Videojuegos
Los videojuegos tienen normativa específica como productos digitales. La industria del videojuego ha crecido exponencialmente en las últimas décadas, convirtiéndose en uno de los sectores de entretenimiento más importantes. Conocer tus derechos te ayuda a reclamar por juegos defectuosos, compras no autorizadas o problemas con las plataformas. Tanto si compras en formato físico como digital, la legislación de consumo te protege.
Compra de videojuegos
Existen dos formas principales de adquirir videojuegos: el formato físico tradicional y el formato digital que ha ganado protagonismo en los últimos años. Cada uno tiene sus particularidades legales y comerciales que debes conocer antes de decidir cómo comprar tus juegos.
Formato físico
El formato físico sigue siendo una opción válida para muchos jugadores que prefieren tener el producto en sus manos. Este formato ofrece ciertas ventajas en cuanto a propiedad y posibilidad de reventa que no existen en el mundo digital.
Las principales características del formato físico son:
- Disco o cartucho: el soporte físico que contiene el juego o parte de él
- Garantía de 3 años: como cualquier producto de consumo en España
- Devolución si tiene defecto: puedes exigir reparación, sustitución o reembolso
- Reventa posible: puedes vender o prestar tu copia libremente
Formato digital
El formato digital domina el mercado actual por su comodidad e inmediatez. Sin embargo, cuando compras un juego digital no estás adquiriendo el producto en sí, sino una licencia de uso sujeta a los términos y condiciones de la plataforma.
Estas son las características del formato digital:
- Descarga o streaming: accedes al juego a través de internet
- Licencia de uso: no eres propietario del juego, solo tienes derecho a usarlo
- Sin reventa: no puedes vender ni transferir tu copia (salvo excepciones)
- Vinculado a tu cuenta: si pierdes la cuenta, pierdes los juegos
Diferencias importantes
Antes de decidir qué formato te conviene más, conviene que entiendas las diferencias legales y prácticas entre ambas opciones. Esta tabla resume los aspectos clave:
| Aspecto | Físico | Digital |
|---|---|---|
| Propiedad | Tienes el disco | Solo licencia de uso |
| Reventa | Sí, libre | No (normalmente) |
| Devolución | Con defecto | 14 días (desistimiento) |
| Espacio | Ocupa espacio físico | Ocupa almacenamiento digital |
| Precio | A veces más caro | Ofertas frecuentes |
| Disponibilidad | Puede agotarse | Siempre disponible |
Derecho de desistimiento
El derecho de desistimiento te permite devolver un producto comprado a distancia sin dar explicaciones. En videojuegos, este derecho tiene matices importantes según el formato que hayas adquirido. La normativa europea establece un plazo general de 14 días, pero con ciertas excepciones para contenido digital.
Juegos físicos
Para los juegos en formato físico comprados online, el derecho de desistimiento funciona de forma similar a otros productos. Tienes 14 días desde la recepción para devolverlo sin necesidad de justificar el motivo.
El desistimiento en juegos físicos funciona así:
- 14 días de plazo desde que recibes el paquete
- Sin usarlo: el juego debe estar precintado, sin abrir
- Devolución íntegra del precio pagado, incluidos gastos de envío originales
- Gastos de devolución: suelen correr por tu cuenta salvo que la tienda diga lo contrario
Ten en cuenta que NO puedes desistir si:
- Abriste el precinto del juego
- Lo usaste aunque sea una vez
Esta excepción existe porque una vez abierto, el vendedor no puede volver a venderlo como nuevo. Es una limitación lógica que también aplica a CDs de música y películas.
Juegos digitales
En contenido digital, el derecho de desistimiento tiene particularidades importantes. Legalmente tienes 14 días para desistir, pero hay una excepción clave relacionada con el inicio de la descarga.
Las reglas para desistimiento digital son:
- 14 días de plazo desde la compra
- Pierdes el derecho si inicias la descarga o ejecución del contenido
- Consentimiento expreso: al comprar, aceptas que la descarga empiece y renuncias al desistimiento
- Checkbox importante: esa casilla que marcas al comprar tiene efectos legales reales
Esto significa que, en la práctica, una vez que descargas un juego digital ya no puedes acogerte al derecho de desistimiento legal. Sin embargo, las propias plataformas suelen ofrecer políticas más generosas.
🧠 Hack del checkbox: léelo antes de marcarlo
Ese checkbox que dice "Acepto comenzar la descarga y renuncio al desistimiento" no es decorativo. Es vinculante. Si lo marcas, pierdes tu derecho legal a devolver el juego. ¿El truco? Algunas tiendas no te obligan a marcarlo de inmediato. Puedes comprar, esperar 13 días, y si no te convence, pedir devolución antes de descargar. Lee antes de clicar.
Las plataformas
Muchas plataformas de distribución digital ofrecen políticas de devolución más favorables que el mínimo legal. Estas políticas son contractuales, no legales, pero resultan muy útiles para el consumidor.
Así funcionan las principales plataformas:
- Steam: la más generosa. Devolución automática si jugaste menos de 2 horas y compraste hace menos de 14 días
- PlayStation Store: solo permite reembolso si no has descargado el contenido
- Xbox/Microsoft Store: política de devolución limitada, estudian caso a caso
- Epic Games Store: similar a Steam, devolución si jugaste menos de 2 horas y llevas menos de 14 días
- GOG: política de 30 días de devolución sin preguntas
Es importante que guardes los justificantes de compra y conozcas la política específica de cada plataforma antes de comprar.
Claimeet recomienda
En Steam, si un juego no te funciona bien, solicita el reembolso aunque hayas superado ligeramente las 2 horas de juego. Explica el problema técnico detalladamente: muchas veces aprueban excepciones si la razón es legítima.
Garantía
Los videojuegos, como cualquier producto de consumo, tienen garantía legal. Esta garantía cubre defectos de fabricación y fallos que impidan el uso normal del producto. La forma de aplicarla varía según el formato.
Juegos físicos
Los videojuegos en formato físico tienen la misma garantía legal que cualquier otro producto: 3 años en España para defectos de conformidad. Esta garantía cubre problemas con el soporte físico (disco o cartucho) que impidan el funcionamiento del juego.
La garantía en juegos físicos cubre:
- Defectos del disco o cartucho: rayas de fábrica, errores de prensado, sectores defectuosos
- Problemas de lectura no causados por mal uso
- Contenido corrupto de origen
La garantía no cubre:
- Rayaduras por uso o mala conservación
- Daños por humedad o almacenamiento inadecuado
- Incompatibilidades con tu consola si no cumple requisitos
Juegos digitales
En formato digital, la garantía implica que el producto debe funcionar como se describe. No hay soporte físico que se estropee, pero el software debe cumplir con lo prometido.
La garantía digital se refiere a:
- Funcionalidad básica: el juego debe ejecutarse y ser jugable
- Conformidad con la descripción: debe incluir lo anunciado
- Actualizaciones prometidas: si se anunciaron, deben llegar
- Estabilidad mínima: no debe tener bugs graves que lo hagan injugable
Sin embargo, hay límites importantes:
- Bugs menores no dan derecho a devolución. Los parches son la solución esperada
- El desarrollador puede corregir mediante actualizaciones en lugar de devolver el dinero
- "Early access" o acceso anticipado implica aceptar un producto inacabado con menos garantías
- Betas y demos no tienen las mismas garantías que el producto final
Compras in-app y microtransacciones
Las microtransacciones se han convertido en el modelo de negocio dominante en muchos videojuegos, especialmente en móviles y juegos "free-to-play". Aunque el juego base sea gratuito, los gastos dentro del juego pueden ser muy elevados. Es fundamental entender qué estás comprando y qué derechos tienes.
Qué son
Las compras in-app son transacciones realizadas dentro de un videojuego para obtener contenido adicional. Pueden ir desde pequeñas cantidades hasta cientos de euros, y no siempre está claro qué valor real tienen.
Los tipos más comunes de compras in-app son:
- Monedas virtuales: divisas del juego que compras con dinero real
- Objetos cosméticos: skins, aspectos, personalizaciones sin efecto en el juego
- Ventajas de juego (pay-to-win): objetos que dan ventaja competitiva
- Pases de temporada: acceso a contenido exclusivo durante un período
- Expansiones y DLC: contenido adicional sustancial
- Energía o vidas: para seguir jugando sin esperar
Protecciones
La normativa de consumo exige transparencia en las compras in-app. Además, existen protecciones específicas para menores que los padres pueden y deben activar.
Para menores, las protecciones incluyen:
- Autorización parental obligatoria para realizar compras
- Límites de gasto configurables en todas las plataformas
- Controles parentales para bloquear compras completamente
- PIN o contraseña para autorizar cada transacción
Para adultos, las obligaciones del vendedor son:
- Precio claro antes de confirmar la compra
- Confirmación explícita de la transacción
- Prohibición de prácticas engañosas o diseños manipulativos
- Información sobre el contenido que estás adquiriendo
Cajas de botín (loot boxes)
Las loot boxes o cajas de botín son un tipo de microtransacción especialmente controvertido. Pagas una cantidad fija pero recibes contenido aleatorio, sin saber de antemano qué obtendrás. Esto las acerca al funcionamiento de los juegos de azar.
La situación regulatoria actual es:
- Regulación creciente en toda Europa
- Países como Bélgica y Holanda las han prohibido o regulado como juego de azar
- En España, el debate sigue abierto. Hay propuestas legislativas pero nada definitivo
- Transparencia obligatoria sobre probabilidades en iOS y Google Play
- PEGI las señala con el indicador "compras integradas"
Si las loot boxes te han causado problemas económicos significativos, especialmente a menores, puedes reclamar argumentando prácticas abusivas o falta de información.
Claimeet recomienda
Si tu hijo ha gastado cientos de euros en loot boxes sin tu conocimiento, reclama inmediatamente a la plataforma alegando que fue un menor sin autorización parental. Tienes argumentos legales sólidos y muchas plataformas devuelven el dinero en estos casos.
Reembolso
Conseguir un reembolso de microtransacciones no siempre es fácil, pero hay situaciones donde puedes reclamar con éxito.
Para compras accidentales, sigue estos pasos:
- Contacta con soporte lo antes posible, idealmente el mismo día
- Explica la situación con detalle: fue un error, no pretendías comprar
- No uses el contenido comprado mientras tramitas la reclamación
- Algunas plataformas devuelven como gesto comercial (normalmente una vez por cuenta)
Para compras de menores no autorizadas:
- Reclama inmediatamente indicando que fue un menor sin autorización
- Aporta pruebas si es posible (la hora de la compra, que estabas fuera de casa, etc.)
- Es probable el reembolso si actúas rápido y es la primera vez
- Activa controles parentales inmediatamente para evitar que vuelva a pasar
- Si rechazan, puedes escalar a OMIC o chargeback bancario
Problemas comunes
La industria del videojuego, por su naturaleza digital y su constante evolución, genera problemas específicos para los consumidores. Conocer los más frecuentes te ayudará a saber cómo actuar cuando te ocurran.
Juego que no funciona
Comprar un juego y que no funcione es frustrante, pero antes de reclamar debes descartar que el problema sea de tu equipo. Muchos casos se resuelven con ajustes técnicos básicos.
Si un juego no se ejecuta o tiene bugs graves, sigue estos pasos:
- Verifica los requisitos del sistema. Comprueba que tu hardware cumple lo indicado
- Actualiza los drivers de tu tarjeta gráfica y sistema operativo
- Busca soluciones en foros oficiales o comunidades. Puede haber un parche o workaround
- Contacta con soporte técnico del desarrollador o la plataforma
- Documenta el problema con capturas o vídeos
- Solicita reembolso si no hay solución. Tienes derecho si el producto es defectuoso
Servidores caídos
Los juegos online dependen de servidores que no siempre están disponibles. Hay que distinguir entre caídas programadas y problemas inesperados.
Mantenimientos programados son esperables:
- Las empresas avisan con antelación
- Suelen ser de noche o madrugada
- No dan derecho a compensación
Caídas inesperadas pueden dar lugar a reclamación:
- Si son prolongadas, las empresas suelen compensar con contenido virtual
- Si son muy frecuentes, puedes argumentar que el servicio no cumple
- Documenta las caídas con capturas de pantalla
Si cierran los servidores definitivamente, la situación es más complicada:
- Si el juego era exclusivamente online, pierdes todo acceso
- Reclamación difícil porque suele estar previsto en los términos
- Algunas empresas compensan con otros juegos o moneda virtual
- En casos graves (cierre muy prematuro), puede haber reclamaciones colectivas
Baneo de cuenta
Que te baneen la cuenta puede suponer perder el acceso a todos los juegos y contenido que hayas comprado. Es una situación grave que debes tomar en serio.
Si te banean, esto es lo que debes hacer:
- Verifica el motivo: las plataformas deben explicar por qué te banean
- Revisa si incumpliste realmente las normas. A veces hay malentendidos
- Apela la decisión usando los canales oficiales
- Documenta todo: correos, mensajes, capturas de tu historial
- Si es injusto, reclama formalmente. Tienes derecho a tus compras
Un baneo significa potencialmente perder cientos de euros en juegos comprados. Si consideras que es arbitrario o desproporcionado, puedes:
- Reclamar ante la plataforma insistentemente
- Acudir a organismos de consumo
- Plantear acciones legales si el perjuicio es grande
Claimeet recomienda
Si te banean la cuenta, haz capturas de pantalla de tu biblioteca de juegos, historial de compras y todos los correos que intercambies con soporte. Esta documentación será imprescindible si decides reclamar ante consumo.
Contenido diferente al anunciado
La publicidad engañosa es un problema recurrente en videojuegos. Tráilers espectaculares que no reflejan el producto final, promesas incumplidas o versiones "rebajadas" respecto a lo mostrado.
Ejemplos de publicidad engañosa en videojuegos:
- Gráficos muy inferiores a los mostrados en tráilers
- Funciones prometidas que no aparecen en el lanzamiento
- DLC no incluido aunque la publicidad lo sugiriera
- Modo multijugador anunciado que llega meses después o nunca
- Versiones de demostración que no representan el producto final
Ante publicidad engañosa puedes:
- Solicitar devolución alegando que el producto no coincide con lo anunciado
- Denunciar ante Consumo como publicidad engañosa
- Unirte a reclamaciones colectivas si afecta a muchos compradores
- Dejar constancia en reviews para advertir a otros consumidores
Suscripciones
El modelo de suscripción ha ganado terreno en la industria del videojuego. Pagas una cuota mensual o anual y accedes a un catálogo de juegos mientras mantengas la suscripción activa. Es importante entender qué estás contratando y cómo gestionar estos servicios.
Servicios de suscripción
Actualmente existen múltiples servicios de suscripción de videojuegos, cada uno con su propio catálogo y condiciones. Algunos de los más populares son:
- PlayStation Plus (Essential, Extra, Premium): juegos mensuales y catálogo según nivel
- Xbox Game Pass (Core, Standard, Ultimate): catálogo extenso incluyendo estrenos de Microsoft
- Nintendo Switch Online: juegos clásicos y online para Switch
- EA Play: catálogo de juegos de Electronic Arts
- Ubisoft+: catálogo de juegos de Ubisoft
- Apple Arcade y Google Play Pass: para juegos móviles
Características
Antes de suscribirte, entiende cómo funcionan estos servicios:
- Acceso mientras pagas: solo puedes jugar mientras mantienes la suscripción activa
- Catálogo rotativo: los juegos entran y salen. El que juegas hoy puede no estar mañana
- No es propiedad: aunque "reclames" un juego, no es tuyo. Es acceso temporal
- Ventajas adicionales: descuentos en compras, juego online, contenido exclusivo
- Niveles de suscripción: muchos servicios tienen varios niveles con diferente contenido
Cancelación
Tienes derecho a cancelar tu suscripción en cualquier momento. Las plataformas no pueden ponerte trabas excesivas para darte de baja.
Lo que debes saber sobre cancelar:
- Puedes cancelar cuando quieras desde la configuración de tu cuenta
- Acceso hasta fin del período pagado. Si pagaste un año, tienes acceso ese año
- Renovación automática: por defecto se renueva. Desactívala si no quieres continuar
- Aviso de renovación: deben avisarte antes de cobrar
- Reembolso proporcional: en general no lo hay, pero si acabas de renovar puedes intentarlo
Subidas de precio
Las plataformas pueden modificar el precio de sus suscripciones, pero deben cumplir ciertas reglas:
- Preaviso obligatorio: deben avisarte con antelación suficiente (normalmente 30 días)
- Derecho a cancelar: si no aceptas el nuevo precio, puedes darte de baja
- No aplicación retroactiva: el nuevo precio aplica a la siguiente renovación
- Comunicación clara: deben informarte de forma que realmente te enteres
Si suben el precio sin avisarte correctamente, puedes reclamar el reembolso de la diferencia.
Claimeet recomienda
Desactiva la renovación automática de tus suscripciones de juegos justo después de suscribirte. Así no te olvidarás y podrás decidir conscientemente si quieres renovar cuando llegue el momento.
Cuentas y contenido digital
La naturaleza digital de los videojuegos modernos plantea cuestiones importantes sobre la propiedad y el control de tu biblioteca de juegos. Entender la diferencia entre propiedad y licencia es fundamental.
Propiedad
Este es uno de los aspectos más importantes y menos comprendidos del mundo digital:
- No "compras" el juego digital: adquieres una licencia de uso
- La licencia está condicionada: a los términos de servicio de la plataforma
- Puede revocarse: aunque es raro, técnicamente es posible
- No es transferible: no puedes vender ni regalar tu cuenta (normalmente)
Esto contrasta radicalmente con el mundo físico, donde si compras un disco, es tuyo para siempre y puedes hacer con él lo que quieras.
Pérdida de acceso
Existen situaciones en las que puedes perder acceso a juegos que has "comprado":
- Cierre de la plataforma: si la tienda cierra, puedes perder todo
- Baneo de cuenta: como vimos, pierdes acceso a tus compras
- No aceptar nuevos términos: si rechazas una actualización de condiciones
- Cambio de región: puede afectar a tu biblioteca
- Problemas técnicos: errores de la plataforma que no reconocen tu compra
Ante estas situaciones, documenta siempre tus compras (correos de confirmación, capturas de biblioteca) y no dependas solo del historial de la plataforma.
🚨 Tus juegos no son tuyos: el día que lo descubres
Tienes 500 juegos en Steam, PlayStation o Xbox. Pero no son tuyos. Son licencias que la plataforma puede revocar. Si te banean la cuenta (aunque sea injustamente), si la plataforma cierra, si no aceptas los nuevos términos de servicio... lo pierdes todo. ¿Solución? Haz backup de confirmaciones de compra, considera formato físico para tus juegos favoritos, y diversifica entre plataformas.
Herencia digital
¿Qué pasa con tus juegos digitales cuando falleces? Es una cuestión cada vez más relevante:
- Las cuentas no son heredables según la mayoría de términos de servicio
- Algunos servicios permiten transferencia post-mortem previa solicitud
- Las credenciales se pueden compartir con familiares de confianza (aunque técnicamente incumple términos)
- Consulta las políticas específicas de cada plataforma
No existe aún una regulación clara sobre herencia digital, por lo que depende de las políticas de cada empresa.
Menores y videojuegos
Los videojuegos son especialmente populares entre menores, lo que hace necesario conocer las herramientas de control y las protecciones legales específicas. Como padre o tutor, tienes tanto derechos como responsabilidades.
PEGI (clasificación por edad)
El sistema PEGI (Pan European Game Information) es el estándar europeo de clasificación por edades. Aunque no es legalmente vinculante para la venta (salvo el PEGI 18), es una guía útil para padres.
Las categorías de edad PEGI son:
- PEGI 3: apto para todos los públicos
- PEGI 7: puede asustar ligeramente a niños pequeños
- PEGI 12: violencia moderada, insinuaciones leves
- PEGI 16: violencia realista, lenguaje soez, consumo de sustancias
- PEGI 18: contenido solo para adultos
Además de la edad, PEGI incluye descriptores de contenido (violencia, lenguaje, miedo, sexo, drogas, discriminación, juego de azar, compras integradas) que explican por qué tiene esa clasificación.
Controles parentales
Todas las plataformas de videojuegos ofrecen herramientas de control parental. Úsalas activamente para proteger a tus hijos.
Las opciones de control parental suelen incluir:
- Restricción por edad PEGI: bloquea juegos por encima de cierta clasificación
- Límite de tiempo de juego: máximo de horas diarias o semanales
- Límite de gasto: cantidad máxima que pueden gastar
- Aprobación de compras: cada compra requiere tu autorización
- Restricción de comunicación: limita el chat con desconocidos
- Informes de actividad: resumen de qué juegan y cuánto tiempo
Configura estos controles desde el primer día y ajústalos según la edad y madurez del menor.
Claimeet recomienda
No guardes tu tarjeta de crédito en las cuentas de juego de tus hijos. Usa tarjetas regalo de la plataforma para cargar saldo limitado. Así controlas exactamente cuánto pueden gastar.
Compras no autorizadas
Si un menor realiza compras sin tu permiso, actúa rápidamente. Las plataformas suelen ser comprensivas con estos casos, especialmente la primera vez.
Pasos a seguir ante compras no autorizadas de menores:
- Contacta con soporte inmediatamente: cuanto antes, mejor
- Explica claramente que fue un menor sin autorización
- Solicita el reembolso de todas las compras no autorizadas
- Activa controles parentales para que no vuelva a ocurrir
- Si deniegan, escala a OMIC o plantea chargeback bancario
Legalmente, los menores no pueden realizar contratos (como una compra) sin autorización del tutor, lo que refuerza tu posición en la reclamación.
Reclamaciones
Cuando tengas un problema con un videojuego o una plataforma, existen varios niveles de reclamación. Empieza siempre por el más directo y escala si no obtienes respuesta.
A la plataforma/desarrollador
El primer paso es siempre reclamar directamente a quien te vendió el producto o servicio.
Canales de reclamación directa:
- Soporte de la plataforma (Steam, PlayStation, Xbox, Nintendo, etc.): tu primera opción. Tienen sistemas de tickets y chat
- Soporte del desarrollador/publisher: si el problema es del juego en sí, no de la tienda
- Foros oficiales: exponer públicamente el problema puede acelerar la respuesta
- Redes sociales: algunas empresas responden rápido en Twitter/X
Guarda siempre el número de caso o ticket que te asignen.
A Consumo
Si la empresa no resuelve tu problema satisfactoriamente, puedes acudir a las vías oficiales de consumo.
Opciones de reclamación ante organismos públicos:
- OMIC (Oficina Municipal de Información al Consumidor): gratuita, en tu ayuntamiento
- Arbitraje de consumo: si la empresa está adherida, es vinculante y gratuito
- Direcciones Generales de Consumo de tu comunidad autónoma
- Plataforma ODR europea: para compras a empresas de otros países de la UE
Chargeback
El chargeback o retrocesión de cargo es tu última opción cuando la empresa no responde o rechaza tu reclamación legítima. Consiste en pedir a tu banco que anule el cargo.
Cómo funciona el chargeback:
- Contacta con tu banco o PayPal explicando el problema
- Argumenta: servicio no prestado, producto defectuoso, cargo no autorizado
- El banco investiga y puede devolverte el dinero
- Consecuencia: la plataforma puede cerrarte la cuenta
- Úsalo como último recurso: cuando tengas razón y otras vías hayan fallado
Consejos prácticos
Para terminar, te dejamos una serie de recomendaciones prácticas que te ayudarán a evitar problemas y a disfrutar de los videojuegos de forma segura.
Al comprar
Antes de cada compra, dedica unos minutos a informarte. Evitarás decepciones y reclamaciones.
- Verifica los requisitos del sistema. Compara con las especificaciones de tu equipo
- Lee reseñas de usuarios antes de comprar, no solo la puntuación
- Espera a reviews si tienes dudas. Los primeros días suelen revelar problemas
- Compara precios entre plataformas. A veces hay diferencias significativas
- Aprovecha rebajas como las de Steam, pero sin dejarte llevar por la urgencia
- Revisa la política de devolución de la tienda antes de comprar
Para proteger tu cuenta
Tu cuenta de videojuegos puede contener cientos de euros en juegos. Protégela como protegerías tu cuenta bancaria.
- Contraseña segura y única: no la uses en ningún otro servicio
- Verificación en dos pasos: actívala en todas las plataformas
- No compartas credenciales: ni con amigos ni en foros
- Cuidado con el phishing: no hagas clic en enlaces sospechosos
- Revisa actividad: comprueba periódicamente los inicios de sesión
- Email seguro: el correo asociado a tu cuenta también debe estar protegido
Con menores
Si tienes hijos que juegan a videojuegos, tu implicación es fundamental para que lo hagan de forma segura y saludable.
- Activa controles parentales desde el primer día
- Supervisa las compras y no guardes métodos de pago accesibles
- Explica que cuesta dinero real: muchos menores no entienden que las monedas virtuales tienen valor real
- Revisa qué juegan y con quién interactúan
- Establece horarios de juego razonables
- Juega con ellos: entenderás mejor qué les atrae y detectarás posibles problemas
Conclusión
Los videojuegos, como cualquier producto de consumo, están sujetos a la normativa de protección del consumidor. Aunque el mundo digital tiene sus particularidades, tus derechos fundamentales están protegidos.
Recuerda los puntos clave:
- Desistimiento en compras digitales, con las limitaciones de descarga
- Garantía de que el producto funcione como se describe
- Devolución si el juego es defectuoso o no coincide con lo anunciado
- Protección de menores con controles parentales y reclamación de compras no autorizadas
- Reclamación a través de múltiples vías: plataforma, consumo, chargeback
Lee siempre las políticas de cada plataforma, guarda los justificantes de compra y no dudes en reclamar si no cumplen con lo prometido. En Claimeet puedes encontrar a otros consumidores con problemas similares y organizar reclamaciones colectivas que tienen más fuerza.