obligándole a seguir vinculado aunque la empresa no cumpla.
- Privar al consumidor de la facultad de compensar deudas, es decir, de descontar lo que la empresa le debe de lo que él debe a la empresa.
Un ejemplo típico sería "La empresa no se responsabiliza de los daños que pueda causar el producto". Esta cláusula es nula porque no puedes renunciar anticipadamente a reclamar daños causados por productos defectuosos.
Cláusulas que vinculan excesivamente
Estas cláusulas atan al consumidor al contrato de formas desproporcionadas:
- Plazos excesivamente largos o indeterminados que impiden al consumidor saber cuándo podrá liberarse del contrato.
- Prórrogas automáticas sin consentimiento expreso, especialmente si tienen plazos largos o penalizaciones por salir.
- Obstaculizar el derecho del consumidor a poner fin al contrato mediante requisitos excesivos, plazos de preaviso desmesurados o penalizaciones.
- Imponer garantías desproporcionadas para asegurar obligaciones del consumidor.
Un ejemplo habitual es "El contrato se renueva automáticamente por 2 años si no avisa con 6 meses de antelación". Este tipo de cláusulas dificulta enormemente darse de baja y pueden ser nulas.
Cláusulas sobre precio
Las cláusulas que manipulan el precio de forma desleal también son abusivas:
- Incrementos de precio no previstos o calculados mediante métodos opacos que el consumidor no puede verificar.
- Facultad de la empresa para modificar unilateralmente el precio sin motivo válido especificado en el contrato. Si quieres saber más sobre este tema, consulta el artículo sobre modificación unilateral del contrato.
- Repercutir al consumidor errores administrativos de la empresa o costes que deberían correr a cargo del empresario.
Un ejemplo sería "La empresa podrá modificar las tarifas en cualquier momento". Sin más matices, esta cláusula es abusiva porque deja al consumidor a merced de la empresa.
Cláusulas sobre garantías
Las garantías legales están pensadas para proteger al consumidor, y cualquier intento de reducirlas es abusivo:
- Imponer al consumidor la carga de probar defectos o incumplimientos que, según la ley, debería probar la empresa.
- Limitar la garantía legal por debajo de los plazos establecidos en la normativa.
- Imponer plazos más cortos que los legales para presentar reclamaciones.
Un ejemplo muy claro es "La garantía cubre solo 6 meses". Como la garantía legal es de 3 años para productos nuevos, esta cláusula es nula por abusiva.
Cláusulas sobre resolución de conflictos
Estas cláusulas dificultan que el consumidor pueda defender sus derechos:
- Sumisión a arbitrajes distintos del arbitraje de consumo, que es gratuito y favorable al consumidor.
- Sumisión a fueros judiciales distintos del domicilio del consumidor, lo que le obligaría a desplazarse para reclamar.
- Obligar al consumidor a renunciar a la tutela judicial efectiva o a aceptar procedimientos que le perjudican.
Un ejemplo típico es "Cualquier disputa se resolverá en los tribunales de Madrid" cuando el consumidor vive en Sevilla. Esta cláusula busca disuadir de reclamar al hacer el proceso más costoso e incómodo.
Cláusulas sobre modificación del contrato
Reservarse la facultad de cambiar el contrato a voluntad también es abusivo:
- Reservar a la empresa el derecho a interpretar el contrato según su criterio, sin que el consumidor pueda discutirlo.
- Modificación unilateral de condiciones sin motivo válido especificado ni derecho de resolución para el consumidor.
- Cesión del contrato a otra empresa sin consentimiento del consumidor.
Un ejemplo sería "La empresa podrá modificar las condiciones del servicio cuando lo considere oportuno". Sin más requisitos ni limitaciones, es claramente abusiva.
Cláusulas abusivas famosas
Algunos casos de cláusulas abusivas han afectado a millones de consumidores en España y han dado lugar a sentencias históricas. Conocerlas te ayudará a entender el alcance de esta protección y a identificar situaciones similares.
Cláusula suelo
La cláusula suelo fue probablemente el caso de cláusulas abusivas más importante de la historia reciente en España. Afectó a millones de hipotecados y generó un movimiento judicial sin precedentes.
Qué era: En muchas hipotecas, se establecía un tipo mínimo de interés (el "suelo") que impedía que el cliente se beneficiara cuando el Euríbor bajaba por debajo de ese nivel. La hipoteca decía que era variable, pero en la práctica tenía un mínimo fijo.
Por qué era abusiva: El Tribunal Supremo y el Tribunal de Justicia de la UE determinaron que, aunque la cláusula fuera gramaticalmente clara, no se había explicado adecuadamente al consumidor su alcance real. Los bancos no informaron de que el tipo de interés prácticamente nunca bajaría del suelo, convirtiendo de facto la hipoteca en fija.
Sentencias clave: Tribunal Supremo en 2013 y 2015, y especialmente el Tribunal de Justicia de la UE en 2016 (caso Gutiérrez Naranjo), que estableció que la nulidad debía tener efectos retroactivos desde el inicio.
Resultado: Devolución de las cantidades cobradas de más, con intereses legales. Miles de millones de euros devueltos a los consumidores. Si quieres saber más sobre este caso, puedes consultar nuestro artículo sobre cláusulas suelo.
Gastos de hipoteca
Otro de los grandes casos que afectaron a millones de hipotecados. Prácticamente todo el que firmó una hipoteca pagó gastos que no le correspondían.
Qué era: Las cláusulas que imponían al consumidor todos los gastos de constitución de hipoteca: notaría, registro, gestoría e impuesto de Actos Jurídicos Documentados. El cliente pagaba todo, cuando legalmente varios de estos gastos correspondían al banco.
Por qué era abusiva: Creaba un desequilibrio importante, ya que el consumidor asumía gastos que beneficiaban principalmente al banco o que por ley debían ser compartidos.
Sentencias clave: El Tribunal Supremo, desde 2018, fue estableciendo qué gastos correspondían a cada parte.
Resultado: Devolución parcial de gastos según el tipo. Generalmente se devuelve el registro, parte de la notaría y la gestoría. El AJD depende de cuándo se firmó la hipoteca. Para más información sobre este tema, consulta nuestro artículo sobre gastos de hipoteca.
IRPH
Un caso más complejo que todavía genera litigios, el IRPH afecta a quienes tienen hipotecas referenciadas a este índice en lugar de al Euríbor.
Qué es: El IRPH (Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios) es un índice alternativo al Euríbor que, históricamente, ha sido casi siempre más alto.
Por qué puede ser abusiva: No el índice en sí, sino la falta de información sobre sus características. Si el banco no explicó adecuadamente que el IRPH era menos favorable que el Euríbor, podría haber falta de transparencia.
Estado actual: Los litigios continúan con resultados dispares. La clave está en probar qué información se dio en cada caso concreto.
Intereses de demora abusivos
Cuando te retrasas en un pago, te cobran intereses de demora. Pero si son excesivos, pueden ser abusivos.
Qué son: Intereses que se aplican cuando el cliente se retrasa en pagar una cuota o deuda.
Cuándo son abusivos: El Tribunal Supremo ha establecido que, en préstamos personales, son abusivos si superan en más de 2 puntos el interés ordinario del préstamo. Por ejemplo, si el préstamo tiene un interés del 7%, un interés de demora superior al 9% sería abusivo.
Consecuencia: No se modera el interés de demora bajándolo a lo permitido, sino que se elimina completamente. Si el de demora es abusivo, se aplica solo el interés ordinario.
Cláusulas de vencimiento anticipado
Estas cláusulas permiten al banco dar por vencida toda la hipoteca si dejas de pagar cuotas. Aunque tienen sentido como protección del acreedor, pueden ser abusivas si son desproporcionadas.
Qué son: Cláusulas que permiten al banco reclamar todo el préstamo pendiente y ejecutar la hipoteca si hay impagos.
Por qué pueden ser abusivas: Desproporción entre el incumplimiento, por ejemplo dejar de pagar una cuota, y la consecuencia, perder la vivienda.
Regulación actual: Tras numerosos pronunciamientos judiciales, la ley establece que solo se permite vencimiento anticipado tras 12 impagos o el 3% del capital en la primera mitad de la vida del préstamo, o 15 impagos o el 7% del capital en la segunda mitad.
Cómo identificar cláusulas abusivas
No necesitas ser abogado para sospechar que una cláusula puede ser abusiva. Hay señales de alerta y preguntas clave que puedes hacerte al leer un contrato.
Señales de alerta
Cuando leas un contrato, presta especial atención si encuentras estas características:
- Letra muy pequeña: Las cláusulas problemáticas suelen esconderse en la letra pequeña. Si te cuesta leerla, ya hay un problema.
- Lenguaje muy técnico: Si no entiendes lo que dice, puede que sea deliberadamente oscuro. Tienes derecho a que te lo expliquen en términos comprensibles.
- Desequilibrio evidente: Cuando ves que la empresa tiene todas las ventajas y tú todas las obligaciones, algo falla.
- Renuncias de derechos: Desconfía de frases como "El cliente renuncia a..." La ley prohíbe renunciar anticipadamente a muchos derechos.
- Plazos irrazonables: Muy largos para lo que tú debes hacer, muy cortos para lo que puede hacer la empresa.
- Fuero alejado: Si el contrato dice que los conflictos se resolverán en tribunales de otra ciudad, buscan disuadirte de reclamar.
🧠 El test de la reciprocidad
¿Quieres un truco infalible para detectar cláusulas abusivas sin ser abogado? Aplica el test de la reciprocidad: coge cada cláusula y dale la vuelta. Si la empresa puede hacer algo que tú no puedes, o si tú tienes una obligación que la empresa no tiene, ahí hay desequilibrio. Ejemplo: "El cliente debe avisar con 30 días para darse de baja, pero la empresa puede cancelar el servicio en 24 horas". Desequilibrio cantado. Este test te detectará el 80% de las cláusulas problemáticas sin necesidad de estudiar derecho.
Preguntas clave
Al leer un contrato, hazte estas preguntas sobre cada cláusula que te llame la atención:
- ¿Podría la empresa hacer lo mismo que me prohíbe a mí? Si no hay reciprocidad, hay desequilibrio.
- ¿Me quita derechos que la ley me da? Hay derechos irrenunciables.
- ¿Me obliga a cosas que no son razonables? Usa el sentido común.
- ¿Me perjudica sin compensación? Todo perjuicio debería tener contrapartida.
Qué hacer si encuentras una cláusula abusiva
Tienes opciones tanto antes como después de firmar el contrato. Las cláusulas abusivas son nulas aunque las firmes, pero siempre es mejor actuar a tiempo.
Antes de firmar
Si detectas una cláusula problemática antes de comprometerte, tienes margen de maniobra:
- Pregunta: Pide explicación de las cláusulas que no entiendas o te parezcan injustas. Tienes derecho a que te informen.
- Negocia: Intenta que la eliminen o modifiquen. En contratos de adhesión esto es difícil, pero no imposible en operaciones importantes.
- No firmes si no te convence: Busca otra empresa. Hay competencia en casi todos los sectores.
- Conserva pruebas: Guarda documentación de lo que te dijeron verbalmente, por si luego te hacen falta.
Después de firmar
Aunque hayas firmado, no está todo perdido. La cláusula abusiva es nula aunque la hayas aceptado:
- Recuerda que la cláusula es nula: No te vincula legalmente, aunque esté en el contrato.
- Reclama a la empresa: Por escrito, pidiendo que dejen de aplicar la cláusula abusiva. Muchas veces rectifican para evitar problemas.
- Acude a Consumo: Si la empresa no atiende tu reclamación, las oficinas municipales de consumo pueden ayudarte.
- Demanda judicial: Si es necesario, un juez puede declarar formalmente la nulidad y ordenar la devolución de lo cobrado indebidamente.
Control de oficio
Un aspecto muy importante: los jueces pueden y deben declarar de oficio la nulidad de cláusulas abusivas, aunque el consumidor no lo haya pedido expresamente. Esto significa que si llegas a juicio por cualquier motivo relacionado con un contrato de consumo, el juez puede examinar las cláusulas y anular las que sean abusivas, incluso si tú no lo has solicitado.
Procedimientos específicos
Existen diferentes vías legales para atacar las cláusulas abusivas. Cada una tiene sus ventajas e inconvenientes, y la elección dependerá de tu situación concreta.
Acción individual
Cualquier consumidor puede demandar la nulidad de una cláusula de su contrato específico. Es la vía más directa cuando tienes un problema concreto.
Las ventajas de esta vía son que tienes control total del proceso, puedes adaptar la estrategia a tu caso y la sentencia es directamente aplicable a tu situación.
Los inconvenientes son que asumes los costes si pierdes, el proceso solo te beneficia a ti y necesitas invertir tiempo y posiblemente dinero en abogado y procurador.
Acción colectiva
Las asociaciones de consumidores pueden demandar la eliminación de cláusulas abusivas de los contratos de una empresa. Es especialmente útil cuando una cláusula afecta a muchos consumidores.
Las ventajas son que no tienes que litigar personalmente, los costes los asume la asociación y el éxito beneficia a todos los afectados.
Los inconvenientes son que no te devuelven dinero directamente, ya que para eso necesitas acción individual, y los procesos suelen ser largos.
Acción de cesación
Esta acción pide que la empresa deje de usar la cláusula abusiva en el futuro. Mira hacia adelante: no afecta a los contratos ya firmados, pero impide que la empresa siga incluyendo esa cláusula en contratos nuevos.
Acción de nulidad
Esta acción pide que se declare nula una cláusula concreta y se devuelva lo cobrado indebidamente. Mira hacia atrás: busca reparar el perjuicio ya causado.
Efectos de la declaración de nulidad
Cuando una cláusula se declara abusiva y nula, se producen varios efectos automáticos que conviene conocer.
La cláusula desaparece
Es como si nunca hubiera existido en el contrato. No se modera ni se reduce: desaparece completamente. Esto es importante porque el juez no puede "arreglar" una cláusula abusiva haciéndola menos mala; simplemente la elimina.
El resto del contrato sigue
Salvo que el contrato no pueda subsistir sin la cláusula anulada, lo cual es excepcional, el resto de condiciones siguen siendo válidas y vinculantes para ambas partes.
Devolución de cantidades
Si la cláusula abusiva causó que pagaras dinero indebidamente, ese dinero debe devolverse. Este es el efecto más tangible para el consumidor: recuperas lo que no deberías haber pagado.
Efectos desde el inicio
La nulidad tiene efectos retroactivos, desde que se firmó el contrato. No desde que el juez lo declara, sino desde el principio. Esto fue especialmente importante en el caso de las cláusulas suelo, donde el TJUE estableció que debía devolverse todo lo cobrado de más, no solo desde la sentencia.
Intereses
Sobre las cantidades a devolver se aplican intereses legales desde que se pagaron indebidamente. Esto compensa el perjuicio de no haber podido disponer de ese dinero durante años.
Registro de cláusulas abusivas
Existe un registro público que puede servir de referencia para saber qué cláusulas han sido declaradas abusivas por los tribunales.
Registro de Condiciones Generales
El Ministerio de Justicia mantiene un registro donde se inscriben las sentencias firmes que declaran la nulidad de condiciones generales de contratación. Es una herramienta útil tanto para jueces como para consumidores que quieren saber si una cláusula similar ya ha sido declarada abusiva.
Efecto informativo
El registro sirve de referencia, aunque cada caso debe analizarse individualmente. Que una cláusula similar haya sido declarada abusiva en otro caso no garantiza automáticamente que la tuya también lo sea, pero es un argumento muy potente.
Consulta
Puedes consultar qué cláusulas han sido declaradas abusivas para tener una referencia antes de firmar un contrato o para preparar una reclamación. El registro es público y accesible online.
Sectores con más cláusulas abusivas
Algunos sectores han sido especialmente problemáticos en cuanto a cláusulas abusivas. Si contratas en estos ámbitos, extrema la precaución.
Banca
El sector financiero ha sido históricamente el más conflictivo en cuanto a cláusulas abusivas:
- Cláusulas suelo que impedían beneficiarse de las bajadas del Euríbor.
- Gastos de hipoteca indebidamente repercutidos al cliente.
- Comisiones ocultas o no justificadas.
- Intereses de demora excesivos que superaban los límites legales.
- Cláusulas de vencimiento anticipado desproporcionadas.
🚨 Los bancos nunca escarmientan
Después de las cláusulas suelo, los gastos de hipoteca, el IRPH... ¿crees que los bancos han aprendido la lección? Qué va. Siguen metiendo cláusulas problemáticas, solo que ahora son más sutiles. Si firmaste hipoteca después de 2019, revisa especialmente las comisiones de apertura, los seguros vinculados y las cláusulas de amortización anticipada. En Claimeet ya tenemos casos abiertos sobre las nuevas "trampas" bancarias. La historia se repite para quien no la conoce.
Telecomunicaciones
Las compañías de teléfono e internet también han generado mucha litigiosidad:
- Permanencias excesivas que ataban al cliente durante años.
- Penalizaciones desproporcionadas por darse de baja.
- Subidas de precio unilaterales sin justificación adecuada.
- Dificultades para darse de baja mediante procedimientos laberínticos.
Energía
El sector de suministros energéticos tiene sus propios problemas:
- Cláusulas de permanencia en contratos de luz y gas.
- Modificación de tarifas sin preaviso suficiente.
- Penalizaciones por cambio de compañía comercializadora.
Seguros
Las aseguradoras también han sido objeto de múltiples demandas:
- Exclusiones ocultas que dejaban sin cobertura situaciones esperables.
- Franquicias no informadas adecuadamente.
- Limitaciones de cobertura enterradas en letra pequeña.
Alquiler
Aunque no sea estrictamente consumo, muchos contratos de alquiler incluyen cláusulas abusivas:
- Repercusión de todos los gastos de comunidad, IBI y otros al inquilino.
- Penalizaciones excesivas por terminación anticipada.
- Cláusulas que obligan al inquilino a renunciar a derechos que la ley le reconoce.
Jurisprudencia relevante
Los tribunales, tanto españoles como europeos, han desarrollado una doctrina muy protectora del consumidor frente a cláusulas abusivas. Conocer las sentencias más importantes te ayuda a entender el marco legal.
Tribunal de Justicia de la UE
El TJUE ha sido fundamental en la protección del consumidor frente a cláusulas abusivas, a menudo yendo más allá de lo que los tribunales españoles habían reconocido:
- Caso Aziz (2013): Estableció que los jueces deben examinar de oficio las cláusulas abusivas, sin esperar a que el consumidor lo pida.
- Caso Gutiérrez Naranjo (2016): Determinó que la nulidad tiene efectos desde el inicio del contrato, obligando a devolver todo lo cobrado de más, no solo desde la sentencia.
- Caso Banco Primus (2017): Aclaró los criterios para evaluar las cláusulas de vencimiento anticipado en hipotecas.
Tribunal Supremo español
El Tribunal Supremo ha desarrollado doctrina específica sobre los casos más frecuentes en España:
- Doctrina sobre cláusulas suelo y los requisitos de transparencia.
- Criterios sobre gastos de hipoteca y cómo deben repartirse.
- Límites a los intereses de demora en préstamos personales.
- Nulidad de comisiones bancarias no justificadas.
Cómo protegerte
La mejor protección es la prevención. Aunque las cláusulas abusivas son nulas, siempre es preferible evitar firmarlas o al menos conocer tus derechos para poder actuar rápidamente.
Al contratar
Estos hábitos pueden ahorrarte muchos problemas:
- Lee el contrato completo: Especialmente la letra pequeña, que es donde se esconden las cláusulas problemáticas.
- Pregunta todo lo que no entiendas: Tienes derecho a que te expliquen en términos comprensibles.
- Pide modificaciones por escrito: Si te prometen algo verbal, que lo pongan en el contrato.
- No te dejes presionar: Las frases como "firme ahora o pierde la oferta" son señales de alarma.
- Compara con otras empresas: Las condiciones varían mucho y no todas las empresas usan las mismas cláusulas.
Después de contratar
Una vez firmado, no bajes la guardia:
- Guarda el contrato y toda la documentación: Incluidos folletos publicitarios y correos electrónicos.
- Revisa las cláusulas si tienes problemas: A menudo los problemas vienen de cláusulas que no leíste con atención.
- Consulta si sospechas de una cláusula: Las asociaciones de consumidores pueden orientarte gratuitamente.
- Reclama si identificas algo abusivo: No dejes pasar el tiempo.
Dónde buscar ayuda
Si crees que tienes cláusulas abusivas en tus contratos, puedes acudir a estos recursos:
- Asociaciones de consumidores: OCU y FACUA son las más conocidas, pero hay muchas más.
- OMIC de tu ayuntamiento: Las Oficinas Municipales de Información al Consumidor ofrecen asesoramiento gratuito.
- Abogados especializados: Para casos complejos o de cuantía importante, merece la pena consultar a un profesional.
- Plataformas de afectados: En casos masivos como cláusulas suelo o gastos de hipoteca, unirse a otros afectados puede ser ventajoso.
Claimeet recomienda
Si crees que tienes cláusulas abusivas en tu hipoteca u otro contrato importante, busca si existe una reclamación colectiva abierta en Claimeet. Unirte a otros afectados reduce los costes legales y aumenta las probabilidades de éxito.
Conclusión
Las cláusulas abusivas son nulas aunque las hayas firmado. La ley te protege frente a condiciones impuestas que causan un desequilibrio injusto entre tus derechos y los de la empresa. No estás indefenso: tienes herramientas legales para defenderte.
Si identificas una cláusula abusiva en tu contrato, estos son los pasos a seguir:
- Reclama primero a la empresa por escrito, explicando por qué consideras que la cláusula es abusiva.
- Acude a Consumo si la empresa no te atiende o rechaza tu reclamación.
- Considera la vía judicial si la cuantía lo justifica o si quieres que la cláusula se elimine formalmente.
Recuerda que no estás solo. Las sentencias sobre cláusulas suelo, gastos de hipoteca y otras muchas han demostrado que los consumidores pueden ganar frente a grandes empresas. La ley está de tu lado, solo necesitas conocer tus derechos y ejercerlos.