Entender la factura de la luz
La factura de la luz puede parecer un jeroglífico la primera vez que la miras con detenimiento. Sin embargo, entender cada concepto te ayudará a controlar tu gasto, detectar posibles errores y reclamar cuando corresponda. En esta guía te explicamos todos los elementos que componen tu factura eléctrica para que puedas interpretarla sin dificultad.
Estructura de la factura
Todas las facturas de electricidad siguen una estructura similar, aunque el diseño visual puede variar según la comercializadora. Conocer las secciones principales te permitirá encontrar rápidamente la información que necesites.
Datos identificativos
La factura incluye varios bloques de datos que identifican a las partes involucradas y el punto de suministro.
Los datos del cliente aparecen en un lugar destacado e incluyen el nombre del titular del contrato, la dirección de facturación donde se envían las facturas, y el NIF o NIE del titular. Es importante verificar que estos datos son correctos para evitar problemas administrativos.
Los datos del suministro identifican la instalación física que recibe la electricidad. Aquí encontrarás la dirección del punto de suministro, que puede coincidir o no con la de facturación, y el CUPS, que es el Código Universal del Punto de Suministro. Este código de 20-22 caracteres es el identificador único de tu instalación en toda España, y lo necesitarás para cualquier trámite relacionado con tu contrato.
Los datos de la comercializadora incluyen el nombre y CIF de la empresa que te vende la electricidad, junto con sus datos de contacto y el número de atención al cliente.
Periodo de facturación
Esta sección indica el intervalo temporal que cubre la factura. Normalmente encontrarás la fecha de inicio y fin del periodo facturado, el número de días incluidos, y las lecturas del contador al principio y al final del periodo. Estas lecturas permiten calcular el consumo real de electricidad durante ese tiempo.
Conceptos de la factura
El desglose de conceptos es la parte más importante de la factura porque detalla qué estás pagando exactamente. Los principales conceptos que verás son el término de potencia, que es la parte fija, el término de energía, que depende de tu consumo, los impuestos aplicables, el alquiler de equipos si tu contador no es propio, y otros servicios adicionales que puedas tener contratados.
Término de potencia
El término de potencia es uno de los dos grandes componentes de tu factura y representa el coste fijo que pagas independientemente de cuánta electricidad consumas.
Qué es
El término de potencia es el precio que pagas por tener disponible una determinada cantidad de potencia en tu hogar. Piensa en ello como el "abono" que garantiza que puedas encender tus electrodomésticos cuando quieras. Aunque no consumas absolutamente nada de electricidad en un mes, seguirás pagando el término de potencia.
Cómo se calcula
El cálculo del término de potencia es sencillo: se multiplica la potencia que tienes contratada en kilovatios por el precio del término de potencia por kW y día, y por el número de días del periodo de facturación.
Por ejemplo, si tienes contratados 5 kW y el precio del término de potencia es 0,10€ por kW y día, en un mes de 30 días pagarías: 5 kW × 0,10€ × 30 días = 15€.
Periodos de potencia
Con la tarifa doméstica 2.0TD, que es la más habitual, la potencia se divide en dos periodos. El periodo P1, llamado periodo punta, corresponde a las horas de mayor demanda eléctrica y tiene un precio mayor. El periodo P2 o periodo valle cubre el resto de horas y es más económico.
Esto significa que puedes contratar potencias diferentes para cada periodo, lo que puede ser útil si tu consumo de potencia varía mucho según la hora del día.
Ejemplo práctico
Imagina que tienes contratados 4,6 kW para el periodo punta y 4,6 kW para el valle, y los precios son 0,08€/kW/día para P1 y 0,02€/kW/día para P2. En un mes de 30 días, el término de potencia sería: (4,6 × 0,08 × 30) + (4,6 × 0,02 × 30) = 11,04€ + 2,76€ = 13,80€.
Término de energía
El término de energía es el componente variable de tu factura, que depende directamente de la cantidad de electricidad que hayas consumido durante el periodo de facturación.
Qué es
El término de energía representa el coste de la electricidad que realmente has utilizado. Se mide en kilovatios-hora (kWh), que es la unidad que indica cuánta energía has consumido. Un kWh equivale a tener funcionando un aparato de 1.000 vatios durante una hora.
Cómo se calcula
El cálculo básico consiste en multiplicar los kWh consumidos por el precio de cada kWh. Sin embargo, con la tarifa 2.0TD el precio varía según el periodo horario en que se haya producido el consumo, por lo que el cálculo se hace por separado para cada periodo.
Periodos de energía (2.0TD)
La tarifa 2.0TD distingue tres periodos horarios con precios diferentes, diseñados para incentivar el consumo en las horas de menor demanda:
| Periodo | Horario en días laborables | Horario en fines de semana y festivos |
|---|---|---|
| Punta (más caro) | 10-14h y 18-22h | No hay |
| Llano (precio medio) | 8-10h, 14-18h, 22-24h | No hay |
| Valle (más barato) | 0-8h | Todo el día |
Como puedes ver, durante los fines de semana y festivos nacionales todo el consumo se factura a precio valle, que es el más económico. Esto hace que sea especialmente interesante programar electrodomésticos como lavadoras o lavavajillas para estos días.
Ejemplo práctico
Supongamos que en un mes has consumido 50 kWh en periodo punta a 0,15€/kWh, 80 kWh en periodo llano a 0,10€/kWh, y 120 kWh en periodo valle a 0,07€/kWh. Tu término de energía sería: (50 × 0,15) + (80 × 0,10) + (120 × 0,07) = 7,50€ + 8,00€ + 8,40€ = 23,90€.
Peajes de acceso y cargos
Además del coste de la energía y la potencia, tu factura incluye otros conceptos regulados que financian el sistema eléctrico.
Qué son
Los peajes de acceso son las cantidades que se pagan por utilizar las redes de transporte y distribución de electricidad. Cubren los costes de mantenimiento de las líneas eléctricas y toda la infraestructura que lleva la electricidad hasta tu casa.
Los cargos del sistema financian diversas políticas energéticas, como el apoyo a las energías renovables, la compensación a territorios extrapeninsulares, o la amortización del déficit de tarifa histórico.
Están incluidos en los precios
En la mayoría de facturas, especialmente en el mercado libre, los peajes y cargos ya están incluidos dentro de los precios de potencia y energía que ves. No aparecen como líneas separadas, sino que forman parte del precio global.
PVPC vs. mercado libre
En las facturas de PVPC estos costes son completamente transparentes y puedes ver exactamente cuánto supone cada concepto. En el mercado libre, la comercializadora los integra en el precio que te ofrece, por lo que no puedes saber qué parte va a peajes y qué parte es su margen comercial.
Impuestos
La factura de la luz incluye dos impuestos principales que se suman al coste de la electricidad.
Impuesto sobre la electricidad
Este impuesto específico se aplica sobre la base imponible, que incluye el término de energía y el término de potencia. El tipo impositivo ha variado en los últimos años, reduciéndose temporalmente durante la crisis energética como medida de alivio para los consumidores.
IVA
El Impuesto sobre el Valor Añadido se aplica sobre el total de la factura, incluyendo los conceptos anteriores y el propio impuesto sobre la electricidad. El tipo general es del 21%, aunque en determinados periodos se ha reducido temporalmente al 10% como medida excepcional.
Impacto
Los impuestos representan una parte significativa de la factura final. En condiciones normales, pueden suponer entre un 15% y un 25% del total. Por eso las reducciones temporales de impuestos tienen un efecto notable en el importe que pagas.
Alquiler de equipos
Si no eres propietario del contador y otros equipos de medida, pagarás un alquiler mensual por su uso.
Contador
La mayoría de consumidores no son propietarios de su contador, que pertenece a la distribuidora. En estos casos se paga un alquiler mensual, que para los contadores inteligentes actuales ronda los 0,80€ al mes aproximadamente.
Otros equipos
Según tu instalación, puede haber otros equipos sujetos a alquiler, como el maxímetro que registra la potencia máxima demandada, o el ICP (Interruptor de Control de Potencia) que limita la potencia que puedes usar. Estos conceptos, si aparecen, suelen tener importes pequeños.
Otros servicios
Muchas facturas incluyen conceptos adicionales que no son estrictamente electricidad, y conviene revisarlos con atención.
Servicios adicionales
Algunas comercializadoras incluyen o promocionan servicios extra junto con el suministro eléctrico. Los más habituales son seguros del hogar, mantenimiento de instalaciones eléctricas, y servicios de asistencia técnica.
🚨 El seguro que nadie pidió: 5€/mes que desaparecen
Revisas la factura y hay un "seguro de hogar" o "mantenimiento" de 5€ mensuales. No lo contrataste. Apareció solo. Es una práctica muy extendida: casillas premarcadas, aceptaciones confusas al teléfono, o directamente te lo meten porque sí. Reclama por escrito la baja y la devolución de todo lo cobrado desde que apareció. Son 60€ al año que te han robado.
Importante: A veces estos servicios se contratan sin que el cliente lo pida claramente, aprovechando casillas premarcadas o condiciones confusas. Revisa tu factura para detectar conceptos que no reconozcas y, si no los quieres, exige su baja y la devolución de lo cobrado.
Claimeet recomienda
Si ves un concepto nuevo en tu factura de luz que no reconoces (seguros, mantenimientos, servicios extra), reclama inmediatamente. Pide la baja del servicio Y la devolución de todo lo cobrado desde que apareció. No aceptes solo la baja.
Cómo leer tu consumo
Entender cómo se mide y se registra tu consumo es fundamental para poder verificar que la factura es correcta.
Contador inteligente
La gran mayoría de hogares españoles ya tienen instalado un contador inteligente o telegestión. Estos equipos envían las lecturas automáticamente a la distribuidora, registran el consumo hora a hora, y eliminan la necesidad de que alguien pase a leer el contador presencialmente.
Lectura en factura
En tu factura encontrarás información detallada sobre el consumo del periodo. Esto incluye la lectura anterior al inicio del periodo, la lectura actual al final del periodo, el consumo total del periodo (que es la diferencia entre ambas lecturas), y el desglose del consumo por periodos horarios.
Consumo estimado
En algunas ocasiones, si hay problemas de comunicación con el contador inteligente, la factura puede basarse en un consumo estimado en lugar del real. Cuando esto ocurre, la comercializadora calcula cuánto podría haber consumido basándose en tu histórico. Posteriormente, cuando se obtiene la lectura real, se hace una regularización que puede resultar a tu favor o en tu contra.
Factura con PVPC vs. mercado libre
El aspecto de la factura varía según el tipo de tarifa que tengas contratada.
PVPC
Las facturas de PVPC son más detalladas porque muestran el precio real por hora o por periodo horario. Esto las hace más complejas de leer a primera vista, pero también más transparentes: puedes ver exactamente qué has pagado por la energía consumida en cada momento.
Mercado libre
Las facturas del mercado libre suelen ser más sencillas de entender porque muestran un precio fijo o unos pocos precios por periodo. Sin embargo, ofrecen menos detalle sobre el origen del precio, ya que no puedes saber qué parte corresponde al coste de la energía y qué parte es el margen de la comercializadora.
Detectar errores
Revisar la factura regularmente te permitirá detectar posibles errores antes de que se acumulen.
Qué revisar
Hay varios elementos que deberías comprobar cada vez que recibas una factura. Verifica que el periodo facturado es correcto y no se solapa con facturas anteriores. Comprueba que la potencia indicada es la que tienes contratada. Analiza si el consumo es razonable comparándolo con meses anteriores del mismo periodo del año. Verifica que los precios coinciden con los de tu contrato, especialmente si estás en mercado libre. Y revisa si hay servicios adicionales que no hayas contratado conscientemente.
Señales de alerta
Algunos indicadores deberían hacerte sospechar que algo no va bien. Una factura mucho más alta que de costumbre sin una explicación clara, como cambios en tus hábitos o en el número de personas en casa, merece investigación. Un consumo muy diferente al habitual sin motivo aparente puede indicar un problema con el contador o incluso una derivación ilegal. Cargos que no reconoces o conceptos nuevos que no existían antes deben aclararse. Y si la potencia indicada es diferente a la que tenías contratada, puede haber un error o un cambio no solicitado.
Si detectas un error
Cuando encuentres algo que no cuadra, el primer paso es contactar con tu comercializadora para pedir explicaciones. Si confirmas que hay un error, reclama por escrito detallando el problema. Si no te dan una respuesta satisfactoria, acude a los organismos de Consumo de tu comunidad autónoma.
Reducir la factura
Una vez que entiendes tu factura, puedes tomar medidas para reducirla sin sacrificar tu confort.
🧠 Hack de potencia: el 90% de hogares paga de más
Si nunca te ha saltado el diferencial, tienes más potencia de la que necesitas. Cada kW de más son 40-50€ extra al año. Llama a tu comercializadora, pide bajar la potencia un escalón, y prueba un mes. Si no te salta, ahorras para siempre. Si salta, vuelves a subirla (es gratis). La mayoría de hogares con 4,6 kW contratados podrían vivir con 3,45 kW.
Ajustar la potencia
La potencia contratada es un coste fijo que pagas todos los meses. Si nunca te salta el limitador (el famoso "se ha ido la luz"), probablemente tengas contratada más potencia de la necesaria y puedas bajarla para ahorrar en el término de potencia.
Para calcular cuánta potencia necesitas realmente, suma la potencia de los electrodomésticos que sueles usar simultáneamente. Por ejemplo, si nunca usas el horno y la vitrocerámica a la vez, no necesitas potencia para ambos al mismo tiempo.
Consumir en horas valle
Si tienes tarifa con discriminación horaria, ya sea PVPC o mercado libre con precios por periodos, puedes ahorrar significativamente desplazando el consumo a las horas más baratas. Programa la lavadora para que funcione por la noche o los fines de semana. Carga los dispositivos electrónicos durante las horas valle. Y si tienes coche eléctrico o acumuladores de calor, prográmalos para que carguen de madrugada.
Eficiencia energética
Reducir el consumo total es otra forma de bajar la factura. Los electrodomésticos eficientes con etiqueta A consumen mucho menos que los antiguos. Las bombillas LED gastan una fracción de lo que consumían las incandescentes. Evitar el consumo fantasma de aparatos en stand-by suma kilowatios-hora a lo largo del año. Y un buen aislamiento térmico reduce drásticamente el consumo de calefacción y aire acondicionado.
Comparar ofertas
Si estás en el mercado libre, quizá otra comercializadora te ofrezca mejores precios. Y si estás en PVPC, puede que un precio fijo competitivo te convenga más según tu perfil de consumo. Usa el comparador de la CNMC para analizar tus opciones.
Claimeet recomienda
Antes de cambiar de comercializadora de luz, usa el comparador oficial de la CNMC. Es gratuito, neutral, y te muestra exactamente cuánto pagarías con cada empresa según tu consumo real.
Factura digital vs. papel
Actualmente la mayoría de comercializadoras prefieren enviar las facturas en formato electrónico, aunque sigues teniendo derecho a recibirlas en papel si lo prefieres.
Tendencia a digital
La factura electrónica se ha convertido en el estándar por varios motivos. Llega más rápido que el correo postal. Es más ecológica al no usar papel. Algunas comercializadoras ofrecen pequeños descuentos por elegir esta opción. Y facilita la consulta del histórico desde cualquier dispositivo.
Derecho a factura en papel
Si prefieres recibir tus facturas en papel, puedes solicitarlo a tu comercializadora. Algunas lo ofrecen gratuitamente, mientras que otras pueden cobrar un pequeño recargo por los costes de impresión y envío.
Conservar facturas
Independientemente del formato, te recomendamos guardar tus facturas al menos durante los últimos 5 años. Te serán útiles si necesitas reclamar, si quieres analizar la evolución de tu consumo, o si tienes que justificar gastos ante la administración.
Reclamar errores de facturación
Si detectas un error en tu factura, es importante seguir el procedimiento adecuado para maximizar las posibilidades de resolución favorable.
Al detectar un error
Lo primero es no dejar de pagar la factura, ya que el impago puede darte problemas adicionales como recargos o incluso corte de suministro. Paga la cantidad que consideres correcta o, si no estás seguro, paga todo y reclama después.
Reclama siempre por escrito, ya sea por email, formulario web con confirmación, o carta certificada. Describe claramente el error detectado y qué esperas como solución. Guarda copia de tu reclamación y de cualquier respuesta que recibas. La comercializadora tiene un mes para responderte.
Si no recibes respuesta o no te satisface, escala la reclamación a los organismos de Consumo de tu comunidad autónoma.
Qué puedes conseguir
Si la reclamación es correcta, puedes conseguir la corrección de la factura, la devolución de las cantidades cobradas de más, y en algunos casos intereses por el tiempo que tardaron en devolvértelo. Para cantidades importantes, puedes también reclamar daños y perjuicios si los hubo.
Conclusión
Entender tu factura de la luz te permite tomar el control de uno de los gastos fijos más importantes del hogar. Con este conocimiento puedes controlar tu gasto sabiendo exactamente en qué se va el dinero, detectar errores o cobros incorrectos antes de que se acumulen, optimizar tu consumo adaptando tus hábitos para aprovechar las horas baratas, y reclamar cuando corresponda con conocimiento de causa y argumentos sólidos.
No te conformes con pagar sin entender. Una factura de luz bien entendida es el primer paso para ahorrar y para defender tus derechos como consumidor.