Renting y leasing
El renting y el leasing son alternativas cada vez más populares a la compra tradicional de vehículos. Ambas opciones permiten usar un coche sin necesidad de comprarlo, pero funcionan de forma muy diferente y tienen implicaciones distintas para tus derechos como consumidor. Entender estas diferencias te ayudará a elegir la opción más adecuada y a saber qué puedes exigir si surgen problemas.
Qué es el renting
El renting es esencialmente un alquiler de larga duración con servicios incluidos. A diferencia de comprar un coche, con el renting pagas por usarlo durante un período determinado y al final lo devuelves. Es una opción que ha crecido mucho entre particulares en los últimos años porque simplifica enormemente la experiencia de tener coche.
Concepto
El renting consiste en un alquiler de vehículo a largo plazo en el que pagas una cuota mensual fija que incluye todos los servicios necesarios para usar el coche. Al final del contrato, simplemente devuelves el vehículo y puedes contratar otro nuevo si quieres seguir con esta fórmula.
Qué incluye normalmente
La cuota de renting suele incluir prácticamente todo lo necesario para usar el coche sin preocupaciones. El uso del vehículo durante el período contratado es lo básico. El seguro a todo riesgo protege el coche contra accidentes y robos. El mantenimiento cubre todas las revisiones periódicas y las averías que surjan. El cambio de neumáticos cuando se desgastan está incluido. El impuesto de circulación lo paga la empresa de renting. La asistencia en carretera te saca de apuros si te quedas tirado. La gestión de multas significa que la empresa tramita las notificaciones, aunque las multas las pagas tú. Y el vehículo de sustitución te proporciona otro coche si el tuyo está en el taller.
Qué NO incluye
Hay gastos que siempre quedan fuera de la cuota y que corren por tu cuenta. El combustible lo pagas tú, lógicamente. Los peajes de autopista también. Las multas son tu responsabilidad aunque la empresa gestione la documentación. El exceso de kilómetros sobre los pactados se paga aparte. Y los daños no cubiertos por el seguro, como los causados por negligencia grave, tampoco están incluidos.
Duración típica
Los contratos de renting suelen tener una duración de 24 a 60 meses, siendo lo más habitual 36 a 48 meses. Se pactan unos kilómetros anuales, típicamente entre 15.000 y 25.000 km al año, y si te pasas pagas un suplemento por cada kilómetro excedente.
Qué es el leasing
El leasing es un producto financiero diferente al renting. Aunque también implica pagar cuotas por usar un vehículo, su naturaleza es distinta porque incluye la opción de quedarte el coche al final del contrato.
Concepto
El leasing es un arrendamiento financiero con opción de compra. Durante el contrato pagas cuotas como en el renting, pero al final tienes la posibilidad de comprarlo pagando una cantidad llamada valor residual. Si no quieres quedártelo, puedes devolverlo como en el renting.
Diferencia con el renting
Las diferencias entre renting y leasing son importantes y conviene tenerlas claras antes de decidir.
| Aspecto | Renting | Leasing |
|---|---|---|
| Naturaleza | Alquiler | Financiación |
| Opción compra | No habitual | Sí, siempre |
| Servicios incluidos | Sí (todo) | No (solo financiación) |
| Mantenimiento | Incluido | Por tu cuenta |
| Seguro | Incluido | Por tu cuenta |
| Contabilidad | Gasto | Activo/pasivo |
| IVA | En cada cuota | En cada cuota |
| Ideal para | Particulares y empresas | Empresas principalmente |
Valor residual
El valor residual es la cantidad que tendrías que pagar al final del contrato si quieres quedarte el coche. Suele estar entre el 10 y el 20% del valor inicial del vehículo y se pacta desde el principio del contrato. Conocerlo de antemano te permite decidir si te interesa ejercer la opción de compra o no.
Ventajas e inconvenientes
Tanto el renting como el leasing tienen pros y contras que debes valorar según tu situación personal o empresarial.
Ventajas del renting
Para el usuario particular, el renting ofrece varias ventajas importantes. La cuota fija y previsible te permite saber exactamente cuánto te costará el coche cada mes. Sin sorpresas de mantenimiento significa que no tendrás gastos inesperados por averías. Tienes coche siempre nuevo porque cada pocos años puedes renovar. Sin descapitalización porque no inviertes una gran cantidad de dinero de golpe. Y es fácil cambiar de coche cuando acaba el contrato.
Para las empresas, además hay ventajas fiscales: la cuota es un gasto deducible en el Impuesto de Sociedades. El renting no aparece como deuda en el balance, lo que mejora los ratios financieros. Y simplifica la gestión de flotas porque la empresa de renting se encarga de todo.
Inconvenientes del renting
El renting también tiene desventajas que debes considerar. No eres propietario del vehículo, solo lo usas. Hay penalizaciones por exceso de kilómetros si te pasas de lo pactado. También hay penalizaciones por daños si devuelves el coche en mal estado. Implica un compromiso a largo plazo que no es fácil romper. Y al final no tienes nada, has pagado durante años pero no te queda el coche.
Ventajas del leasing
El leasing tiene ventajas diferentes, orientadas principalmente a quien quiere quedarse el coche al final. La opción de compra te permite adquirir el vehículo pagando el valor residual. Es una forma de financiar la adquisición del bien. Ofrece ventajas fiscales para empresas similares al renting. Y al final puedes quedarte el vehículo si te interesa.
Inconvenientes del leasing
Pero el leasing tiene inconvenientes importantes. Es más complejo fiscalmente que el renting. No incluye servicios, así que debes gestionar y pagar aparte el seguro, el mantenimiento y todo lo demás. Debes gestionar tú el mantenimiento, el seguro y las reparaciones. Y aparece como deuda en el balance de la empresa, lo que puede afectar a su capacidad de endeudamiento.
El contrato de renting
El contrato de renting es el documento que regula tu relación con la empresa y determina tus derechos y obligaciones. Leerlo con atención antes de firmar es fundamental para evitar sorpresas desagradables.
Elementos esenciales
Un contrato de renting debe incluir varios elementos básicos. La duración del contrato especifica cuántos meses estarás vinculado. La cuota mensual indica cuánto pagas cada mes. Los kilómetros incluidos determinan cuántos puedes recorrer sin pagar extra. Los servicios incluidos detallan qué está cubierto por la cuota. Las penalizaciones explican qué pasa si te pasas de kilómetros o devuelves el coche con daños. Y las condiciones de devolución especifican cómo y en qué estado debes entregar el vehículo.
Cláusulas a revisar
Hay varias cláusulas que debes revisar con especial atención antes de firmar. Respecto a los kilómetros, comprueba cuántos incluye al año, cuál es el precio del kilómetro excedente, y si existe posibilidad de renegociar durante el contrato. Sobre los daños, es crucial saber qué se considera desgaste normal aceptable, qué se penaliza, y cuánto cuesta cada tipo de daño. En cuanto a la cancelación anticipada, revisa cuánto te costaría salirte del contrato antes de tiempo, en qué casos se permite, y qué penalizaciones aplican. Y sobre la entrega del vehículo, comprueba qué estado se exige, cómo se hace la inspección, y cómo se valoran los posibles daños.
Duración y cancelación
La cancelación anticipada de un contrato de renting suele tener penalización alta, que puede llegar a ser el coste de todas las cuotas restantes o un porcentaje fijo elevado. Lee bien las condiciones porque salirte antes de tiempo puede ser muy caro.
Si es la empresa de renting quien cancela, tiene obligaciones hacia ti. Debe avisar con antelación suficiente. Puede ofrecerte una alternativa como otro vehículo similar. Y tienes derecho a compensación por los perjuicios que te cause la cancelación.
Problemas comunes
Algunos problemas se repiten con frecuencia en los contratos de renting y leasing. Conocerlos te ayudará a prevenirlos o a saber cómo actuar si te afectan.
Exceso de kilómetros
🧠 renegocia los kilómetros antes de llegar al límite
Si a mitad de contrato ves que te vas a pasar de kilómetros, llama y renegocia. Te subirán algo la cuota mensual, pero el precio por kilómetro "dentro de cuota" es mucho menor que el de "exceso al devolver". Esperar a la devolución es tirarte piedras encima.
El exceso de kilómetros es uno de los problemas más frecuentes y puede suponer un coste importante al devolver el coche. Se calcula restando los kilómetros pactados de los kilómetros reales al devolver. El precio por kilómetro extra oscila típicamente entre 0,05 y 0,15 euros.
Para evitarlo, calcula bien tus necesidades reales antes de firmar el contrato. Si durante el contrato ves que te vas a pasar, renegocia con la empresa porque algunos contratos permiten ajustar los kilómetros. Es mejor pagar un poco más de cuota que enfrentarte a una factura grande al final.
Claimeet recomienda
Antes de firmar un renting, calcula cuántos kilómetros hiciste el año pasado mirando la última ITV o las revisiones. Mucha gente pone 15.000 km/año porque suena bien, y luego resulta que hace 22.000.
Daños en la devolución
Al devolver el coche, un perito lo inspecciona y valora los posibles daños. Se considera daño todo lo que exceda del desgaste normal: golpes, arañazos profundos, quemaduras en la tapicería, abolladuras y roturas de piezas.
Se considera desgaste normal los pequeños arañazos superficiales, el desgaste de neumáticos proporcional al uso, y el desgaste interior normal de la tapicería y los mandos.
La inspección la realiza un perito que compara el estado actual con el estado de entrega inicial. Si no estás de acuerdo con su valoración, pide explicación detallada por escrito, aporta tu propia peritación si la tienes, y reclama formalmente si crees que te están cobrando de más.
Averías no cubiertas
El renting cubre las averías mecánicas normales, el mantenimiento programado y el desgaste de piezas. Pero no cubre los daños causados por negligencia o mal uso, los accidentes por culpa tuya, ni el uso no autorizado del vehículo.
La cuota sube
En principio, la cuota de renting debería ser fija durante todo el contrato. Pero algunos contratos incluyen cláusulas de revisión anual que permiten subir la cuota. Revisa el contrato para saber si tu cuota es fija o puede variar.
Si te suben la cuota sin previsión en el contrato, reclama por escrito porque no pueden hacerlo unilateralmente. Valora si te interesa cancelar el contrato asumiendo las penalizaciones.
No incluyen lo prometido
Si la empresa no te proporciona servicios que prometieron, primero revisa qué dice exactamente el contrato. Compara con la publicidad que te mostraron. Reclama por escrito exigiendo el cumplimiento. Y si no responden, acude a Consumo.
Al devolver el vehículo
La devolución del vehículo es un momento crítico en el que pueden surgir reclamaciones por daños o kilómetros excedentes. Prepararte bien te ayudará a evitar problemas.
Preparación
Antes de entregar el coche, limpia el exterior e interior para que se aprecie bien su estado. Vacía todas tus pertenencias para no olvidar nada. Documenta el estado del vehículo con fotos detalladas. Revisa visualmente que no haya daños evidentes que no hubieras notado. Y comprueba los kilómetros que marca el cuentakilómetros.
La inspección
🚨 lleva fotos fechadas del estado del coche
Una semana antes de devolver, haz fotos de todo el coche con una app que ponga la fecha visible (o un periódico del día). Si el perito te señala un "golpe" que juras que no estaba, tienes prueba gráfica fechada de que el coche estaba bien hace una semana. Sin pruebas, su palabra vale más que la tuya.
La inspección debe hacerse con el perito presente para que puedas ver qué anota. Pide copia del informe de inspección antes de irte. Anota tus discrepancias si no estás de acuerdo con algo que apunte el perito. Y muy importante: no firmes conforme si no lo estás, porque esa firma puede dificultar reclamaciones posteriores.
Si te cobran daños
Si después de la inspección te cobran por daños y no estás de acuerdo, pide detalle por escrito de cada daño y su coste. Compara con el informe de entrega inicial que te dieron cuando recogiste el coche. Si discrepas, reclama formalmente. Y solicita segunda peritación si crees que la valoración es excesiva.
Reclamar a la empresa de renting
Si tienes un problema con la empresa de renting, existe un procedimiento para reclamar que debes seguir en orden.
Pasos
Empieza con una reclamación al servicio de atención al cliente de la empresa explicando tu problema. Si no te responden satisfactoriamente, pide la hoja de reclamaciones que deben tener disponible. Después puedes acudir a la OMIC (Oficina Municipal de Información al Consumidor) de tu localidad. El arbitraje de consumo es otra opción si la empresa está adherida al sistema. Y como último recurso queda la vía judicial.
Documentación
Para reclamar necesitas reunir toda la documentación relevante. El contrato de renting es fundamental porque define tus derechos y obligaciones. El informe de entrega inicial acredita en qué estado te dieron el coche. El informe de devolución refleja el estado al entregarlo. Guarda todas las comunicaciones con la empresa. Y conserva las facturas de cualquier cobro que consideres indebido.
Renting para particulares
Aunque el renting nació orientado a empresas, cada vez es más frecuente entre particulares que valoran sus ventajas.
Características
El renting para particulares es cada vez más común porque ofrece comodidad y previsibilidad. Las cuotas están adaptadas a usuarios particulares, con opciones más flexibles. Las exigencias son menores que para empresas en cuanto a documentación y avales. Y incluye los mismos servicios que el renting empresarial: seguro, mantenimiento, asistencia y todo lo demás.
Ventajas
Para un particular, el renting ofrece varias ventajas atractivas. Sin entrada o con una entrada pequeña, no necesitas desembolsar una gran cantidad inicial. Todo incluido en la cuota significa que no hay sorpresas ni gastos extra. Coche nuevo cada 3-4 años te permite disfrutar siempre de un vehículo moderno. Y sin preocupaciones de mantenimiento porque la empresa se encarga de todo.
Inconvenientes
Pero también hay que considerar los inconvenientes. No eres propietario del coche, solo lo usas. El compromiso a largo plazo de varios años puede ser un problema si cambian tus circunstancias. Al final no tienes nada porque devuelves el coche y empiezas de cero. Y si haces números, puede salir más caro que comprar, especialmente si usas mucho el coche y lo cuidas bien.
¿Merece la pena?
La respuesta depende de tu situación personal. Si valoras la comodidad de no preocuparte de nada más que echar gasolina, el renting es muy cómodo. Si cambias de coche frecuentemente y te gusta ir siempre con modelos nuevos, te conviene. Tu situación financiera importa porque si no tienes para dar una entrada grande, el renting permite acceder a un coche bueno con cuotas. Y cuántos kilómetros haces es clave porque si haces muchos, el renting puede salirte caro por los excesos.
Fiscalidad
El tratamiento fiscal del renting y el leasing varía según quién lo contrate.
Para particulares
Si eres un particular que usa el coche para fines personales, el renting es simplemente un gasto, sin ninguna deducción posible en el IRPF. No hay ventajas fiscales específicas para particulares.
Para autónomos
Si eres autónomo y usas el coche para tu actividad profesional, la cuota es deducible como gasto en tu declaración de la renta. El IVA es deducible en la proporción que uses el coche para el trabajo, que la normativa limita al 50% salvo que demuestres un uso profesional mayor. Y simplifica la contabilidad porque tienes un único gasto mensual que engloba todo.
Para empresas
Para las sociedades, el renting tiene un tratamiento fiscal favorable. La cuota es un gasto deducible en el Impuesto de Sociedades. El IVA es deducible según el uso profesional. Y el renting no computa como deuda en el balance, lo que permite mantener ratios financieros más favorables.
Consejos prácticos
Algunos consejos te ayudarán a sacar el máximo partido al renting o leasing y a evitar problemas.
Antes de contratar
Calcula los kilómetros que harás realmente, siendo realista y teniendo en cuenta posibles cambios en tu situación. Compara ofertas de varias empresas porque los precios y condiciones varían mucho. Lee el contrato completo, especialmente las cláusulas de penalizaciones y devolución. Pregunta por las penalizaciones concretas para saber a qué te expones. Y entiende qué incluye la cuota y qué no, para no llevarte sorpresas.
Durante el contrato
Controla los kilómetros regularmente para saber si vas bien o te estás pasando. Haz el mantenimiento cuando corresponda, aunque esté incluido, para mantener el coche en buen estado. Comunica los siniestros al seguro del renting siguiendo el procedimiento que te indiquen. Cuida el vehículo como si fuera tuyo porque los daños los pagarás al devolverlo. Y guarda toda la documentación relacionada con el contrato y el uso del coche.
Al devolver
Limpia el coche a fondo, interior y exterior, para que se aprecie bien su estado. Repara daños menores antes de devolverlo porque puede salir más barato que pagar las penalizaciones de la empresa. Documenta el estado con fotos y vídeos detallados. Asiste a la inspección personalmente para poder discutir cualquier valoración. Y reclama si no estás de acuerdo con lo que te cobran.
Para saber más
Compra y propiedad
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Uso del vehículo
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