Recogida de basuras
La recogida de residuos es un servicio público municipal esencial que afecta a todos los ciudadanos. A diferencia de otros suministros donde eres cliente de una empresa, en la recogida de basuras eres usuario de un servicio público con obligaciones que debes cumplir y derechos que puedes exigir. Conocer ambos te ayudará a evitar sanciones, reciclar correctamente y reclamar cuando el servicio no funcione como debería.
Cada año, los hogares españoles generan millones de toneladas de residuos. Su correcta gestión es fundamental para el medio ambiente y la salud pública. Por eso, la normativa establece obligaciones claras para los ciudadanos y los ayuntamientos, con sanciones para quienes incumplan.
El servicio de recogida
La recogida de residuos urbanos es una competencia municipal que los ayuntamientos deben garantizar a todos los vecinos. Cómo se organiza y financia varía según cada municipio.
Competencia municipal
Los ayuntamientos son responsables de la recogida de residuos domésticos en su término municipal. Pueden gestionar el servicio directamente con personal y medios propios o mediante concesión a una empresa privada que lo explota bajo supervisión municipal.
Independientemente del modelo de gestión, el ayuntamiento es el responsable último. Si el servicio falla, puedes reclamar al ayuntamiento aunque la gestión la lleve una empresa concesionaria.
El servicio se financia mediante tasas o impuestos que pagan los vecinos. La cuantía y la forma de cobro varían mucho de un municipio a otro.
Qué incluye el servicio
El servicio municipal de residuos abarca varios elementos.
La recogida domiciliaria es la recogida regular de los residuos que depositas en los contenedores de tu calle o portal. Según el municipio, puede haber recogida separada de distintas fracciones (orgánico, envases, papel, resto) o recogida conjunta.
Los contenedores en la vía pública son los recipientes donde depositas la basura. El ayuntamiento es responsable de instalarlos, mantenerlos limpios y repararlos cuando se estropean.
Los puntos limpios son instalaciones donde puedes llevar residuos que no van al contenedor normal: muebles, electrodomésticos, aceite usado, escombros en pequeña cantidad.
La recogida selectiva es la recogida diferenciada de las distintas fracciones de residuos para facilitar su reciclaje.
La tasa de basuras
El servicio de recogida de basuras no es gratuito. Los ayuntamientos cobran por él mediante tasas o incluyéndolo en otros tributos.
Cómo se cobra
Existen dos sistemas principales de cobro.
Tasa específica de basuras: Muchos ayuntamientos cobran una tasa separada por el servicio de recogida de residuos. Recibes un recibo específico (normalmente trimestral o anual) que debes pagar. La cuantía puede ser fija para todos los hogares o variable según características como el tamaño de la vivienda, el número de ocupantes o el tipo de uso (residencial, comercial, industrial).
Incluida en el IBI: Otros ayuntamientos incluyen el coste del servicio de basuras dentro del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). En este caso no hay recibo separado: pagas la basura junto con el IBI en un único recibo.
Quién debe pagar
La obligación de pago depende del sistema que use tu ayuntamiento.
Cuando hay tasa específica, normalmente paga el ocupante o usuario de la vivienda, sea propietario o inquilino. Cuando va incluida en el IBI, paga el propietario del inmueble (que puede repercutirlo al inquilino si así se pacta en el contrato de alquiler).
Consulta la ordenanza fiscal de tu ayuntamiento para conocer quién es el obligado al pago en tu caso.
Exenciones y bonificaciones
Muchos ayuntamientos establecen exenciones (no pagar) o bonificaciones (pagar menos) para determinados colectivos.
Las más habituales son para familias numerosas (descuento proporcional al número de hijos), personas con discapacidad reconocida, pensionistas con ingresos bajos, viviendas desocupadas (en algunos municipios, si acreditas que la vivienda está vacía) y domicilios donde reside una persona sola.
Los requisitos y porcentajes varían según el municipio. Infórmate en tu ayuntamiento de las bonificaciones disponibles y cómo solicitarlas. Normalmente hay que presentar una solicitud con documentación acreditativa.
Obligaciones del ciudadano
Como usuario del servicio de recogida de basuras tienes obligaciones que debes cumplir. Su incumplimiento puede acarrear sanciones.
Separación de residuos
La separación de residuos en origen (tu casa) es obligatoria en la mayoría de municipios españoles. No separar correctamente puede suponer una sanción.
Los contenedores habituales y qué va en cada uno son los siguientes.
Contenedor marrón (orgánico): Restos de comida, cáscaras de frutas y verduras, posos de café, restos de infusiones, cáscaras de huevo, servilletas y papel de cocina sucios, pequeños restos de jardinería. No van aquí: aceite, pañales, colillas, excrementos de animales.
Contenedor amarillo (envases): Envases de plástico (botellas, bandejas, bolsas), latas de bebidas y conservas, bricks de leche y zumo, papel de aluminio, aerosoles vacíos. No van aquí: juguetes de plástico, cubos, electrodomésticos, ropa.
Contenedor azul (papel y cartón): Periódicos, revistas, folios, cajas de cartón (plegadas), envases de cartón. No van aquí: papel sucio o con grasa, bricks (van al amarillo), pañales, papel de aluminio.
Contenedor verde (vidrio): Botellas de vidrio, tarros y frascos de vidrio. No van aquí: cristales de ventanas, espejos, bombillas, cerámica, porcelana.
Contenedor gris (resto): Todo lo que no va en los anteriores: pañales, compresas, colillas apagadas, polvo de barrer, pelo, arena de gato, juguetes rotos, objetos de cerámica.
Horarios de depósito
La mayoría de municipios establecen horarios para sacar la basura, normalmente en franjas nocturnas (por ejemplo, de 20:00 a 23:00 o de 21:00 a 00:00).
Sacar la basura fuera de horario puede suponer una sanción. También está prohibido, normalmente, dejar la basura en la calle antes de que pasen a recogerla si no hay contenedores.
Consulta tu ordenanza municipal para conocer el horario exacto en tu localidad.
Lugar de depósito
La basura debe depositarse dentro de los contenedores, no al lado ni cerca. Si el contenedor está lleno, busca otro cercano o espera a que lo vacíen.
Las bolsas deben estar bien cerradas para evitar derrames y malos olores. No debes llenar el contenedor hasta rebosar ni dejar la tapa abierta con bolsas asomando.
Residuos que no van al contenedor
Hay residuos que no pueden tirarse al contenedor de la calle bajo ningún concepto.
Electrodomésticos: Frigoríficos, lavadoras, televisores, ordenadores. Deben llevarse al punto limpio o solicitar recogida a domicilio.
Muebles y voluminosos: Sofás, colchones, armarios, mesas. Hay que solicitar recogida de voluminosos al ayuntamiento.
Escombros: Restos de obras (aunque sean pequeñas reformas). Deben llevarse al punto limpio o contratar un contenedor de escombros si la cantidad es importante.
Aceite usado: El aceite de cocina no puede tirarse por el fregadero ni al contenedor. Debe llevarse al punto limpio o a los contenedores específicos que hay en algunos municipios.
Pilas y baterías: Hay contenedores específicos en supermercados, centros comerciales y edificios públicos.
Medicamentos: Deben llevarse al punto SIGRE de las farmacias.
Residuos peligrosos domésticos: Pinturas, disolventes, productos de limpieza tóxicos. Al punto limpio.
Punto limpio
El punto limpio es una instalación municipal donde puedes llevar los residuos que no van al contenedor de la calle.
Qué es y para qué sirve
Los puntos limpios son recintos vallados con contenedores específicos para diferentes tipos de residuos. Están atendidos por personal que te indica dónde depositar cada cosa.
Su función es recoger residuos especiales que no pueden ir a los contenedores de la calle, facilitar la correcta gestión de residuos voluminosos y potencialmente peligrosos, y recuperar materiales reciclables que de otro modo se perderían.
Qué puedes llevar
En el punto limpio se admiten normalmente electrodomésticos grandes y pequeños, muebles y enseres, aceite de cocina y de vehículos, pilas y baterías, pinturas, barnices y disolventes, productos de limpieza tóxicos, escombros en pequeña cantidad (suele haber límite por visita), ropa y textiles, madera, metal, vidrio plano (ventanas, espejos), neumáticos (con límite), radiografías, CDs y DVDs.
No se admiten residuos industriales (solo domésticos), medicamentos (van a la farmacia), grandes cantidades de escombros (requieren contenedor privado) ni residuos especialmente peligrosos (algunos requieren gestores especializados).
Es gratuito para vecinos
El uso del punto limpio es gratuito para los residentes del municipio. Normalmente debes acreditar tu residencia (DNI, factura de suministros) y respetar los límites de cantidad por visita.
Algunos puntos limpios cobran por ciertos residuos (neumáticos, grandes cantidades de escombros) o restringen el uso a particulares excluyendo a empresas.
Recogida de voluminosos
Los muebles y objetos grandes que no caben en el contenedor requieren un servicio especial de recogida.
Cómo funciona
La mayoría de ayuntamientos ofrecen un servicio de recogida de voluminosos a domicilio. Llamas al teléfono municipal o solicitas cita por la web, indicas qué quieres que recojan, te dan día y hora (normalmente por la noche), dejas los objetos en el lugar indicado (normalmente en la acera frente a tu portal) a la hora señalada y el camión de recogida se los lleva.
Qué recogen
El servicio de voluminosos recoge muebles (sofás, camas, mesas, sillas, armarios), colchones, electrodomésticos grandes, aparatos de gimnasia y objetos similares que no caben en el contenedor.
Normalmente no recogen escombros, ramas o restos de jardín en gran cantidad, residuos de actividad comercial ni objetos que puedan reciclarse fácilmente (ropa, papel).
No dejar sin avisar
Es muy importante solicitar la recogida antes de dejar los objetos en la calle. Dejar voluminosos en la vía pública sin haber pedido cita está sancionado en la mayoría de municipios.
Además de la sanción, afea el barrio, dificulta el paso de peatones y puede generar un punto de acumulación de basura si otros vecinos aprovechan para dejar sus trastos.
Sanciones
El incumplimiento de la normativa de residuos puede acarrear sanciones económicas. La cuantía varía según el municipio y la gravedad de la infracción.
Conductas sancionables
Las infracciones más habituales incluyen no separar los residuos depositando en el contenedor equivocado, sacar la basura fuera del horario establecido, dejar voluminosos en la calle sin solicitar recogida, depositar residuos especiales (aceite, pilas, electrodomésticos) en el contenedor normal, dejar bolsas fuera del contenedor cuando hay espacio dentro, ensuciar los contenedores o la vía pública y depositar residuos comerciales o industriales en contenedores domésticos.
🚨 La foto del inspector: te cazan sin que lo sepas
Piensas que dejar el colchón en la calle "de noche y rapidito" no se nota. Error. Muchos ayuntamientos tienen inspectores que patrullan buscando infractores. Algunos incluso usan cámaras. Te hacen foto, identifican la dirección por cualquier etiqueta o documento que haya entre los trastos, y te llega una multa de 750€ a casa sin previo aviso. La recogida de voluminosos es gratis y te dan cita en 2-3 días. ¿De verdad merece la pena el riesgo?
Cuantías orientativas
Las sanciones varían mucho según el municipio, pero como orientación las infracciones leves (sacar la basura fuera de horario, no separar correctamente) suelen oscilar entre 30 y 750 euros. Las infracciones graves (depositar residuos peligrosos incorrectamente, dejar voluminosos sin permiso) pueden ir de 750 a 1.500 euros. Las infracciones muy graves (vertidos ilegales, abandono masivo de residuos) pueden superar los 1.500-3.000 euros.
Consulta la ordenanza de tu municipio para conocer las sanciones exactas aplicables.
Problemas con el servicio
Si el servicio de recogida de basuras no funciona correctamente, tienes derecho a reclamar.
Contenedor siempre lleno
Si el contenedor de tu calle está permanentemente lleno y no puedes depositar la basura, comunícalo al ayuntamiento. Puede ser necesario aumentar la frecuencia de vaciado o instalar contenedores adicionales.
No dejes la basura al lado del contenedor lleno: técnicamente es sancionable aunque el contenedor esté desbordado. Busca otro contenedor cercano con espacio.
Contenedor sucio o dañado
Los contenedores deben mantenerse en condiciones higiénicas y de funcionamiento. Si un contenedor está muy sucio (con restos pegados, malos olores), tiene la tapa rota, las ruedas dañadas o cualquier otro desperfecto, comunícalo al ayuntamiento para que lo limpien o reparen.
La limpieza y mantenimiento de los contenedores es responsabilidad municipal.
Recogida irregular
Si el camión no pasa a recoger la basura con la frecuencia establecida, reclama. Verifica primero el calendario de recogida (puede variar en festivos o vacaciones) y, si efectivamente no están cumpliendo, presenta queja al ayuntamiento.
Malos olores
Los malos olores procedentes de contenedores o de residuos acumulados son motivo legítimo de queja. Pueden deberse a recogida poco frecuente, contenedores sucios, residuos orgánicos mal separados o problemas puntuales.
Reclama al ayuntamiento describiendo el problema y su ubicación.
Plagas
La acumulación de residuos puede atraer plagas: ratas, cucarachas, moscas. Si detectas presencia de plagas relacionada con la gestión de residuos en tu zona, avisa inmediatamente al ayuntamiento.
El control de plagas en la vía pública es responsabilidad municipal. Si la plaga afecta a tu vivienda particular, puede ser necesario contratar una empresa de control de plagas además de reclamar al ayuntamiento por el origen del problema.
Reciclaje correcto: guía práctica
Reciclar bien es importante para el medio ambiente y para evitar sanciones. Aquí tienes una guía rápida de los errores más comunes.
Errores frecuentes con el amarillo
El contenedor amarillo es el que más errores genera. Van los envases, pero no todo el plástico es envase.
🧠 Hack del envase: si no contenía algo, no va al amarillo
La regla es simple: el contenedor amarillo es para envases, no para "cosas de plástico". ¿Una botella de agua? Envase, al amarillo. ¿Un cubo de plástico roto? No es envase, al gris. ¿Una bandeja de pollo del súper? Envase, al amarillo. ¿Un juguete de plástico? No es envase, al gris o punto limpio. Si alguna vez contuvo algo que compraste, es envase. Si no, no lo es. Así de fácil.
Sí van: botellas de agua, refrescos, leche y zumos; botellas de gel, champú y suavizante; bandejas de corcho blanco o plástico de alimentos; latas de conservas y bebidas; bricks; bolsas de plástico; papel de aluminio; sprays y aerosoles vacíos; tapones de plástico.
No van: juguetes de plástico (al resto o punto limpio), cubos y barreños (resto), perchas de plástico (resto), utensilios de cocina de plástico (resto), cápsulas de café de aluminio (muchas marcas tienen puntos de recogida propios).
Errores frecuentes con el azul
El contenedor azul es para papel y cartón, pero con excepciones.
Sí van: periódicos, revistas, folios, libretas, cajas de cartón plegadas, hueveras de cartón, tubos de cartón.
No van: papel sucio o manchado de grasa (resto), bricks (van al amarillo aunque parezcan cartón), papel de aluminio (amarillo), pañales (resto), papel plastificado (resto).
Errores frecuentes con el verde
El contenedor verde es exclusivamente para envases de vidrio.
Sí van: botellas de vino, cerveza, licores, refrescos, aceite; tarros de conservas, mermeladas, salsas; frascos de perfume y colonias.
No van: cristales de ventanas o espejos (punto limpio), bombillas (punto limpio), vajilla de cristal roto (resto), cerámica y porcelana (resto), tapones y tapas metálicas (amarillo).
El orgánico
El contenedor marrón u orgánico recoge residuos biodegradables.
Sí van: restos de comida (crudos o cocinados), cáscaras de frutas y verduras, pan duro, cáscaras de huevo, posos de café e infusiones, servilletas y papel de cocina sucios, pequeños restos de plantas y flores.
No van: aceite (punto limpio), colillas (resto), pañales y productos de higiene (resto), arena de gato (resto aunque la arena sea biodegradable, los excrementos no son compostables), pelo de mascotas (resto).
Cómo reclamar
Si tienes un problema con el servicio de recogida de basuras, sigue estos pasos.
Canales de reclamación
La mayoría de ayuntamientos ofrecen varios canales para presentar quejas y sugerencias.
El teléfono municipal de atención al ciudadano es útil para incidencias puntuales y urgentes (contenedor volcado, recogida que no ha pasado). La web del ayuntamiento suele tener formularios de incidencias o buzones de sugerencias. La app municipal, cada vez más ayuntamientos tienen aplicación móvil donde puedes reportar problemas geolocalizados. La atención presencial en el ayuntamiento o en la oficina de atención al ciudadano es útil para reclamaciones formales.
Qué incluir en la reclamación
Para que tu reclamación sea efectiva, incluye la ubicación exacta del problema (calle, número, tipo de contenedor), la descripción del problema (qué ocurre, desde cuándo), las consecuencias (malos olores, plagas, imposibilidad de depositar basura) y qué solución esperas.
Si es posible, adjunta fotografías que documenten el problema.
Si no resuelven
Si el ayuntamiento no atiende tu reclamación, puedes escalarla al Defensor del Pueblo (autonómico o nacional), que puede investigar la actuación municipal. En casos graves o persistentes de incumplimiento del servicio, podrías valorar la vía judicial contencioso-administrativa.
Consejos prácticos
Para cumplir la normativa
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Antes de dejar un mueble viejo en la calle, llama al ayuntamiento y pide cita para recogida de voluminosos. Es gratis, te evitas una multa de hasta 750€, y el camión viene a buscarlo a tu puerta.
Conoce el calendario de recogida de tu zona: qué días pasan a recoger cada fracción. Separa correctamente desde casa, es más fácil si tienes cubos diferenciados. Respeta el horario de depósito y no saques la basura antes de tiempo. Usa el punto limpio para todo lo que no va al contenedor y solicita recogida de voluminosos antes de dejar muebles en la calle.
Para reducir residuos
Más allá del reciclaje, puedes reducir la cantidad de basura que generas.
Evita productos con exceso de embalaje: elige a granel cuando sea posible. Reutiliza antes de tirar: muchas cosas tienen una segunda vida. Composta si tienes espacio: los residuos orgánicos pueden convertirse en abono. Dona lo que no uses: ropa, libros, muebles en buen estado pueden ser útiles para otros. Repara en lugar de reemplazar: a veces un arreglo sencillo alarga mucho la vida de un objeto.
Para reclamar eficazmente
Documenta el problema con fotos antes de reclamar. Identifica claramente la ubicación y el tipo de incidencia. Reclama por escrito si el problema es grave o persistente. Sé específico en lo que pides: más frecuencia de recogida, limpieza del contenedor, contenedores adicionales. Da un plazo razonable para la solución.
Conclusión
La recogida de basuras es un servicio público que funciona con la colaboración de todos. Tienes obligaciones que cumplir: separar residuos, respetar horarios, no depositar residuos especiales en el contenedor normal. Pero también tienes derechos: un servicio regular y eficaz, contenedores limpios y en buen estado, punto limpio accesible, recogida de voluminosos.
Si el servicio falla, reclama. El ayuntamiento es responsable de garantizar la recogida y está obligado a atender las quejas de los vecinos.
Recicla correctamente, reduce la cantidad de residuos que generas y colabora para mantener tu barrio limpio. Es responsabilidad de todos.