Roaming
El roaming te permite usar tu móvil en el extranjero conectándote a redes de operadores locales. Es una funcionalidad esencial cuando viajas, pero también puede ser una fuente de sustos monumentales en tu factura si no tienes cuidado. Dentro de la Unión Europea, el roaming es prácticamente gratuito gracias a la regulación europea, pero fuera de ella puede salir muy caro si no tomas precauciones.
Esta guía te explica cómo funciona el roaming, qué diferencias hay entre viajar dentro y fuera de la UE, cómo evitar facturas astronómicas, y qué hacer si algo va mal. Con un poco de preparación antes del viaje, puedes usar tu móvil en cualquier parte del mundo sin arruinarte.
Qué es el roaming
Antes de entrar en detalles prácticos, conviene entender qué es exactamente el roaming y cómo funciona técnicamente.
Definición
El roaming, también llamado itinerancia en español, es el uso de tu móvil conectándote a la red de un operador extranjero cuando estás fuera del país de tu operador habitual. Básicamente, tu operador español tiene acuerdos con operadores de otros países para que sus clientes puedan usar sus redes cuando viajan.
Cuando estás en roaming, utilizas la infraestructura de red del operador local del país donde te encuentras, pero quien te factura sigue siendo tu operador español. Ese operador español paga al operador local por el uso de su red, y luego te traslada ese coste a ti.
Cómo funciona
El proceso es automático y transparente para el usuario. Cuando llegas a otro país, tu móvil detecta las redes extranjeras disponibles y se conecta automáticamente a una de ellas. A partir de ese momento, las llamadas, los SMS y los datos que uses se cursan a través de esa red extranjera. Tu operador español recibe información del uso que haces y te lo factura en tu factura mensual habitual.
No tienes que hacer nada especial para que el roaming funcione: simplemente enciendes el móvil y ya está. El problema es precisamente ese: que funciona aunque no quieras, y puede generar costes altísimos sin que te des cuenta.
Tipos de roaming
Hay tres tipos principales de roaming según el tipo de comunicación. El roaming de voz se refiere a las llamadas telefónicas que haces o recibes mientras estás en el extranjero. El roaming de SMS cubre los mensajes de texto. Y el roaming de datos es probablemente el más importante hoy en día, ya que se refiere al uso de internet móvil para navegar, usar apps, consultar el correo, etc.
De los tres, el roaming de datos es el que más caro puede salir si no tienes cuidado, especialmente fuera de la UE.
Roaming en la Unión Europea
Viajar por Europa con tu móvil es prácticamente igual que estar en casa, gracias a la regulación europea que eliminó los recargos por roaming. Esta es una de las ventajas más tangibles de pertenecer a la UE.
Roaming Like at Home
Desde junio de 2017, el roaming en la Unión Europea funciona bajo el principio de "Roam Like at Home" (Itinerancia como en casa). Esto significa que cuando viajas por la UE puedes usar tu tarifa española sin recargos adicionales, las llamadas, SMS y datos tienen el mismo precio que en España, y no tienes que activar nada especial ni contratar paquetes.
En la práctica, tu móvil funciona exactamente igual en París, Berlín o Roma que en Madrid. Pagas lo mismo y tienes los mismos servicios.
Qué países incluye
El roaming regulado "como en casa" cubre todos los países de la Unión Europea más tres países adicionales del Espacio Económico Europeo. Incluye Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Rumanía y Suecia. Además, incluye Islandia, Liechtenstein y Noruega, que forman parte del Espacio Económico Europeo aunque no de la UE.
Es importante saber qué países NO están incluidos: Suiza, Andorra, Mónaco y San Marino no forman parte del acuerdo, así que en esos países el roaming puede tener costes adicionales.
Límites razonables
Aunque el roaming en la UE es "como en casa", hay algunos límites para evitar abusos. Tu operador puede establecer un límite de GB de datos que puedes usar en roaming, y si lo superas pueden cobrarte un pequeño extra (regulado y limitado). Además, si pasas más tiempo en roaming que en España de forma continuada durante varios meses, pueden aplicarte recargos porque la normativa está pensada para viajes, no para vivir permanentemente en otro país usando una tarifa española.
En la práctica, para un uso normal de turista o viajero de negocios, estos límites no te afectarán.
Reino Unido tras el Brexit
Desde que el Reino Unido abandonó la Unión Europea, el roaming allí ya no está regulado por la normativa europea. Cada operador español decide qué condiciones aplica en Reino Unido. Algunos han mantenido condiciones similares a las de la UE (sin recargos o con recargos mínimos), mientras que otros cobran roaming como si fuera un país no europeo.
Antes de viajar a Reino Unido, consulta a tu operador qué condiciones aplica actualmente. La situación puede haber cambiado desde la última vez que viajaste.
Roaming fuera de la UE
Aquí es donde empiezan los problemas potenciales. Fuera de la UE no hay regulación de precios y cada operador fija las tarifas que quiere.
Sin regulación de precios
En países fuera de la Unión Europea, tu operador puede cobrarte lo que considere por el roaming. Las tarifas típicas son elevadas: llamadas de 1 a 3 euros por minuto, SMS de 0,30 a 0,50 euros por mensaje, y datos de 5 a 15 euros por megabyte (sí, por megabyte, no por gigabyte).
Para que te hagas una idea: con estas tarifas, ver un vídeo de cinco minutos en el móvil o descargarte unas cuantas fotos puede costarte más de 50 euros. Un día de uso normal de datos puede superar fácilmente los 100 euros.
Paquetes de roaming
🧠 compara con esim de viaje antes de contratar al operador
Antes de pagar el paquete de roaming de tu operador (suelen ser caros), busca eSIMs de viaje en Airalo, Holafly o similares. Suelen costar la mitad y funcionan muy bien. Tu móvil debe ser compatible con eSIM, pero los iPhone desde el XR y muchos Android lo son. Instalas la eSIM antes de viajar y listo.
Para evitar estas tarifas descontroladas, los operadores ofrecen paquetes de roaming específicos para viajar. Estos paquetes suelen incluir una cantidad fija de datos (por ejemplo, 2GB o 5GB), validez de varios días o semanas, y un precio cerrado (por ejemplo, 20 o 30 euros).
Un paquete típico podría ser: 5GB de datos por 7 días en Estados Unidos por 25 euros. Es mucho más barato que pagar las tarifas por uso.
Activar antes de viajar
Es fundamental que actives el paquete de roaming antes de irte, no cuando llegues al destino. Si llegas sin paquete contratado y empiezas a usar el móvil, pagarás las tarifas por uso desde el primer byte. Una vez allí, puede que no tengas tiempo o forma de contratar el paquete, y mientras tanto acumulas costes.
Llama a tu operador o entra en su app unos días antes del viaje y contrata el paquete que necesites.
Claimeet recomienda
Antes de viajar fuera de la UE, desactiva los datos móviles en tu móvil ANTES de subir al avión. Así evitas que el teléfono empiece a consumir datos nada más aterrizar, antes de que tengas tiempo de buscar WiFi o activar el paquete.
Cómo evitar sustos
Con un poco de preparación, puedes evitar completamente las facturas astronómicas por roaming.
Antes de viajar
Antes de coger el avión, hay varias cosas que debes hacer. Infórmate de las tarifas de roaming de tu operador para tu destino específico, porque las tarifas varían mucho según el país. Contrata un paquete de roaming si vas fuera de la UE y necesitas datos. Activa las alertas de consumo en la app de tu operador para que te avisen si te acercas a límites. Y descarga mapas offline en Google Maps o Maps.me, porque los mapas son uno de los mayores consumidores de datos y puedes usarlos sin conexión.
Durante el viaje
Mientras estás en el extranjero, mantén el control del consumo. Desactiva los datos en roaming si no tienes paquete contratado o si quieres evitar cualquier riesgo. Usa el WiFi del hotel, de las cafeterías, o de lugares públicos siempre que puedas. Activa el modo avión cuando no necesites el móvil, por ejemplo mientras duermes. Y comprueba el consumo periódicamente a través de la app de tu operador.
Desactivar datos en roaming
Si quieres la seguridad absoluta de que no vas a gastar datos en roaming, puedes desactivarlos en la configuración del móvil. En Android, ve a Ajustes, luego Redes móviles, y desactiva "Datos en itinerancia" o "Datos en roaming". En iPhone, ve a Ajustes, luego Datos móviles, después Opciones, y desactiva "Itinerancia de datos".
Con esta opción desactivada, tu móvil solo usará WiFi para internet, nunca datos móviles. Seguirás pudiendo hacer llamadas y enviar SMS, pero no gastarás datos.
Límite de gasto en roaming
La normativa europea establece un tope automático para protegerte de facturas desorbitadas por datos.
Tope de 50 euros
Por defecto, existe un tope de gasto en datos de roaming fuera de la UE de 50 euros (más IVA). Tu operador debe avisarte cuando llegues al 80% de ese tope, avisarte de nuevo cuando llegues al 100%, y cortar los datos automáticamente al alcanzar el límite.
Este tope existe precisamente para evitar que te lleguen facturas de miles de euros por un uso descontrolado de datos.
Puedes modificarlo
Si necesitas más datos y estás dispuesto a pagar, puedes pedir a tu operador que suba el límite. También puedes bajarlo si quieres más protección. Y puedes quitarlo completamente si estás muy seguro de lo que haces, aunque esto es arriesgado.
Solo aplica a datos
Es importante saber que este tope de 50 euros solo aplica a datos móviles. No protege de llamadas ni de SMS. Las llamadas que hagas o recibas en roaming fuera de la UE se cobran aparte y pueden generar costes importantes.
Alternativas al roaming
Si viajas frecuentemente o el roaming de tu operador es muy caro, hay alternativas que pueden resultarte más económicas.
WiFi
La alternativa más obvia y más barata. Hoy en día hay WiFi gratuito en hoteles, aeropuertos, cafeterías, restaurantes, y muchos lugares públicos. Puedes hacer todas tus comunicaciones por internet (WhatsApp, email, videollamadas) conectándote a estas redes sin gastar datos móviles.
Una precaución importante: usa una VPN cuando te conectes a redes WiFi públicas para proteger tu privacidad y seguridad.
Tarjeta SIM local
Una opción muy popular entre viajeros frecuentes es comprar una tarjeta SIM del país que visitas. Insertas esa SIM en tu móvil y tienes tarifas locales, mucho más baratas que el roaming. El inconveniente es que pierdes temporalmente tu número español: durante el viaje no recibirás llamadas ni SMS a tu número habitual.
En muchos aeropuertos venden SIMs turísticas específicamente diseñadas para viajeros.
eSIM de viaje
Las eSIM son SIMs virtuales que se instalan directamente en tu móvil sin necesidad de cambiar la tarjeta física. Empresas como Airalo, Holafly y otras ofrecen eSIMs de datos para prácticamente cualquier destino del mundo.
La ventaja es que puedes tener tu SIM española para llamadas y SMS, y la eSIM de viaje para datos. Lo mejor de ambos mundos. Eso sí, tu móvil tiene que ser compatible con eSIM, y no todos lo son.
WiFi portátil (MiFi)
Un dispositivo MiFi es un router portátil con una SIM local que crea una red WiFi a la que pueden conectarse varios dispositivos. Es útil si viajas en grupo o si llevas varios dispositivos (móvil, tablet, portátil).
Puedes comprar uno con una SIM local o alquilarlo en muchos destinos turísticos.
Problemas frecuentes
Incluso con precauciones, a veces surgen problemas con el roaming. Estos son los más habituales.
Facturas astronómicas
🚨 reclama si no te avisaron del límite de 50€
Por ley, tu operador debe avisarte al llegar al 80% del tope de roaming (50€) y cortarte los datos al 100%. Si te llegó una factura de 200€ o más y no recibiste esos avisos, reclama: la operadora incumplió la normativa y debe anular los cargos por encima del tope. Busca en tu móvil si tienes los SMS de aviso guardados.
El problema clásico: te llega una factura de cientos o miles de euros por uso de datos en el extranjero. Las causas típicas son haber olvidado desactivar los datos antes de salir de la UE, actualizaciones automáticas de apps que consumen datos sin que te des cuenta, reproducción de vídeo en streaming (consume muchísimos datos muy rápido), o simplemente no haber contratado ningún paquete de roaming.
Si te pasa esto, lo primero es reclamar al operador. Pide una factura desglosada para ver exactamente qué consumiste. Comprueba si tenías el tope de 50 euros activo (si no te avisaron ni te cortaron, hay base para reclamar). Y si la factura es muy alta, negocia un plan de pago.
Roaming no solicitado
A veces te conectas a redes extranjeras sin querer, especialmente en zonas fronterizas o en aviones y barcos que tienen sus propias redes de telefonía. Es posible que estés en España cerca de la frontera con Portugal y tu móvil se conecte a un operador portugués, o que estés en un barco y se conecte a la red del barco, que tiene tarifas altísimas.
Para evitarlo, puedes poner el modo avión en estas situaciones, o seleccionar manualmente la red de tu operador español en la configuración del móvil.
Servicio lento o inexistente
El roaming a veces funciona peor que el servicio local. Esto puede deberse a limitaciones del acuerdo entre tu operador y el operador local, a la cobertura del operador local en la zona donde estás, o a que los operadores locales priorizan a sus propios usuarios sobre los de roaming.
No hay mucho que puedas hacer salvo probar a conectarte a otra red (si tu móvil te da la opción) o buscar WiFi.
Recibir llamadas en roaming
Un aspecto del roaming que mucha gente desconoce es que recibir llamadas también puede tener coste fuera de la UE.
En la UE
Dentro de la Unión Europea, recibir llamadas es gratuito. El que llama paga la llamada a tu número español, y tú no pagas nada por recibirla aunque estés en otro país.
Fuera de la UE
Fuera de la Unión Europea, recibir llamadas tiene coste. Cuando alguien llama a tu número español, paga la llamada hasta España. Pero la llamada tiene que "reenviarse" hasta el país donde estás, y tú pagas ese tramo extra. Puede ser de 1 a 2 euros por minuto recibido.
Esto significa que si tu madre te llama para charlar 15 minutos mientras estás en Estados Unidos, a ella le cuesta la llamada normal a un móvil español, pero a ti te puede costar 20-30 euros por recibirla.
Consejo práctico
Cuando viajes fuera de la UE, avisa a tus contactos de que estás de viaje. Pídeles que te escriban por WhatsApp, Telegram o email en vez de llamarte. Las comunicaciones por internet no cuestan nada si estás conectado por WiFi.
Claimeet recomienda
Pon un mensaje en tu buzón de voz que diga: "Estoy de viaje hasta X fecha, por favor escríbeme por WhatsApp". Así la gente no te dejará mensajes de voz que te cuestan dinero cuando los escuches.
Barcos y aviones
Los barcos y aviones son trampas clásicas del roaming porque tienen sus propias redes de telefonía con precios desorbitados.
Roaming marítimo
Los cruceros y ferris suelen tener su propia red de telefonía a bordo. Esta red no está regulada como las redes terrestres, así que pueden cobrar lo que quieran. Hablamos de varios euros por minuto de llamada y precios altísimos por datos.
La única solución segura es desactivar el móvil o ponerlo en modo avión mientras estés en alta mar. Algunos barcos ofrecen WiFi, que suele ser más barato (aunque tampoco precisamente económico).
Roaming en aviones
Algunos aviones ofrecen servicio de telefonía y WiFi durante el vuelo. Los precios son elevados y la calidad variable. Antes de usar estos servicios, mira las tarifas. Para un vuelo de unas horas, probablemente sea mejor desconectar y esperar a llegar.
Consejos por destino
Las condiciones de roaming varían mucho según adónde viajes. Aquí tienes orientación general por zonas.
Europa (UE + EEE)
En la Unión Europea más Islandia, Liechtenstein y Noruega no tienes de qué preocuparte. Usa tu tarifa normal sin recargos. Solo ten cuidado si tu estancia es muy larga (varios meses), porque entonces podrían aplicarte límites.
Estados Unidos
Estados Unidos tiene roaming caro si vas sin paquete. Lo recomendable es contratar un paquete con tu operador antes de ir, o comprar una SIM local (hay opciones turísticas económicas). El WiFi es muy común en hoteles, restaurantes y espacios públicos.
Asia
El roaming en Asia suele ser muy caro. Las SIMs locales son muy baratas en muchos países asiáticos y se compran fácilmente en aeropuertos o tiendas. Las eSIM también son populares para destinos asiáticos.
Latinoamérica
Los precios de roaming varían según el país. Algunos operadores españoles tienen acuerdos especiales con operadores latinoamericanos (especialmente Movistar con Telefónica Latinoamérica). Consulta a tu operador específico. Para estancias largas, las SIMs locales son la mejor opción.
Reclamar problemas de roaming
Si tienes problemas con el roaming, especialmente facturas que consideras abusivas, puedes reclamar.
Al operador
El primer paso es siempre reclamar a tu operador. Presenta reclamación por cobros excesivos que no corresponden con tu uso real, falta de información sobre las tarifas antes del viaje, tope de 50 euros no aplicado cuando debería haberse activado, o cualquier otro problema relacionado con el servicio.
Documentación
Para reforzar tu reclamación, guarda toda la documentación posible. Las capturas de pantalla de consumo, los SMS de avisos que recibiste (o que deberías haber recibido), la configuración del tope de gasto, y tu contrato y condiciones son pruebas que te ayudarán.
Organismos
Si el operador no resuelve tu reclamación satisfactoriamente, puedes acudir a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones para problemas con operadores españoles, a Consumo para reclamaciones generales, y al Centro Europeo del Consumidor si el problema es transfronterizo dentro de la UE.
Conclusión
El roaming ya no es el problema que era hace unos años, al menos dentro de la Unión Europea. Pero fuera de ella sigue requiriendo precaución si no quieres llevarte un disgusto.
Dentro de la UE puedes usar tu móvil como en casa, sin recargos significativos, solo teniendo cuidado con estancias muy largas. Fuera de la UE necesitas informarte de las tarifas antes de viajar, contratar un paquete de roaming o considerar alternativas como SIMs locales o eSIMs, y desactivar los datos si no tienes paquete contratado.
Una buena preparación antes del viaje te ahorrará disgustos en la factura y te permitirá disfrutar de tu viaje sin preocupaciones. Si tienes problemas de facturación relacionados con el roaming, consulta la guía de facturación o la guía general de cómo reclamar a una operadora.