Volver

Entender la factura del gas

La factura del gas tiene su propia estructura, diferente de la de la luz pero con conceptos similares. Conocer cada elemento te ayudará a controlar tu gasto, detectar posibles errores y reclamar cuando sea necesario. Aunque suele ser más sencilla que la factura eléctrica, merece la pena entender qué estás pagando exactamente.

Estructura de la factura

Las facturas de gas natural siguen una estructura común, aunque el diseño puede variar entre comercializadoras. Los elementos principales son los mismos en todas ellas.

Datos identificativos

Al igual que en la factura de luz, encontrarás varios bloques de información que identifican a las partes del contrato y el punto de suministro.

Los datos del cliente incluyen el nombre del titular del contrato, la dirección de facturación, y el NIF o NIE del titular. Verifica que estos datos son correctos, especialmente la dirección de facturación si es diferente a la del suministro.

Los datos del suministro identifican la instalación que recibe el gas. Incluyen la dirección física del punto de suministro y el CUPS, que es el Código Universal del Punto de Suministro. Este código es único para tu instalación y lo necesitarás para cualquier trámite.

Los datos de la comercializadora muestran el nombre y CIF de la empresa que te vende el gas, junto con su información de contacto.

Periodo de facturación

Esta sección indica el intervalo de tiempo que cubre la factura. Encontrarás la fecha de inicio y fin del periodo, el número de días facturados, y las lecturas inicial y final del contador. A diferencia del contador eléctrico inteligente, muchos contadores de gas todavía requieren lectura manual, por lo que es más frecuente encontrar consumos estimados.

Conceptos principales

La factura de gas se compone de dos conceptos fundamentales: el término fijo y el término variable. Entender cada uno te ayudará a comprender qué estás pagando.

Término fijo

El término fijo es la parte de la factura que pagas simplemente por estar conectado a la red de gas, independientemente de cuánto consumas. Es el equivalente al término de potencia en la factura de luz.

El cálculo es sencillo: se multiplica la tarifa del término fijo en euros por día por el número de días del periodo de facturación. El importe depende del peaje de acceso que tengas asignado según tu consumo anual estimado, y también de la presión a la que recibes el gas, aunque para uso doméstico esto último raramente varía.

Término variable (energía)

El término variable representa el coste del gas que realmente has consumido durante el periodo. Se mide en kilovatios-hora (kWh) y se calcula multiplicando el consumo por el precio de cada kWh.

Aquí hay una peculiaridad importante: tu contador mide el consumo en metros cúbicos (m³), pero la factura lo expresa en kWh. La conversión entre ambas unidades depende del poder calorífico del gas en tu zona, que puede variar ligeramente según la procedencia del gas.

Fórmula de conversión

Para convertir los metros cúbicos que marca tu contador a los kWh que aparecen en la factura, se usa un factor de conversión que multiplica los m³ registrados. Este factor de conversión varía según la zona geográfica y suele estar entre 10 y 12, lo que significa que cada metro cúbico de gas equivale aproximadamente a 10-12 kWh de energía.

El factor exacto aparece en tu factura, permitiéndote verificar que la conversión es correcta. Si quieres comprobar tu consumo, multiplica los m³ que marca tu contador por el factor de conversión y debería coincidir aproximadamente con los kWh facturados.

Peajes de acceso

Los peajes de acceso son costes regulados que financian las infraestructuras de transporte y distribución de gas.

Qué son

Cuando usas gas natural, no solo pagas por el gas en sí, sino también por usar las tuberías y redes que lo transportan desde los yacimientos hasta tu casa. Estos costes se llaman peajes de acceso e incluyen el transporte de larga distancia, la distribución local hasta tu instalación, y el almacenamiento estratégico de gas.

Grupos de peajes

Los consumidores se clasifican en diferentes grupos de peajes según su consumo anual estimado. Esta clasificación afecta principalmente al término fijo.

El peaje 3.1 corresponde a consumos de hasta 5.000 kWh al año, típico de hogares pequeños con uso limitado de gas, como cocina o agua caliente sin calefacción. El peaje 3.2 abarca consumos entre 5.000 y 50.000 kWh anuales, lo más habitual en hogares con calefacción de gas. El peaje 3.3 y siguientes corresponde a consumos mayores, más propios de grandes consumidores o pequeños comercios.

Tu grupo de peaje aparece en la factura y determina cuánto pagas de término fijo.

Impuestos

La factura de gas incluye varios impuestos que se suman al coste del suministro.

Impuesto especial sobre hidrocarburos

Este impuesto específico se aplica sobre el consumo de gas natural. Su importe depende de los kWh consumidos y el tipo impositivo vigente, que puede variar según las decisiones del Gobierno.

IVA

El Impuesto sobre el Valor Añadido se aplica sobre el total de la factura, incluyendo el término fijo, el término variable y el impuesto sobre hidrocarburos. El tipo general es del 21%, aunque en determinados periodos se ha reducido temporalmente al 10% como medida de alivio para los consumidores durante la crisis energética.

Mercado regulado vs. libre

Al igual que con la electricidad, el gas natural puede contratarse en el mercado regulado o en el libre.

TUR (Tarifa de Último Recurso)

La TUR es el equivalente al PVPC de la luz: una tarifa con precio regulado por el Gobierno que ofrecen las comercializadoras de último recurso. Está disponible solo para consumidores con un consumo anual inferior a 50.000 kWh, que incluye a la inmensa mayoría de hogares.

La TUR garantiza un precio transparente y regulado, sin letra pequeña ni sorpresas. Además, es necesaria para acceder al bono social de gas.

Mercado libre

En el mercado libre, el precio lo negocias con la comercializadora que elijas. Hay múltiples ofertas disponibles, que pueden ser de precio fijo, indexado a algún índice de referencia, o combinaciones de ambos.

El mercado libre ofrece más opciones pero también más complejidad, ya que debes comparar ofertas y leer las condiciones con atención.

¿Cuál elegir?

La decisión depende de tus prioridades. La TUR te conviene si prefieres un precio regulado y transparente, si quieres evitar sorpresas y letra pequeña, o si cumples requisitos para el bono social de gas. El mercado libre puede interesarte si encuentras una oferta con precio más bajo que la TUR o si quieres unificar gas y luz con la misma comercializadora y obtener algún descuento.

Lectura del contador

Entender cómo se mide el consumo de gas es importante para verificar que tus facturas son correctas.

Contador de gas

El contador de gas mide el volumen de gas que pasa por él en metros cúbicos (m³). A diferencia de los contadores eléctricos inteligentes, muchos contadores de gas todavía son mecánicos y requieren lectura presencial o comunicación manual de la lectura por parte del usuario.

Lecturas

Las facturas pueden basarse en dos tipos de lecturas. La lectura real es la tomada directamente del contador, ya sea por un lector de la distribuidora o comunicada por ti. La lectura estimada se calcula cuando no hay lectura real disponible, basándose en tu histórico de consumo.

Si tu factura se basa en estimaciones durante varios periodos, puede haber una regularización importante cuando finalmente se tome una lectura real.

🧠 Hack de la lectura: evita la sorpresa de la regularización

Llevan 6 meses facturándote por estimación y de repente llega una factura de 400€. Es la regularización cuando leen el contador real. Evítalo: comunica la lectura tú mismo cada mes por la app o web de tu comercializadora. Tardas 30 segundos y te ahorras el susto. Si la estimación era alta, también te ahorras pagar de más durante meses.

Dar lectura

Puedes comunicar la lectura de tu contador a la comercializadora para evitar estimaciones. Muchas comercializadoras permiten hacerlo por teléfono, por su web, o a través de su app. Es especialmente recomendable hacerlo si tu consumo ha cambiado significativamente, ya sea por más o menos personas en casa, cambios en los hábitos de calefacción, u otras razones.

Claimeet recomienda

Pon un recordatorio mensual para dar la lectura de tu contador de gas. Así evitas sorpresas en la factura cuando la comercializadora haga la regularización con lecturas reales.

Problemas frecuentes

Estos son algunos de los problemas más habituales con las facturas de gas y cómo abordarlos.

Facturación estimada excesiva

Si llevan varios periodos facturándote por estimación y el consumo estimado es mucho mayor que el real, acabarás pagando de más hasta que haya una regularización. La solución es facilitar lecturas reales de tu contador y reclamar la regularización si ves que las estimaciones son excesivas.

Consumo mucho mayor que el esperado

Si tu consumo real es inexplicablemente alto, puede haber varias causas. Una fuga de gas es la más grave y potencialmente peligrosa, por lo que debes actuar con urgencia si sospechas de ella. Un error de lectura puede hacer que te atribuyan consumo de otro periodo. Una calefacción ineficiente o una caldera en mal estado pueden estar gastando mucho más de lo necesario. Y electrodomésticos de gas antiguos o mal mantenidos también pueden ser culpables.

Cargos no reconocidos

Revisa tu factura en busca de conceptos que no reconozcas. Algunas comercializadoras añaden servicios adicionales como seguros del hogar o contratos de mantenimiento que no has solicitado expresamente. Si encuentras algo que no pediste, reclama la devolución y exige la baja del servicio.

Bono social de gas

El bono social de gas es un descuento para consumidores vulnerables, similar al bono social eléctrico.

Qué es

Es un descuento en la factura de gas para hogares en situación de vulnerabilidad económica. Funciona de manera análoga al bono social eléctrico, reduciendo el importe de la factura para quienes cumplen los requisitos.

Requisitos

Los requisitos son similares a los del bono social eléctrico. Debes cumplir criterios de renta según los umbrales establecidos, o estar en alguna circunstancia especial como familia numerosa, pensionista con pensión mínima, víctima de violencia de género, o víctima de terrorismo. Además, debes tener contratada la TUR con una comercializadora de gas de referencia.

Descuento

El descuento es del 25% para consumidores vulnerables y del 40% para vulnerables severos, aplicándose sobre el término fijo y el término variable de la factura.

Cómo solicitarlo

El proceso es similar al del bono social eléctrico. Debes estar en el mercado regulado (TUR) con una comercializadora de gas de referencia, y presentar la documentación que acredite que cumples los requisitos. Si ya tienes el bono social eléctrico, probablemente cumplas también los requisitos para el de gas.

Comparar ofertas de gas

Si estás en el mercado libre o te planteas cambiar, conviene comparar ofertas para asegurarte de que pagas un precio competitivo.

Qué mirar

Al comparar ofertas de gas debes fijarte en varios elementos. El precio del kWh es el componente variable y el más importante para grandes consumidores. El término fijo es el coste diario por estar conectado, relevante especialmente si tu consumo es bajo. Las condiciones del contrato incluyen permanencia, penalizaciones y posibles subidas de precio. Y los servicios incluidos pueden aportar valor si los necesitas, o encarecer la factura si no los quieres.

Comparadores

El comparador oficial de la CNMC te permite comparar ofertas de gas de manera neutral. También existen comparadores privados como Selectra, Kelisto o Rastreator, aunque estos pueden tener acuerdos comerciales con algunas comercializadoras.

Gas + Luz

Muchas comercializadoras ofrecen paquetes combinados de gas y luz con descuentos por contratar ambos suministros. Antes de decidirte, compara si realmente te sale mejor el paquete o si contratando cada suministro por separado con comercializadoras diferentes obtienes mejor precio.

Seguridad del gas

El gas natural es seguro cuando se usa correctamente, pero requiere ciertas precauciones y mantenimientos obligatorios.

Revisiones obligatorias

La distribuidora de gas tiene la obligación de revisar tu instalación interior cada cierto número de años, normalmente cinco. Esta revisión es gratuita y obligatoria, aunque suelen cobrarte si no estás en casa en el momento acordado y hay que reprogramarla.

Mantenimiento de la caldera

Si tienes caldera de gas, estás obligado a realizar una revisión anual por un instalador autorizado. Este mantenimiento no es gratuito y lo contratas tú directamente con el profesional que elijas. Es importante hacerlo no solo por seguridad, sino porque una caldera bien mantenida consume menos y dura más.

🚨 Olor a gas: cero electricidad, cero móvil, cero todo

Hueles a gas y piensas en llamar al 112. Para. No toques ningún interruptor. No enciendas la luz. Ni siquiera uses el móvil dentro de casa. Cualquier chispa puede provocar una explosión. Abre ventanas, cierra la llave de paso, sal de la vivienda, y llama desde fuera. Esto no es exageración: hay casos reales de explosiones por encender un interruptor.

Si hueles a gas

Si detectas olor a gas en tu vivienda, debes actuar con rapidez y siguiendo un protocolo específico. No enciendas nada eléctrico, ni interruptores ni aparatos, ya que una chispa podría provocar una explosión. Abre ventanas para ventilar. Cierra la llave de paso del gas. Sal de la vivienda. Y una vez fuera, llama al teléfono de emergencias de gas, que suele estar indicado en las facturas o en la pegatina de tu contador.

Claimeet recomienda

Guarda el teléfono de emergencias de gas en tu móvil ahora mismo. Lo encontrarás en tu última factura o en la pegatina del contador. En una emergencia real no tendrás tiempo de buscarlo.

Reducir el gasto en gas

Hay varias formas de reducir tu factura de gas sin sacrificar tu confort.

Eficiencia de la calefacción

La calefacción es el principal consumidor de gas en la mayoría de hogares. Mantener una temperatura de 19-21°C durante el día y 15-17°C por la noche es suficiente para estar cómodo y ahorra significativamente. Usar programadores y termostatos permite ajustar la calefacción a tus horarios reales. Purgar los radiadores periódicamente asegura que funcionen a pleno rendimiento. Y mejorar el aislamiento de ventanas y puertas evita pérdidas de calor.

Caldera eficiente

Las calderas de condensación son mucho más eficientes que las convencionales, pudiendo ahorrar entre un 20% y un 30% de gas. Si tu caldera tiene más de 15 años, probablemente te compense cambiarla por una moderna. Además, existen subvenciones para el cambio de calderas antiguas por modelos eficientes.

Agua caliente

El agua caliente sanitaria es el segundo mayor consumo de gas después de la calefacción. Ducharte en lugar de bañarte, no dejar el agua corriendo mientras te enjabonas, y revisar que no haya fugas en grifos puede reducir notablemente tu consumo.

Cocina

Si usas gas para cocinar, algunos hábitos ayudan a consumir menos. Tapar las ollas acelera la cocción y ahorra gas. Usar el tamaño de fuego adecuado al recipiente evita desperdiciar energía. Aprovechar el calor residual apagando unos minutos antes de terminar. Y mantener los quemadores limpios mejora su eficiencia.

Reclamar problemas de facturación

Si detectas algún problema en tu factura de gas, es importante seguir el procedimiento adecuado para resolverlo.

Al detectar un error

El primer paso es contactar con tu comercializadora, preferiblemente por escrito para tener constancia. Describe claramente el problema detectado y guarda toda la documentación relacionada. La comercializadora tiene un mes para responderte.

Si no obtienes respuesta o esta no te satisface, el siguiente paso es escalar la reclamación a los organismos de Consumo de tu comunidad autónoma.

Qué puedes conseguir

Si tu reclamación es correcta, puedes conseguir la corrección de las facturas erróneas, la devolución de los importes cobrados de más, y la regularización de las estimaciones si eran incorrectas.

Cambiar de comercializadora

Cambiar de comercializadora de gas es un derecho que puedes ejercer sin coste ni interrupciones del servicio.

Es tu derecho

Puedes cambiar de comercializadora cuando quieras, respetando únicamente la permanencia si la tienes contratada. El cambio no tiene coste alguno por parte de ninguna de las dos comercializadoras.

Sin cortes

El suministro de gas no se interrumpe durante el proceso de cambio. La transición es automática y transparente para ti.

Proceso

El proceso es idéntico al de la electricidad: contactas con la nueva comercializadora, les proporcionas tus datos y el CUPS, y ellos gestionan todo el cambio. No tienes que avisar a la comercializadora anterior. El cambio suele tardar entre 2 y 3 semanas en completarse.

Sin costes

El cambio en sí es gratuito. El único coste que podrías tener es la penalización por permanencia si la tienes con tu comercializadora actual, pero eso depende de tu contrato, no del proceso de cambio.

Conclusión

La factura del gas tiene menos complejidad que la de la luz, pero igualmente merece la pena entenderla bien. Los conceptos clave son el término fijo, que es lo que pagas por estar conectado a la red independientemente del consumo, y el término variable, que depende del gas que realmente consumes. Los impuestos añaden un porcentaje significativo al total, y el bono social puede suponer un ahorro importante si cumples los requisitos.

Revisa tus facturas periódicamente, compara ofertas si crees que puedes estar pagando de más, y no dudes en reclamar si algo no cuadra. El gas es un gasto importante del hogar y merece la misma atención que dedicas a otros gastos relevantes.

Eduardo Lázaro

Sobre el autor

Eduardo Lázaro

Ingeniero de software y entusiasta del análisis de procesos legales y de consumo. Con una trayectoria vinculada a la arquitectura de información desde 2003, Eduardo aplica la lógica para desglosar normativas complejas en guías accesibles. Ha colaborado con varias organizaciones en la defensa de los derechos de los usuarios y la transparencia digital.

Configuración de Cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar el uso de la web, personalizar contenido y mostrarte publicidad relevante. Puedes aceptar todas las cookies o configurar tus preferencias. Más información

Preferencias de Cookies

Cookies Esenciales

Siempre activas

Necesarias para el funcionamiento básico del sitio. Incluyen cookies de sesión, autenticación y seguridad. No se pueden desactivar.

Cookies de Análisis

Nos ayudan a entender cómo interactúas con la web, qué páginas visitas y detectar posibles problemas técnicos. Usamos esta información para mejorar nuestros servicios.

Cookies de Marketing

Permiten mostrarte anuncios relevantes basados en tus intereses. También se utilizan para limitar el número de veces que ves un anuncio y medir la efectividad de las campañas.

Cookies Funcionales

Permiten funcionalidades mejoradas como recordar tus preferencias, idioma o región. Sin estas cookies, algunos servicios pueden no funcionar correctamente.

Ver Política de Cookies completa