Spam - Comunicaciones comerciales no deseadas
El spam son comunicaciones comerciales que recibes sin haberlas solicitado. La ley te protege: necesitan tu consentimiento previo para enviarte publicidad por email, SMS o cualquier medio electrónico.
Qué es el spam
El spam son las comunicaciones comerciales que recibes sin haberlas solicitado. Pueden llegarte por email, SMS, WhatsApp, notificaciones push de apps, llamadas automatizadas (robocalls) o incluso fax. La característica que define al spam no es el medio, sino que tú no diste tu consentimiento para recibirlo.
El spam tiene varias características comunes: se envía sin tu permiso, suele ser masivo (la misma empresa bombardea a miles de personas), tiene finalidad comercial (venderte algo) y usa medios electrónicos. Es importante distinguir el spam de las comunicaciones legítimas que sí has autorizado.
Técnicamente, no es spam la publicidad postal física (que se regula de forma diferente), los emails de servicios que has contratado informándote sobre tu cuenta, las comunicaciones puramente informativas sin contenido comercial, ni las respuestas a consultas que tú iniciaste. Si pediste presupuesto a una empresa y te responden, eso no es spam aunque incluya información comercial.
Normativa aplicable
El spam está prohibido por varias normas que se solapan y complementan. En España, la principal es la LSSI (Ley de Servicios de la Sociedad de la Información), especialmente sus artículos 21 y 22, que regulan las comunicaciones comerciales electrónicas. La LOPDGDD y el RGPD también aplican cuando el spam implica tratamiento de datos personales (tu email es un dato personal). A nivel europeo, la Directiva e-Privacy establece el marco general.
El principio: opt-in
La regla general es clara: necesitan tu consentimiento previo para enviarte comunicaciones comerciales por medios electrónicos. No basta con que no te hayas opuesto: tienen que haber obtenido tu permiso explícito e informado antes de enviarte nada. Esto se llama "opt-in" y es la base del sistema. Sin tu permiso previo, enviarte publicidad es ilegal.
🚨 Si no recuerdas haber dado permiso, no lo diste
"Pero acepté los términos y condiciones". Da igual. El consentimiento para publicidad debe ser específico y separado, no escondido en un contrato de 50 páginas. Si no marcaste conscientemente una casilla que decía algo como "acepto recibir ofertas comerciales", no diste tu consentimiento. Y si la casilla venía pre-marcada, tampoco es válido. El consentimiento tiene que ser un acto activo tuyo. Si tienes dudas, la carga de demostrarlo es de ellos.
Excepción: relación comercial previa
Hay una excepción importante. Si ya eres cliente de una empresa, pueden enviarte publicidad sobre productos similares a los que compraste, siempre que te informaran de que lo harían cuando recogieron tus datos y te dieran una opción fácil de oponerte. Esta excepción es limitada: solo productos similares, y siempre con posibilidad de darte de baja fácilmente.
Tipos de spam
El spam llega por muchos canales diferentes. Conocerlos te ayuda a identificarlo y protegerte.
El email sigue siendo el canal más usado para spam. Recibes ofertas de productos que nunca pediste, newsletters a las que no te suscribiste, y lo más peligroso: phishing (intentos de suplantación de empresas legítimas para robarte datos) y estafas clásicas como la "lotería que has ganado" o la "herencia de un pariente lejano".
SMS
Los SMS promocionales son especialmente molestos porque llegan directamente a tu móvil. Las operadoras son grandes infractoras, pero también recibes ofertas de empresas de todo tipo, mensajes de números desconocidos, y los temidos SMS Premium que te cobran por recibirlos o por responder.
Llamadas comerciales
El telemarketing tradicional sigue vivo, aunque desde 2023 la ley exige tu consentimiento previo para que te llamen. Aun así, sigues recibiendo llamadas automatizadas (robocalls), encuestas comerciales encubiertas que en realidad son publicidad, y ofertas agresivas de todo tipo. Puedes leer más sobre esto en nuestro artículo sobre llamadas comerciales.
WhatsApp y mensajería
Un fenómeno creciente es el spam por WhatsApp y otras apps de mensajería. Empresas que te escriben sin tu permiso, grupos promocionales a los que te añaden sin preguntar, y cadenas comerciales que circulan sin control.
Notificaciones push
Las notificaciones push de apps y navegadores se han convertido en una forma sutil de spam. Aceptas notificaciones pensando que serán útiles, y de pronto tu móvil no para de sonar con ofertas. A menudo se obtiene el "permiso" de forma engañosa o confusa.
Tus derechos
La ley te da derechos claros frente al spam. El más básico es el derecho a no recibir publicidad sin tu consentimiento. Es un derecho fundamental vinculado a tu intimidad. Que una empresa tenga tu email porque compraste algo no les autoriza a bombardearte con publicidad.
Tienes derecho de oposición: puedes darte de baja de cualquier lista comercial en cualquier momento, sin dar explicaciones, de forma gratuita y por un medio sencillo. Si una empresa pone trabas a la baja, está incumpliendo la ley.
Tienes derecho a saber quién te está enviando esa comunicación, por qué tienen tus datos (de dónde los sacaron), y cómo darte de baja. Esta información debe aparecer en toda comunicación comercial.
Y si vulneran tus derechos, tienes derecho a reclamar: primero a la propia empresa, luego a la AEPD. Si el spam te ha causado perjuicios concretos, incluso puedes reclamar indemnización por daños.
Cómo actuar ante el spam
Cada tipo de spam requiere una actuación diferente. Aquí tienes guías prácticas para cada caso.
Emails
Cuando recibes un email no deseado, lo primero es no hacer clic en ningún enlace y no responder. Marca el email como spam en tu gestor de correo (esto ayuda a filtrar futuros mensajes similares). Si parece una empresa legítima, busca el enlace de baja que debería aparecer al final del mensaje. Si no hay forma fácil de darse de baja, es hora de reclamar.
Si el email parece phishing (alguien suplantando a tu banco, a Correos, a Hacienda), no hagas clic absolutamente en nada y no des ningún dato. Denuncia a la Policía a través de phishing.policia.es y, si es suplantación bancaria, reporta también a tu banco.
SMS
Ante un SMS no deseado, no respondas ni llames al número que aparece: podrías activar servicios premium. Bloquea el número en tu móvil. Si es de una empresa conocida, contacta con ellos para solicitar la baja. Si el mensaje indica "responde BAJA", hazlo solo si estás seguro de que es una empresa legítima. Para SMS Premium con cargos no autorizados, reclama directamente a tu operadora.
Llamadas
Para las llamadas comerciales, el primer paso es inscribirte en la Lista Robinson. Cuando te llamen, di claramente "no quiero que me llamen más" y pide los datos de la empresa que llama (nombre, CIF). Si persisten tras tu oposición, reclama a la AEPD.
Si una empresa te escribe por WhatsApp sin tu permiso, bloquea y reporta el número dentro de la app. Si identificas qué empresa es, contacta con ellos para exigir que te borren de sus listas. Si es un caso grave o persiste, reclama a la AEPD.
Lista Robinson
La Lista Robinson es un sistema de exclusión publicitaria que te permite bloquear comunicaciones comerciales no deseadas. Es gratuito para los consumidores y está gestionado por ADIGITAL. Las empresas están obligadas por ley a consultarlo antes de enviarte publicidad.
Para inscribirte, accede a listarobinson.es, regístrate con tus datos y selecciona qué canales quieres bloquear: llamadas telefónicas, correo postal, email y/o SMS. Confirma tu inscripción y en unos días empezará a ser efectiva.
Una vez inscrito, las empresas que vayan a lanzar campañas publicitarias deben consultar la Lista y excluirte. Si te contactan estando inscrito y no hay relación comercial previa, la empresa se expone a sanciones.
Eso sí, la Lista Robinson tiene limitaciones. No bloquea comunicaciones de empresas con las que ya tienes relación comercial (pueden seguir enviándote publicidad de productos similares). Solo afecta a publicidad, no a comunicaciones informativas. Y solo funciona con empresas que cumplen la ley: el spam de origen extranjero o de empresas que ignoran la normativa seguirá llegando.
Cómo reclamar
El primer paso siempre es reclamar a la empresa. Localiza los datos del responsable (suelen aparecer en el propio email o en su web) y envía una solicitud por escrito ejerciendo tu derecho de oposición (que dejen de contactarte) y de supresión (que borren tus datos). Pídeles también que te digan de dónde obtuvieron tus datos. Guarda copia de tu solicitud y dales un mes para responder.
Modelo de solicitud
Asunto: Oposición a comunicaciones comerciales y supresión de datos
A la atención del responsable de tratamiento de [EMPRESA].
He recibido comunicaciones comerciales de su empresa sin haber
dado mi consentimiento [o habiéndome dado de baja previamente].
EJERCITO mis derechos de:
1. OPOSICIÓN: Cesen inmediatamente las comunicaciones comerciales
2. SUPRESIÓN: Eliminen mis datos de sus ficheros comerciales
3. INFORMACIÓN: Me indiquen el origen de mis datos
Datos a suprimir:
- Email: [tu email]
- Teléfono: [tu teléfono]
Si en el plazo de un mes no recibo confirmación de la baja y
supresión, reclamaré ante la AEPD.
Adjunto evidencia de las comunicaciones recibidas.
Fecha y firma
Si la empresa no responde
Si la empresa no te contesta en un mes o sigue enviándote publicidad después de que te dieras de baja, es hora de escalar a la AEPD. Accede a su sede electrónica y presenta una denuncia por spam. Adjunta copia del spam recibido, tu solicitud de baja y la respuesta de la empresa (o prueba de que no respondieron). La AEPD investigará y, si hay infracción, puede sancionar a la empresa.
Qué documentar
Para que tu reclamación tenga fuerza, documenta todo. Guarda los headers completos de los emails (muestran el origen real del mensaje), capturas de pantalla de los SMS con fecha y número, grabación de las llamadas comerciales (avisando de que grabas, es legal), y todas tus comunicaciones con la empresa. Esta documentación será clave si la cosa escala.
Sanciones por spam
El spam no es una simple molestia: es una infracción que puede costar cara a las empresas.
La LSSI establece sanciones que van desde los 30.000 euros para infracciones leves, entre 30.001 y 150.000 euros para graves, y de 150.001 a 600.000 euros para muy graves. Si además hay vulneración del RGPD (casi siempre la hay, porque tu email es dato personal), las multas pueden llegar a 20 millones de euros o el 4% de la facturación global.
Estas sanciones no son teóricas. La AEPD ha impuesto multas millonarias a empresas conocidas por prácticas de spam: Vodafone ha sido sancionada varias veces por llamadas comerciales no consentidas, Endesa ha recibido multas por spam relacionado con sus campañas comerciales, y varios bancos han sido sancionados por enviar emails sin consentimiento válido. Cada denuncia cuenta.
🛡️ Modo evidencia: el header del email es oro puro
Los emails tienen información oculta llamada header que muestra el origen real del mensaje. Para verlo en Gmail, abre el email → tres puntos → "Mostrar original". Ahí aparece el servidor real desde donde se envió, aunque el remitente diga otra cosa. Cuando denuncies a la AEPD, adjunta el header completo: es la prueba técnica que no pueden rebatir. Sin header, pueden decir que el email era falso. Con header, están pillados.
Spam y estafas
Mucho spam cruza la línea de la molestia publicitaria y se convierte en intento de estafa. Es importante saber reconocerlo.
Phishing
El phishing son emails que suplantan a empresas legítimas —bancos, Correos, Hacienda, Amazon— para robarte datos personales o bancarios. Contienen enlaces a webs que imitan a las reales pero están controladas por los estafadores. Si introduces tus datos de acceso, los tendrán ellos.
La regla de oro: nunca hagas clic en enlaces de emails sospechosos y nunca des datos personales respondiendo a un email. Si crees que podría ser legítimo, ve directamente a la web de la empresa escribiendo la dirección en tu navegador. Si ya has picado, cambia inmediatamente las contraseñas, denuncia a la Policía y contacta con tu banco si has dado datos bancarios.
Estafas clásicas por email
Hay estafas que llevan décadas circulando y siguen funcionando. El premio de lotería que nunca jugaste, la herencia de un familiar desconocido, el príncipe nigeriano que necesita tu ayuda para sacar millones del país, el aviso de que tu cuenta será bloqueada si no actúas ya, el paquete pendiente de entrega que requiere un pequeño pago... Son variaciones del mismo tema: quieren tus datos o tu dinero.
SMS Premium
Los SMS Premium son particularmente insidiosos. Son mensajes asociados a números de tarificación especial (905, 803, 806...) que te cobran por recibirlos, por responderlos, o que te suscriben a servicios de pago sin que te des cuenta.
Si te encuentras cargos de SMS Premium que no autorizaste, contacta con tu operadora para bloquear estos servicios y reclamar los cargos. Si hay fraude evidente, denuncia.
Prevención
La mejor forma de luchar contra el spam es que no te llegue. Prevenir es más eficaz que reclamar después.
Protege tu email
No des tu email a cualquiera. Antes de rellenar un formulario, pregúntate si realmente necesitan esa información. Lee las casillas antes de marcarlas: muchas veces el consentimiento a publicidad viene pre-marcado o confusamente redactado. Usa direcciones de email secundarias para registrarte en servicios que no te fías. No publiques tu email principal en webs, foros o redes sociales donde los spammers lo puedan rastrear.
Claimeet recomienda
Créate un email secundario tipo "tunombre.pruebas@gmail.com" y úsalo siempre que tengas que registrarte en una web que no conoces bien. Si luego te llega spam, sabrás que fueron ellos y podrás ignorar ese buzón sin contaminar tu email principal.
Configura tu gestor de correo
Aprovecha las herramientas de tu email: activa los filtros anti-spam, bloquea remitentes molestos, configura la categorización automática para que la publicidad vaya a una carpeta separada. Para pruebas o registros sospechosos, usa direcciones temporales desechables que puedes encontrar en servicios como Guerrilla Mail o 10 Minute Mail.
Protege tu teléfono
Inscríbete en la Lista Robinson para reducir las llamadas comerciales. Configura tu móvil para bloquear números desconocidos o usa apps de identificación de spam como Truecaller. Y sobre todo, no des tu número de teléfono a menos que sea realmente necesario.
Consejos prácticos
Si estás recibiendo mucho spam, es hora de actuar de forma sistemática. Revisa dónde has dado tus datos recientemente y ejerce tu derecho de supresión en esas empresas. Inscríbete en la Lista Robinson si no lo has hecho ya. Configura filtros agresivos en tu email. Si tu dirección está muy comprometida, puede merecer la pena cambiar a un email nuevo y migrar gradualmente tus contactos importantes.
Cuidado con los enlaces de baja
Un truco sucio del spam es usar los enlaces de baja para confirmar que tu email es válido. Si haces clic, saben que hay alguien al otro lado y te llega más spam. La regla: si el email viene de una empresa conocida y legítima, usa el enlace de baja. Si es spam obvio de origen desconocido, mejor no hacer clic en nada.
Denuncia siempre
Denunciar parece inútil cuando el spam no para, pero cada denuncia cuenta. Las sanciones de la AEPD se basan en las denuncias que reciben. Si todos denunciamos, las empresas que hacen spam se enfrentan a consecuencias. Denunciar protege no solo tus derechos, sino los de todos los consumidores.
Claimeet recomienda
Si una empresa te sigue enviando emails después de que te hayas dado de baja, guarda el email de baja y los nuevos que te lleguen. Con esas dos pruebas, la denuncia a la AEPD está prácticamente ganada: puedes conseguir que les pongan una multa seria.
Conclusión
El spam no es algo que tengas que aguantar. La ley es clara: necesitan tu consentimiento previo para enviarte publicidad electrónica. Si no lo tienes, es ilegal.
Tienes herramientas para defenderte. La Lista Robinson te protege de forma preventiva. El derecho de oposición te permite darte de baja en cualquier momento. Si la empresa no te hace caso, la AEPD puede imponerle sanciones que van desde miles hasta millones de euros.
No lo dejes pasar. Cada vez que reclamas estás ejerciendo un derecho fundamental y contribuyendo a que las empresas respeten las reglas. El spam solo desaparecerá cuando a las empresas les duela hacerlo.
Para saber más
- Lista Robinson - Inscríbete para reducir publicidad
- Llamadas comerciales - Si el problema son las llamadas
- Denunciar a la AEPD - Cómo presentar una denuncia
- RGPD - Tus derechos de protección de datos