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Estética y cirugía estética

El sector de la estética mueve miles de millones de euros y abarca desde un simple tratamiento facial en un centro de belleza hasta intervenciones quirúrgicas complejas. Esta variedad hace especialmente importante distinguir qué puede hacer cada tipo de establecimiento y qué derechos tienes en cada caso. Una depilación mal hecha puede ser una molestia, pero una cirugía estética fallida puede arruinarte la vida.

Conocer la regulación del sector, quién puede hacer qué, y cómo reclamar si algo sale mal te protegerá ante un sector donde la publicidad agresiva y las expectativas poco realistas son frecuentes.

Tipos de tratamientos estéticos

Los tratamientos estéticos se clasifican según su nivel de invasividad, y cada categoría tiene diferentes requisitos en cuanto a quién puede realizarlos y dónde.

No invasivos (centros de estética)

Los tratamientos no invasivos son los que realizan los centros de estética tradicionales: depilación con cera o láser de baja potencia, tratamientos faciales como limpiezas o hidrataciones, masajes corporales, manicura y pedicura, y maquillaje permanente o micropigmentación.

Estos tratamientos los realizan esteticistas con titulación profesional, en centros de estética que deben tener autorización para funcionar. No requieren la intervención de personal médico porque no implican procedimientos invasivos.

Medicina estética

La medicina estética incluye tratamientos que, aunque no son cirugía, sí implican técnicas médicas. Hablamos de infiltraciones de toxina botulínica (bótox), rellenos con ácido hialurónico u otros productos, peelings químicos profundos, mesoterapia, o hilos tensores.

Estos tratamientos solo pueden realizarlos médicos, en clínicas que tengan autorización sanitaria como centros médicos. Un centro de estética normal no puede ofrecerlos legalmente. Si ves que un sitio sin médicos ofrece bótox o rellenos, desconfía.

Cirugía estética

La cirugía estética son intervenciones quirúrgicas con finalidad de mejora estética: rinoplastia, aumento o reducción de pecho, liposucción, lifting facial, blefaroplastia (párpados), abdominoplastia, y muchas otras.

Estas intervenciones solo pueden realizarlas cirujanos plásticos, que son médicos especialistas, en hospitales o clínicas con autorización para realizar cirugía. Requieren quirófano homologado y toda la infraestructura de seguridad necesaria para una intervención quirúrgica.

Centros de estética

Los centros de estética están regulados para garantizar que ofrecen servicios seguros dentro de su ámbito de competencia.

Requisitos

Un centro de estética legal debe cumplir varios requisitos. Necesita autorización administrativa para funcionar, expedida por la autoridad competente de su comunidad autónoma. Su personal debe tener la titulación profesional correspondiente. Las instalaciones deben ser adecuadas para los tratamientos que ofrecen, y deben mantener condiciones de higiene y seguridad apropiadas.

Tus derechos

Como cliente de un centro de estética, tienes derecho a recibir información clara sobre el tratamiento que te van a hacer, a obtener un presupuesto previo antes de empezar, a que usen productos de calidad y en buen estado, a condiciones de higiene y seguridad adecuadas, y a reclamar si algo sale mal.

Qué NO pueden hacer

Es importante saber qué está fuera del ámbito de un centro de estética normal. No pueden realizar tratamientos médicos de ningún tipo. No pueden aplicar inyectables como bótox o rellenos. No pueden hacer procedimientos invasivos que traspasen la piel. Y no pueden usar aparatología de uso exclusivamente médico, como láseres de alta potencia. Si un centro sin médicos te ofrece estos servicios, está actuando ilegalmente.

Medicina estética

La medicina estética ocupa un territorio intermedio entre la estética convencional y la cirugía. Los tratamientos son menos invasivos que la cirugía pero son actos médicos que requieren profesionales y centros sanitarios.

Requisitos del centro

Una clínica de medicina estética debe tener autorización como centro sanitario, no basta con una autorización de centro de estética. El personal que realiza los tratamientos debe ser médico colegiado. Las instalaciones deben cumplir los requisitos sanitarios correspondientes. Y el equipamiento debe ser el adecuado para los tratamientos que ofrecen.

Tus derechos

Los derechos en medicina estética son similares a los de cualquier acto médico. Tienes derecho a información completa: qué tratamiento te van a hacer exactamente, qué productos usarán (marcas, composición), los riesgos y efectos secundarios posibles, qué resultados puedes esperar de forma realista, y el precio completo.

El consentimiento informado es obligatorio y debe ser por escrito, firmado antes de realizar el tratamiento, y debe explicar todo lo anterior de forma comprensible. No firmes un consentimiento que no entiendas completamente.

Toda la documentación debe quedar registrada: el historial del tratamiento, los productos utilizados, y los lotes y caducidades de los productos inyectables. Esta información es importante para la trazabilidad si surgiera algún problema.

Publicidad

La publicidad de medicina estética debe ser veraz. No pueden prometerte resultados imposibles, usar fotos retocadas o engañosas, ni ocultar que se trata de tratamientos médicos con sus riesgos asociados. La publicidad engañosa en este sector es frecuente y denunciable.

Cirugía estética

La cirugía estética tiene un régimen jurídico particularmente exigente. A diferencia de la medicina curativa, donde el médico se compromete a poner los medios adecuados aunque el resultado no se pueda garantizar, en cirugía estética se le exige más al profesional.

Mayor exigencia

La cirugía estética es diferente porque, en muchos casos, los tribunales consideran que existe una obligación de resultado, no solo de medios. Esto significa que el cirujano no solo debe hacer las cosas bien, sino que debe conseguir el resultado prometido, especialmente cuando el paciente partía de una situación de normalidad que quería mejorar. La información previa debe ser exhaustiva, y las expectativas del paciente deben ser realistas y estar documentadas.

Antes de la intervención

Antes de someterte a una cirugía estética, deben informarte con detalle de la técnica quirúrgica que van a utilizar, todos los riesgos y complicaciones posibles incluyendo los raros, qué resultado puedes esperar de forma realista, las alternativas existentes si las hay, el período de recuperación previsto, y la posibilidad de necesitar intervenciones adicionales o retoques.

El consentimiento informado en cirugía estética debe ser especialmente detallado, por escrito y firmado, y deben dártelo con tiempo suficiente para que puedas pensarlo con calma. No es aceptable que te presenten el consentimiento momentos antes de entrar al quirófano.

El cirujano

Antes de operarte, verifica quién te va a operar. Debe ser especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, que es la especialidad médica oficial. Comprueba que está colegiado y en qué número. Pregunta por su experiencia concreta en la intervención que vas a hacerte. Y verifica en qué centro opera y si ese centro tiene las autorizaciones necesarias.

El centro

El centro donde se realice la cirugía debe tener autorización como centro quirúrgico, no basta con ser una clínica médica. El quirófano debe estar homologado. Debe haber unidad de cuidados intensivos o de reanimación disponible por si surge alguna complicación. Y debe contar con un equipo médico completo que incluya anestesista.

Presupuesto

El presupuesto es un documento clave en cualquier tratamiento estético. Te protege ante sorpresas de precio y te permite comparar entre diferentes opciones.

En tratamientos estéticos

El presupuesto de un tratamiento estético en un centro de belleza o una clínica de medicina estética debe incluir una descripción clara del tratamiento, el número de sesiones que comprende, los productos que utilizarán si son relevantes, el precio total del tratamiento completo, y la forma de pago acordada.

En cirugía estética

El presupuesto de una cirugía estética es más complejo porque intervienen más elementos. Debe desglosar los honorarios del cirujano, del anestesista si es aparte, el coste del quirófano y la hospitalización, los cuidados postoperatorios incluidos, y las revisiones contempladas.

Es importante que intentes conseguir un precio cerrado que incluya todo lo necesario hasta la recuperación completa. Pregunta expresamente qué ocurre si hay complicaciones o si se necesitan retoques: ¿están incluidos o se pagan aparte? Un presupuesto que deje estos puntos ambiguos puede acabar costándote mucho más de lo previsto.

Problemas comunes

Los problemas en tratamientos estéticos van desde resultados insatisfactorios hasta complicaciones graves. Saber cómo actuar en cada caso es fundamental.

Resultado no esperado

En los tratamientos de estética no invasiva, si el resultado no es el esperado porque no te hicieron bien el tratamiento, tienes derecho a reclamar. Pueden repetirte el tratamiento correctamente o devolverte el dinero. Documenta el resultado con fotografías.

En medicina estética, si el resultado no coincide con lo que te prometieron, hay que valorar si hubo negligencia o simplemente expectativas poco realistas. Un informe de otro profesional que valore el resultado puede ser determinante para saber si tienes base para reclamar.

En cirugía estética, como hemos visto, se exige resultado. Si el resultado no es el que pactasteis y documentasteis, existe responsabilidad del cirujano. Puede requerir una segunda intervención correctora que debería ser gratuita, o una indemnización si el resultado no es corregible.

Complicaciones

No todas las complicaciones son reclamables. Las complicaciones esperables, aquellas que te advirtieron en el consentimiento informado y que pueden ocurrir incluso con una técnica correcta, no generan responsabilidad si se gestionaron adecuadamente cuando aparecieron.

Las complicaciones derivadas de una negligencia, en cambio, sí son reclamables: técnica incorrecta, falta de seguimiento, mala gestión de una complicación. Requieren una valoración médico-legal para determinar si hubo mala praxis, y pueden dar lugar a indemnización. Para más información, consulta nuestra guía de negligencias médicas.

Daños permanentes

Si un tratamiento estético te ha causado daños permanentes, la situación es grave y requiere actuar con decisión. Documenta todo con informes médicos de especialistas. Necesitarás una valoración pericial que cuantifique el daño. La reclamación judicial suele ser necesaria en estos casos, y las indemnizaciones pueden ser importantes si el daño es significativo.

Publicidad engañosa

Si te vendieron el tratamiento con promesas imposibles o imágenes engañosas, esa publicidad puede ser base para tu reclamación. Guarda toda la publicidad que te mostraron, incluyendo la de la web o redes sociales del centro. La publicidad engañosa en estética es denunciable ante las autoridades de Consumo.

Financiación de tratamientos

La financiación de tratamientos estéticos caros es habitual, pero esconde riesgos que debes conocer.

Precauciones

Antes de firmar cualquier financiación, verifica el TAE (Tasa Anual Equivalente), que es el indicador real del coste del crédito. Lee todas las condiciones, especialmente las cláusulas sobre cancelación o incumplimiento. Pregunta qué ocurre si no estás satisfecho con el resultado: ¿puedes dejar de pagar? Generalmente no, porque el crédito es independiente del servicio. Y entiende qué consecuencias tiene si dejas de pagar.

Problemas comunes

Muchas financiaciones están ligadas al propio centro estético, lo que crea problemas si algo sale mal. Si el centro cierra o desaparece, como ha ocurrido en casos sonados, tú sigues debiendo el dinero aunque no hayas recibido el tratamiento completo. Además, algunas financiaciones tienen intereses abusivos que pueden llegar a multiplicar el precio original. Y si tienes que reclamar, te encontrarás peleando en dos frentes: contra el centro por el tratamiento y contra la financiera por el dinero.

🚨 si financias, que sea con tu banco, no con el del centro

Las financieras que te ofrecen en clínicas estéticas suelen tener acuerdos con el centro. Si hay problemas, están del mismo lado. Pide un préstamo personal en tu propio banco para pagar al contado: tendrás mejor TAE, tu banco no tiene interés en defender a la clínica, y si hay lío solo peleas en un frente.

Consejos

Para evitar problemas con la financiación, paga al contado si te es posible, aunque tengas que ahorrar más tiempo. Si necesitas financiar, intenta que sea con tu propio banco o una entidad independiente del centro, no con la financiera que te ofrecen ellos. Lee absolutamente todo antes de firmar. Y guarda toda la documentación relacionada con el préstamo.

Reclamaciones

Las vías de reclamación varían según el tipo de tratamiento y la gravedad del problema.

A un centro de estética

Para reclamar a un centro de estética convencional, sigue un proceso escalonado. Empieza con una reclamación verbal explicando el problema. Si no te atienden, pasa a reclamación escrita. Solicita la hoja de reclamaciones si no te dan solución. Si el problema tiene componente sanitario, como una infección por falta de higiene, puedes acudir también a Sanidad. Para problemas de consumo, la OMIC es tu vía. Y si el daño es importante, la vía judicial.

A medicina/cirugía estética

Si el problema es con medicina o cirugía estética, el proceso es similar pero con vías adicionales. Reclama primero al centro. Si el problema es de mala praxis profesional, puedes acudir al Colegio de Médicos. Para cuestiones de autorización o funcionamiento del centro, Sanidad. Para daños, la vía civil permite reclamar indemnización. Y si la negligencia es muy grave o hay indicios de delito, la vía penal es posible.

Documentación necesaria

Para cualquier reclamación, reúne toda la documentación disponible: presupuesto firmado y facturas, consentimiento informado que firmaste, fotografías del antes y el después, informes médicos sobre tu estado actual, publicidad del centro si es relevante, y todas las comunicaciones que hayas tenido con ellos.

Peritaje

Para reclamaciones importantes, especialmente si vas a ir a juicio, necesitarás un informe pericial de otro profesional del sector que valore si hubo mala praxis y cuantifique el daño. Este peritaje es fundamental para sustentar tu reclamación.

Consejos prácticos

Algunos consejos que pueden evitarte problemas con tratamientos estéticos.

Antes del tratamiento

Antes de decidirte, investiga a fondo el centro y el profesional que te va a tratar. Verifica las autorizaciones del centro y las titulaciones del profesional: que el cirujano sea realmente especialista en plástica, que el centro tenga autorización sanitaria si corresponde. Pide presupuesto detallado y por escrito. Lee el consentimiento informado con calma, en casa, no momentos antes de la intervención. No te dejes presionar por ofertas con fecha límite ni por tácticas de venta agresivas. Y mantén expectativas realistas sobre lo que puede conseguirse.

Durante el tratamiento

Durante el proceso de tratamiento, sigue escrupulosamente las indicaciones que te den para cuidados. Comunica inmediatamente cualquier problema o síntoma inesperado que notes. Acude a todas las revisiones programadas. Y documenta la evolución con fotografías por si las necesitas después.

Después del tratamiento

Una vez terminado el tratamiento, guarda toda la documentación que te hayan dado. Fotografía el resultado final cuando esté estabilizado. Si el resultado no es el esperado, reclama cuanto antes: no esperes pensando que mejorará solo. Y si notas algún problema, no esperes a que empeore para actuar.

Turismo estético

El turismo estético, viajar a otro país para realizarse tratamientos a menor precio, se ha popularizado pero entraña riesgos específicos que debes conocer.

Riesgos adicionales

Hacerte un tratamiento estético en otro país añade complicaciones importantes. Si algo sale mal, reclamar en otro país es mucho más difícil: otro idioma, otra legislación, otra jurisdicción. El seguimiento postoperatorio se complica si tienes que volver a tu país poco después de la intervención. La normativa del otro país puede ser menos exigente que la española, con menores garantías. Y si surge una complicación mientras estás allí, te encontrarás lejos de casa y de tu sistema sanitario habitual.

Precauciones

Si decides ir adelante con el turismo estético, toma precauciones adicionales. Investiga a fondo el centro y el profesional, más aún de lo que lo harías en España. Verifica qué legislación se aplica en ese país y qué garantías tienes. Contrata un seguro de viaje que cubra específicamente complicaciones médicas. Ten un plan de seguimiento para cuando vuelvas, con un profesional en España que pueda atenderte si surge algún problema. Y ahorra dinero adicional por si surgen complicaciones que requieran tratamiento extra.

🛡️ haz fotos del antes, durante y después con fecha visible

Abre la cámara del móvil con la opción de fecha activada o haz las fotos con un periódico del día al lado. Si el resultado no es el prometido, esas fotos con fecha verificable son tu prueba. Los tribunales valoran mucho la documentación gráfica del proceso. Sin fotos del "antes", es difícil demostrar que el "después" no es lo que pactasteis.

Conclusión

Los tratamientos estéticos pueden mejorar tu aspecto y tu autoestima, pero también pueden causar daños graves si se hacen mal o en manos inadecuadas. La mejor protección es la prevención: informarte bien antes de decidir.

Los puntos clave a recordar son:

  • Información completa: Antes de decidir nada, entiende qué te van a hacer y qué riesgos tiene.
  • Consentimiento informado: Por escrito, detallado y con tiempo para pensarlo.
  • Profesionales cualificados: Verifica titulaciones y experiencia.
  • Centros autorizados: Comprueba que tienen las autorizaciones correspondientes.
  • Expectativas realistas: La publicidad exagera; pregunta qué puedes esperar de verdad.
  • Documentación: Guarda todo por si necesitas reclamar.

No te dejes llevar por ofertas agresivas ni promesas demasiado buenas. Tu salud y tu aspecto están en juego, y los errores pueden ser permanentes.

Para saber más

Claimeet recomienda

Antes de cualquier tratamiento de medicina o cirugía estética, comprueba que el médico es realmente médico en cgcom.es (web del Consejo General de Colegios de Médicos). Si es cirujano plástico, debe aparecer con la especialidad oficial "Cirugía Plástica, Estética y Reparadora". No te fíes solo de los títulos colgados en la pared ni de lo que diga su web.

Eduardo Lázaro

Sobre el autor

Eduardo Lázaro

Ingeniero de software y entusiasta del análisis de procesos legales y de consumo. Con una trayectoria vinculada a la arquitectura de información desde 2003, Eduardo aplica la lógica para desglosar normativas complejas en guías accesibles. Ha colaborado con varias organizaciones en la defensa de los derechos de los usuarios y la transparencia digital.

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