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Sobreendeudamiento

El sobreendeudamiento ocurre cuando no puedes hacer frente a tus deudas con tus ingresos normales. Hay mecanismos legales para salir de esta situación. Conocerlos te permite tomar decisiones y recuperar tu estabilidad financiera.

Qué es el sobreendeudamiento

El sobreendeudamiento es una situación que puede ocurrirle a cualquiera. Reconocerla es el primer paso para salir de ella.

Definición

Estás sobreendeudado cuando tus deudas superan tu capacidad real de pago, no puedes atender los pagos mensuales con tus ingresos normales, la situación es sostenida en el tiempo (no un bache puntual), y la presión financiera afecta a tu vida diaria, tu salud o tus relaciones.

No es cuestión de fuerza de voluntad ni de "apretarse el cinturón": si matemáticamente no puedes pagar lo que debes, necesitas otra solución.

Causas comunes

El sobreendeudamiento rara vez viene de la irresponsabilidad. Las causas más habituales son la pérdida de empleo o reducción significativa de ingresos, una enfermedad o accidente que impide trabajar, un divorcio o separación que duplica gastos, avales que firmaste por terceros y que ahora te reclaman, o gastos imprevistos importantes (una avería, una reparación).

Señales de alarma

Hay señales que indican que la situación se está volviendo insostenible: usas créditos nuevos para pagar los anteriores, solo puedes pagar los mínimos de las tarjetas de crédito, empiezas a recibir llamadas de empresas de recobro, evitas abrir las cartas del banco o contestar el teléfono, y el estrés financiero está afectando a tu salud física o mental.

Consumidor vulnerable

La ley reconoce a las personas sobreendeudadas como consumidores vulnerables, con protecciones específicas.

El sobreendeudamiento te sitúa en una posición de vulnerabilidad reconocida legalmente. Esto implica una protección especial frente a prácticas abusivas, derecho a información adaptada a tu situación, acceso a los mecanismos de segunda oportunidad, y prohibición expresa de las prácticas de cobro abusivas.

Derechos específicos

Como persona en situación de sobreendeudamiento tienes derecho a no sufrir acoso por el cobro de deudas (llamadas constantes, amenazas, contacto a familiares), a recibir información clara y comprensible sobre tu situación real, a acceder a los mecanismos de reestructuración de deudas y segunda oportunidad, y a recibir asesoramiento antes de que te ejecuten bienes.

Qué NO hacer

Errores comunes

  1. Ignorar el problema: empeora
  2. Pedir más créditos: más deuda
  3. Reunificar sin análisis: puede ser peor
  4. Pagar a quien más presiona: estrategia incorrecta
  5. Huir: no soluciona nada

Prácticas a evitar

  • Créditos rápidos con intereses altísimos
  • Reunificación de deudas sin asesoramiento
  • Vender bienes precipitadamente
  • Avalar a otros estando endeudado
  • Ocultar bienes (puede ser delito)

Primera evaluación

Haz un inventario

Deudas:

  • Hipoteca
  • Préstamos personales
  • Tarjetas de crédito
  • Deudas con hacienda/SS
  • Otras deudas

Ingresos:

  • Salario/pensión
  • Otros ingresos regulares

Gastos fijos:

  • Vivienda (si no es hipoteca: alquiler)
  • Suministros
  • Alimentación
  • Transporte
  • Otros imprescindibles

Calcula tu capacidad

Fórmula simple:

Ingresos - Gastos fijos esenciales = Disponible para deudas

Si el disponible es menor que las cuotas:

  • Necesitas actuar
  • Busca ayuda profesional

Opciones disponibles

Negociación directa

Con cada acreedor:

  • Explica tu situación
  • Solicita carencia (no pagar temporalmente)
  • Pide reducción de cuota
  • Negocia quita (reducción de deuda)

Ventajas:

  • Rápido si aceptan
  • Sin costes de procedimiento
  • Relación directa

Inconvenientes:

  • Cada acreedor por separado
  • Pueden negarse
  • Sin garantía de resultado

Código de Buenas Prácticas bancarias

Para hipotecas:

  • Medidas para deudores en dificultades
  • Reestructuración, quita, dación en pago
  • Requisitos específicos (umbral de exclusión)
  • Solicitar al banco

Mecanismo de segunda oportunidad

Para personas físicas:

  • Ley de la Segunda Oportunidad
  • Exoneración de deudas
  • Proceso judicial/notarial
  • Desde 2015, reformado en 2022

Segunda oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad es el mecanismo legal que permite a las personas físicas sobreendeudadas cancelar sus deudas y empezar de nuevo.

Qué es

El mecanismo de segunda oportunidad es un procedimiento diseñado para personas físicas (no empresas) que están en situación de insolvencia y actúan de buena fe. Está pensado para quienes quieren pagar pero simplemente no pueden, y permite, cumplidos ciertos requisitos, cancelar las deudas pendientes que no se hayan podido pagar.

Requisitos

Para acceder a la segunda oportunidad debes ser un deudor de buena fe. Esto significa que no hayas rechazado una oferta de empleo adecuada a tu capacidad en los últimos 4 años, no hayas sido condenado por delitos económicos (estafa, alzamiento de bienes, etc.), hayas intentado llegar a un acuerdo extrajudicial con tus acreedores, y estés dispuesto a cumplir un plan de pagos o a liquidar tu patrimonio.

🧠 El reset legal: sí, puedes empezar de cero

Mucha gente no sabe que esto existe: la Ley de Segunda Oportunidad te permite cancelar las deudas que no puedes pagar y empezar de nuevo. No es magia ni trampa: es un procedimiento legal para personas de buena fe que simplemente no pueden más. Lo han usado miles de españoles para quitarse de encima hipotecas imposibles, tarjetas de crédito descontroladas y préstamos que se comieron su vida. Si matemáticamente no puedes pagar, esto es tu salida. Y con justicia gratuita, puede no costarte ni un euro.

Proceso

El proceso tiene varias fases:

1. Acuerdo extrajudicial de pagos (AEP): Se intenta primero ante un notario o mediador concursal. Se hace una propuesta a los acreedores (por ejemplo, pagar el 30% de la deuda en 5 años). Si aceptan, cumples el plan y te liberas del resto. Si no aceptan, se pasa a la siguiente fase.

2. Concurso consecutivo: Si no hay acuerdo, el caso pasa a un Juzgado de lo Mercantil. Se liquidan los bienes que tengas (excepto los inembargables) y se reparte lo obtenido entre los acreedores.

3. Beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI): Es la clave de la segunda oportunidad. Una vez liquidado lo que se pueda, o cumplido un plan de pagos de 3-5 años, puedes solicitar que se cancelen las deudas que queden pendientes. El juez, si cumples los requisitos, te libera de ellas.

Deudas que NO se exoneran

No todas las deudas se pueden cancelar. Quedan fuera las deudas con Hacienda y Seguridad Social (aunque desde 2022 hay un límite de 10.000 euros que sí puede exonerarse), las pensiones de alimentos, las multas y sanciones, y las indemnizaciones por daños causados dolosamente.

Costes

El proceso tiene costes: honorarios del notario o mediador concursal, y posiblemente de abogado y procurador en la fase judicial. Sin embargo, si cumples los requisitos de renta, puedes acceder a la asistencia jurídica gratuita, que cubre estos costes.

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Si estás en una situación de sobreendeudamiento, solicita la justicia gratuita ANTES de iniciar cualquier procedimiento. Si te la conceden, tendrás abogado y procurador sin coste y ahorrarás miles de euros.

Ficheros de morosos

Los ficheros de morosos son bases de datos donde las empresas registran a las personas que no han pagado sus deudas. Estar en uno de estos ficheros puede dificultar el acceso al crédito, pero tienes derechos que te protegen frente a inclusiones incorrectas o abusivas.

Qué son

Los ficheros de morosos más conocidos en España son ASNEF (gestionado por Equifax), RAI (para impagos bancarios de cierta cuantía), Experian y otros ficheros sectoriales. Cuando una empresa considera que le debes dinero y no has pagado, puede comunicar esa deuda a uno de estos ficheros. Otras entidades (bancos, financieras, incluso algunas empresas de telefonía) consultan estos ficheros antes de concederte un crédito o un contrato, lo que puede hacer que te lo denieguen.

Derechos

Como afectado por un fichero de morosos tienes varios derechos que puedes ejercer:

  • Derecho de acceso: Puedes saber si estás incluido en un fichero y qué datos tienen sobre ti.
  • Derecho de rectificación: Si los datos son incorrectos (la deuda no es tuya, la cantidad es errónea), puedes exigir que los corrijan.
  • Derecho de cancelación: Si la deuda ya está pagada, deben eliminarte del fichero.
  • Derecho a reclamar: Si la inclusión fue incorrecta o abusiva, puedes reclamar ante la AEPD.

Cancelación

Las empresas deben eliminarte del fichero de morosos en varios supuestos:

  • Cuando pagues la deuda: Una vez abonada, deben darte de baja en un plazo máximo de 10 días.
  • Cuando prescriba: La mayoría de ficheros mantienen los datos un máximo de 5 años desde el impago.
  • Cuando la inclusión fuera incorrecta: Si nunca debiste figurar ahí (la deuda era falsa, ya estaba pagada, etc.).

Prescripción de deudas

La prescripción significa que, pasado cierto tiempo, el acreedor ya no puede exigirte judicialmente el pago de la deuda. La deuda sigue existiendo técnicamente, pero no pueden obligarte a pagarla si alegas que ha prescrito.

Los plazos de prescripción varían según el tipo de deuda:

  • Deudas personales y créditos: 5 años
  • Hipotecas: 20 años
  • Deudas con Hacienda: 4 años
  • Deudas con la Seguridad Social: 4 años

Es importante saber que la prescripción no opera automáticamente: si te reclaman una deuda prescrita, debes alegarla tú expresamente. Si no la alegas, podrían condenarte a pagarla.

Acoso por deudas

Deber dinero no significa que las empresas puedan tratarte como quieran. Hay prácticas de cobro que son ilegales, y tienes derecho a defenderte de ellas. El acoso por deudas es más frecuente de lo que parece, especialmente cuando la deuda se vende a empresas de recobro.

Qué está prohibido

La ley prohíbe expresamente ciertas prácticas en el cobro de deudas. Las empresas de recobro no pueden:

  • Llamarte a horas intempestivas: No pueden llamarte antes de las 9:00 o después de las 21:00, ni en festivos.
  • Contactar a familiares o vecinos: Tu deuda es un dato personal que no pueden revelar a terceros.
  • Amenazarte o coaccionarte: Las amenazas de embargo inmediato, de incluirte en listas públicas o de cualquier tipo son ilegales.
  • Publicar que tienes deudas: Poner carteles, enviar comunicaciones a tu comunidad de vecinos o similar está prohibido.
  • Simular procedimientos judiciales: Enviar cartas que parecen notificaciones judiciales pero no lo son.
  • Usar logos oficiales: Hacer que sus comunicaciones parezcan de un juzgado, de Hacienda o de otra autoridad.

Qué puedes hacer

Si estás sufriendo acoso por deudas, sigue estos pasos:

  1. Documenta todo: Guarda las llamadas recibidas (fecha, hora, contenido), los mensajes, los emails y cualquier comunicación. Son tu prueba.
  2. Solicita comunicación por escrito: Tienes derecho a exigir que solo te contacten por carta o email, no por teléfono.
  3. Reclama formalmente: Envía una reclamación escrita a la empresa de recobro exigiendo que cesen las prácticas abusivas.
  4. Denuncia si continúan: Si no paran, puedes denunciar ante los organismos competentes.

Dónde denunciar

Dependiendo del tipo de práctica abusiva, puedes denunciar ante distintos organismos:

  • AEPD: Si hay tratamiento indebido de tus datos personales (revelar tu deuda a terceros, llamadas excesivas). Consulta cómo denunciar ante la AEPD.
  • Consumo: Si hay prácticas comerciales desleales o engañosas (simular procedimientos judiciales, usar logos oficiales).
  • Policía o Guardia Civil: Si hay amenazas, coacciones o cualquier conducta que pueda ser delictiva.

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Si una empresa de recobro te llama más de una vez al día o te contacta fuera de horario, graba las llamadas (es legal en España si eres parte de la conversación). Esas grabaciones son prueba suficiente para denunciar ante la AEPD.

Embargos

Aunque debas dinero, la ley establece límites a lo que pueden embargarte. Hay bienes que son inembargables porque se consideran necesarios para vivir dignamente, y el embargo de salarios tiene una escala que protege unos mínimos.

Bienes inembargables

La ley establece que ciertos bienes no pueden ser embargados bajo ningún concepto:

  • El salario mínimo interprofesional (SMI): La cantidad equivalente al SMI es intocable. Solo pueden embargarte lo que exceda de esa cantidad.
  • Mobiliario y ropa necesarios: Los muebles básicos de tu casa y la ropa imprescindible no se pueden embargar.
  • Instrumentos de trabajo: Las herramientas necesarias para ejercer tu profesión u oficio están protegidas.
  • Alimentos para un mes: Los víveres necesarios para ti y tu familia durante un mes.
  • Libros e instrumentos de culto: Salvo que tengan gran valor.

🛡️ El escudo SMI: lo que no te pueden tocar

Da igual lo que debas: el salario mínimo es sagrado. Si cobras 1.200€ y el SMI está en 1.134€, solo pueden tocarte 66€ del total, y de esos el 30%. Eso son menos de 20€. Si la empresa de recobro te amenaza con "dejarte sin nada", está mintiendo descaradamente. Y si el banco te ha embargado por debajo del SMI, reclama inmediatamente porque es ilegal. Muchos no lo saben y dejan que les quiten lo que no deberían.

Escala de embargo de salarios

Cuando te embargan el salario o la pensión, existe una escala que limita cuánto pueden quitarte. La regla básica es que el SMI es inembargable, y sobre lo que exceda del SMI se aplican estos porcentajes:

  • Hasta 2 veces el SMI: Pueden embargarte el 30% del exceso.
  • De 2 a 3 veces el SMI: El 50% del exceso.
  • De 3 a 4 veces el SMI: El 60% del exceso.
  • De 4 a 5 veces el SMI: El 75% del exceso.
  • Más de 5 veces el SMI: El 90% del exceso.

Por ejemplo, si cobras 1.800 € y el SMI es de 1.134 €, el exceso es de 666 €. De esos 666 €, te pueden embargar el 30%, es decir, unos 200 €. Te quedarían 1.600 €.

Vivienda habitual

La vivienda habitual tiene una protección especial frente al embargo. Aunque no es inembargable, existen mecanismos que dificultan su ejecución:

  • Código de Buenas Prácticas bancarias: Para hipotecas, si cumples los requisitos del umbral de exclusión, el banco debe ofrecerte alternativas antes de ejecutar.
  • Alquiler social obligatorio: En caso de ejecución hipotecaria, si eres especialmente vulnerable, puedes tener derecho a quedarte en la vivienda en régimen de alquiler social.
  • Suspensiones de lanzamiento: En determinadas situaciones de vulnerabilidad, los jueces pueden suspender el desahucio temporalmente.

Dónde buscar ayuda

No tienes que enfrentarte al sobreendeudamiento solo. Hay servicios públicos gratuitos, asociaciones que pueden orientarte y profesionales especializados que conocen los mecanismos legales para salir de esta situación.

Servicios públicos

Los servicios públicos pueden ser tu primer punto de contacto:

  • Servicios sociales municipales: Pueden orientarte sobre tu situación general, ayudas disponibles y derivarte a otros recursos. La atención es gratuita.
  • Oficinas de mediación hipotecaria: Algunas comunidades autónomas tienen servicios específicos para mediar entre el deudor hipotecario y el banco. Consulta si existe en tu zona.
  • Turno de oficio: Si cumples los requisitos de renta, tienes derecho a un abogado gratuito. Es especialmente útil para el procedimiento de segunda oportunidad.
  • Oficinas de consumo (OMIC): Pueden asesorarte sobre tus derechos frente a prácticas abusivas de acreedores o empresas de recobro.

Asociaciones

Las asociaciones especializadas pueden ayudarte con información, asesoramiento y apoyo:

  • Adicae: Asociación especializada en consumidores de productos financieros y bancarios. Tienen experiencia en sobreendeudamiento.
  • PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca): Si tu problema principal es la hipoteca, ofrecen asesoramiento colectivo y acompañamiento.
  • Asociaciones de consumidores generales: OCU, FACUA y otras pueden orientarte sobre tus derechos básicos.

Profesionales

En algunos casos necesitarás profesionales especializados:

  • Abogados de segunda oportunidad: Imprescindibles para el procedimiento legal. Muchos ofrecen primera consulta gratuita.
  • Mediadores concursales: Son los profesionales que gestionan el acuerdo extrajudicial de pagos, primera fase del procedimiento.
  • Economistas: Pueden ayudarte a analizar tu situación real, hacer un plan de viabilidad y determinar qué opción es mejor para ti.

Consejos prácticos

El sobreendeudamiento es una situación difícil pero superable. Estos consejos te ayudarán a afrontarla en cada fase.

Ante las primeras dificultades

Cuando empiezas a notar que no llegas a fin de mes o que las deudas se acumulan, es el momento de actuar:

  1. No esperes: Cuanto antes actúes, más opciones tendrás. Las deudas no desaparecen solas y los intereses siguen creciendo.
  2. Haz números: Siéntate y calcula exactamente cuánto debes, a quién, y cuánto puedes pagar realmente cada mes.
  3. Prioriza: No todas las deudas son iguales. La hipoteca y los suministros son más urgentes que una tarjeta de crédito.
  4. Contacta a los acreedores: Es mejor que les llames tú antes de que empiecen a buscarte. Muchas entidades prefieren negociar.
  5. Busca asesoramiento: No tomes decisiones importantes solo. Consulta con un profesional o una asociación antes de actuar.

Durante el proceso

Si ya estás en un procedimiento de reestructuración o segunda oportunidad, ten en cuenta:

  1. Documenta todo: Guarda todas las comunicaciones, recibos de pago, acuerdos. Son tu prueba de buena fe.
  2. No firmes nada sin entenderlo: Pregunta todas las veces que necesites. Si no lo entiendes, no lo firmes.
  3. Cumple los acuerdos: Si llegaste a un plan de pagos, cúmplelo escrupulosamente. El incumplimiento puede hacerte perder el beneficio de exoneración.
  4. Sé realista: Propón solo lo que realmente puedas cumplir. Es mejor un plan modesto que se cumpla que uno ambicioso que fracases.
  5. Cuida tu salud mental: El estrés financiero es grave y puede afectar a tu salud física y a tus relaciones. Busca apoyo si lo necesitas.

Para el futuro

Una vez superes la situación, estos hábitos te ayudarán a no volver a caer:

  1. Aprende de la experiencia: Analiza qué pasó para no repetir errores.
  2. Crea un fondo de emergencia: Cuando puedas, ahorra aunque sea poco cada mes para imprevistos.
  3. No avales sin medir consecuencias: Un aval es como pedir el crédito tú mismo. Si el otro no paga, pagas tú.
  4. Haz un presupuesto mensual: Saber exactamente cuánto entra y cuánto sale te ayuda a controlar.
  5. Evita créditos innecesarios: Los créditos al consumo tienen intereses altos. Si no es imprescindible, no lo pidas.

Conclusión

El sobreendeudamiento es una situación que puede ocurrirle a cualquiera. No tiene que ver con la irresponsabilidad ni con gastar más de la cuenta: la mayoría de los casos vienen de situaciones imprevistas como la pérdida de empleo, una enfermedad o una separación. Lo importante es saber que tiene solución y que hay mecanismos legales diseñados para ayudarte a salir.

Recuerda los puntos clave:

  • Actúa pronto: Cuanto antes reconozcas la situación y busques ayuda, más opciones tendrás.
  • No ignores las deudas: Ignorarlas solo empeora la situación. Los intereses crecen y las opciones se reducen.
  • La segunda oportunidad existe: Es un mecanismo legal que permite cancelar las deudas que no puedes pagar y empezar de nuevo.
  • Hay límites a lo que pueden hacerte: El salario mínimo es inembargable, el acoso por deudas está prohibido, y tienes derechos que te protegen.
  • Hay ayuda disponible: Servicios públicos gratuitos, asociaciones especializadas y profesionales que conocen estos procesos.

No estás solo. Hay salida y hay quien puede ayudarte a encontrarla.

Para saber más

Eduardo Lázaro

Sobre el autor

Eduardo Lázaro

Ingeniero de software y entusiasta del análisis de procesos legales y de consumo. Con una trayectoria vinculada a la arquitectura de información desde 2003, Eduardo aplica la lógica para desglosar normativas complejas en guías accesibles. Ha colaborado con varias organizaciones en la defensa de los derechos de los usuarios y la transparencia digital.

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