Menores como consumidores
Los menores de edad tienen protección especial como consumidores. La publicidad dirigida a ellos está regulada, sus datos tienen protección reforzada y sus contratos tienen limitaciones. Los padres o tutores deben conocer estos derechos.
Marco legal
La protección de los menores como consumidores está recogida en múltiples normas que, juntas, configuran un sistema de protección reforzada.
Protección reforzada
El ordenamiento jurídico reconoce a los menores como consumidores especialmente vulnerables. Esta protección viene de varias fuentes:
- La Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios incluye a los menores entre los colectivos vulnerables.
- La Ley de Protección del Menor establece principios generales de protección en todos los ámbitos.
- La normativa de publicidad regula estrictamente la publicidad dirigida a menores.
- El RGPD y la LOPDGDD establecen reglas específicas sobre el tratamiento de datos personales de menores.
Capacidad para contratar
El Código Civil establece que los menores no emancipados tienen capacidad limitada para contratar. La regla general es que necesitan la representación de sus padres o tutores para realizar actos jurídicos.
Sin embargo, hay excepciones prácticas. Los menores pueden realizar por sí mismos contratos propios de su edad y circunstancias, siempre que no les causen perjuicio patrimonial. Esto incluye compras menores como golosinas, material escolar o pequeños juguetes, que son habituales para su edad y que la costumbre social acepta como válidas.
Publicidad dirigida a menores
La publicidad que se dirige a menores está sometida a reglas mucho más estrictas que la publicidad general, precisamente porque los niños son más vulnerables a las técnicas de persuasión.
Regulación estricta
La publicidad dirigida a menores debe cumplir requisitos específicos:
- Debe ser claramente identificable como publicidad, sin confundirse con contenido editorial o de entretenimiento.
- No puede explotar su inexperiencia o credulidad, aprovechando que los niños no tienen las herramientas críticas de un adulto.
- No puede incitar a comprar aprovechándose de la confianza especial que los menores depositan en ciertos personajes o figuras.
- No puede presentar situaciones peligrosas que los menores puedan imitar.
Prohibiciones específicas
La ley prohíbe expresamente ciertas prácticas en la publicidad dirigida a menores:
- Incitar directamente a comprar con fórmulas como "pide a tus padres que te lo compren".
- Crear sentimientos de inferioridad en quienes no tengan el producto ("si no tienes X, no molas").
- Mostrar menores en situaciones peligrosas que puedan ser imitadas.
- Publicidad de alcohol y tabaco dirigida a menores (está totalmente prohibida).
- Publicidad de juegos de azar dirigida a menores (igualmente prohibida).
Influencers y menores
El fenómeno de los influencers ha añadido complejidad a la publicidad dirigida a menores. Cuando un creador de contenido tiene una audiencia mayoritariamente infantil o adolescente, la publicidad que hace está sometida a un escrutinio especial.
🗣️ "La privacidad del menor, si somos sus padres, nuestra obligación es gestionarla correctamente, pero para nada nos pertenece." — Jorge Flores, director de PantallasAmigas
La publicidad debe estar claramente identificada como tal (con etiquetas como "publicidad" o "colaboración pagada"), los productos promocionados deben ser apropiados para la edad de la audiencia, y tanto las plataformas como los anunciantes tienen responsabilidad si se incumplen estas normas.
Protección de datos de menores
El tratamiento de datos personales de menores tiene reglas específicas que buscan proteger su privacidad en un entorno digital cada vez más presente en sus vidas.
Edad de consentimiento
En España, la edad a partir de la cual un menor puede consentir por sí mismo el tratamiento de sus datos personales es 14 años. Esto significa que los menores de 14 años necesitan el consentimiento de sus padres o tutores para que una empresa trate sus datos (por ejemplo, para registrarse en una red social o en un videojuego). Los mayores de 14 y menores de 18 pueden consentir ellos mismos, aunque para ciertos tratamientos especialmente sensibles puede seguir siendo necesario el consentimiento parental.
🚨 Alerta AEPD: si tu hijo de 12 está en TikTok, la empresa tiene un problema
Si una red social ha dejado que tu hijo menor de 14 se registre sin verificar tu consentimiento, han incumplido el RGPD. Eso es denuncia directa ante la AEPD. Las multas por tratar datos de menores sin consentimiento parental son de las más gordas que existen. Si descubres que tu hijo de 11 años lleva meses en una plataforma que ni verificó su edad ni te pidió permiso, tienes un arma legal potente. Y si hay más padres afectados, esto se puede convertir en una reclamación colectiva en Claimeet.
Obligaciones de las empresas
Las empresas que tratan datos de menores tienen obligaciones reforzadas:
- Deben verificar la edad del usuario, implementando mecanismos que dificulten el acceso de menores a servicios no apropiados.
- Deben obtener el consentimiento adecuado, lo que para menores de 14 años implica obtenerlo de los padres.
- La información sobre el tratamiento debe estar adaptada a la comprensión del menor, con un lenguaje sencillo.
- Deben tener especial cuidado con redes sociales y servicios donde los menores pueden exponer mucha información personal.
Redes sociales
La mayoría de redes sociales establecen requisitos de edad mínima para registrarse, generalmente 13 o 14 años. En España, el mínimo legal es 14 años. Sin embargo, los mecanismos de verificación suelen ser débiles (basta con mentir sobre la fecha de nacimiento), por lo que la responsabilidad de supervisar recae en buena medida en los padres.
Compras por menores
Una de las cuestiones más prácticas es qué compras pueden hacer los menores por sí mismos y qué pasa cuando hacen compras que no deberían.
Compras físicas
En el mundo físico, la respuesta a si un menor puede comprar en una tienda depende de qué compre. Las compras menores propias de su edad (chuches, cromos, un libro) son válidas y aceptadas por la costumbre. Los productos restringidos como alcohol, tabaco o videojuegos clasificados para mayores de 18 no pueden venderse a menores, y el vendedor es responsable si lo hace. Los contratos importantes (un móvil con permanencia, por ejemplo) requieren la intervención de los padres.
Compras online
El mundo online presenta problemas específicos porque es más fácil para un menor saltarse los controles. Los problemas más habituales son menores que usan la tarjeta de sus padres sin permiso, compras dentro de aplicaciones o juegos sin que los padres se enteren, y suscripciones que se activan sin autorización real.
Para prevenir estos problemas:
- Activa el control parental en todos los dispositivos.
- No guardes los datos de pago (especialmente el CVV) en cuentas a las que accedan los menores.
- Configura límites de gasto si tu banco lo permite.
- Supervisa regularmente la actividad de tus hijos en dispositivos.
Compras in-app y videojuegos
Las compras dentro de aplicaciones y videojuegos son una fuente creciente de conflictos. Las "loot boxes" (cajas de botín con contenido aleatorio) están en el centro de un debate sobre si constituyen juego de azar, y varios países europeos las han prohibido para menores. Las microtransacciones en general representan un riesgo de gasto excesivo, especialmente para menores que no comprenden bien el valor del dinero.
Si tu hijo ha gastado mucho dinero sin tu autorización:
- Contacta con la plataforma (Apple, Google, PlayStation, Xbox, Steam) explicando lo ocurrido.
- Explica claramente que fue un menor sin autorización parental.
- Solicita el reembolso. Muchas plataformas lo conceden, especialmente si es la primera vez.
- Activa controles para evitar que vuelva a ocurrir.
🧠 Hack reembolso: el guion que funciona
Si tu hijo se ha fundido 200€ en Fortnite, no entres en pánico. Contacta con soporte de la plataforma (Apple, Google, Epic) y di exactamente esto: "Mi hijo menor de edad realizó compras sin mi conocimiento ni consentimiento. Según la normativa europea, los contratos con menores sin autorización parental son anulables". La palabra mágica es "anulable". El 80% de las veces te devuelven el dinero si es la primera vez. Eso sí, luego quita los datos de pago de todos los dispositivos.
Contratos nulos o anulables
La limitada capacidad de los menores para contratar tiene consecuencias prácticas importantes: muchos contratos que hagan pueden ser anulados.
Contratos de menores
Cuando un menor celebra un contrato sin la representación adecuada de sus padres o tutores, ese contrato puede ser anulado. La anulación puede pedirla el propio menor cuando alcance la mayoría de edad, o sus representantes legales mientras sea menor.
La excepción son los contratos que la costumbre considera válidos por ser propios de la edad del menor y no causarle perjuicio patrimonial. Comprar un helado, unas chuches o un libro son contratos perfectamente válidos aunque los haga un niño de 10 años.
Reclamar contratos no autorizados
Si descubres que tu hijo menor ha contratado algo que no debía sin tu autorización (una suscripción online, un servicio de pago, etc.), puedes reclamar la anulación:
- Identifica el contrato: Qué es, cuándo se contrató, qué condiciones tiene.
- Acredita la minoría de edad: Con el libro de familia o el DNI del menor.
- Solicita la anulación: Explica que el menor no tenía capacidad para contratar.
- Reclama la devolución de lo que se haya pagado.
Plataformas y contenido digital
El entorno digital presenta retos específicos para la protección de los menores. Conocer las herramientas disponibles ayuda a gestionarlos.
Control parental
Existen múltiples herramientas para controlar el acceso de los menores a contenidos digitales:
- Control parental del sistema operativo: Tanto Windows, Mac, iOS como Android tienen opciones integradas de control parental.
- Configuración en cada plataforma: Netflix, YouTube, consolas de videojuegos... todas tienen opciones específicas para restringir contenido.
- Apps de control parental: Aplicaciones especializadas que permiten un control más detallado.
- Límites de tiempo y contenido: Puedes establecer horas de uso y bloquear categorías de contenido.
Redes sociales
Las redes sociales presentan riesgos específicos para los menores: acceso a contenido inapropiado para su edad, contacto con desconocidos que pueden tener malas intenciones, ciberacoso entre iguales, y riesgo de adicción o uso excesivo.
Para proteger a tus hijos:
- Supervisa según la edad: Los más pequeños necesitan supervisión directa; los adolescentes, más autonomía con conversación.
- Configura la privacidad: Asegúrate de que los perfiles son privados y de que saben qué información no deben compartir.
- Mantén conversación abierta: Que se sientan cómodos contándote si algo les incomoda.
- Denuncia el contenido inapropiado que encuentres, para proteger también a otros menores.
Videojuegos
El sistema PEGI (Pan European Game Information) clasifica los videojuegos por edades: 3, 7, 12, 16 y 18 años. Además, incluye descriptores de contenido que indican si hay violencia, lenguaje soez, contenido sexual, etc.
Es un sistema orientativo para que los padres sepan qué contiene cada juego, aunque no es legalmente vinculante: un vendedor puede vender un juego PEGI 18 a un menor (a diferencia de lo que ocurre con el alcohol o el tabaco).
Alimentación y menores
La alimentación es un área donde la protección de los menores tiene normas específicas, tanto en publicidad como en comedores escolares.
Publicidad de alimentos
La publicidad de alimentos dirigida a menores está sometida a restricciones especiales a través del Código PAOS (autorregulación de la industria) y otras normas. Hay límites específicos sobre qué se puede anunciar en horario infantil, y los alimentos no saludables (con alto contenido en azúcar, sal o grasas) tienen restricciones especialmente estrictas.
Comedores escolares
Si tus hijos usan el comedor escolar, tienen derecho a menús equilibrados que cumplan los requisitos nutricionales para su edad, a que se atiendan sus alergias e intolerancias alimentarias (con menús adaptados), a conocer la información nutricional de lo que comen, y a reclamar si hay problemas con la alimentación.
Etiquetado
Los productos alimentarios deben incluir información nutricional obligatoria, con los alérgenos claramente destacados. Ten cuidado con las raciones "infantiles": a veces tienen el mismo contenido de azúcar que las normales en un envase más pequeño.
Educación y consumo
El ámbito educativo tiene sus propias particularidades en cuanto a consumo y derechos.
Colegios y material
Los colegios no pueden imponer la compra de marcas concretas de material escolar sin justificación pedagógica. Si exigen uniformes, deben ser a precio razonable y con puntos de venta accesibles. Además, existen becas y ayudas para libros y material escolar que conviene solicitar si cumples los requisitos.
Academias y extraescolares
Cuando contratas una academia o actividad extraescolar para tus hijos, eres tú (padre o tutor) quien contrata, no el menor. Tienes derecho a conocer las condiciones claramente antes de contratar, y a darte de baja sin penalizaciones excesivas (aunque puede haber condiciones razonables de preaviso).
Formación online
La formación online dirigida a menores requiere especial atención. Cuidado con cursos que no sean adecuados para la edad del menor, contenido educativo no verificado o de fuentes dudosas, y promesas exageradas sobre resultados o empleabilidad.
Ocio y entretenimiento
Las actividades de ocio para menores tienen regulaciones específicas de seguridad y adecuación.
Entradas a espectáculos
El acceso de menores a espectáculos puede estar restringido según el contenido (películas con calificación por edades, conciertos en horarios nocturnos), pudiendo requerir acompañamiento de un adulto. Algunos espectáculos tienen horarios específicos para sesiones familiares.
Parques de atracciones
Los parques de atracciones establecen límites de altura o edad para determinadas atracciones por motivos de seguridad. Deben proporcionar supervisión adecuada, y son responsables de los accidentes que ocurran por deficiencias en las instalaciones o en su gestión.
Gimnasios y deportes
Para que un menor se apunte a un gimnasio o actividad deportiva suele requerirse autorización parental. Las instalaciones deben ser adecuadas para su uso por menores, y los monitores deben tener la cualificación necesaria para trabajar con niños.
Reclamaciones
Cuando hay un problema de consumo que afecta a un menor, son los padres o tutores quienes deben reclamar en su nombre.
Quién reclama
Por los menores reclaman sus representantes legales: los padres, tutores, o quien tenga atribuida la patria potestad o tutela. Para acreditar esta condición, normalmente basta con el libro de familia o el DNI del representante junto con el del menor.
A quién reclamar
Según el tipo de problema, deberás dirigirte a diferentes organismos:
- A la empresa o plataforma en primera instancia, para intentar resolver directamente.
- A Consumo (OMIC) si la empresa no responde o no estás conforme.
- A la AEPD si el problema es de protección de datos personales del menor.
- A la Fiscalía de Menores si hay indicios de delito (acoso, pornografía infantil, etc.).
Modelo de reclamación
RECLAMACIÓN EN NOMBRE DE MENOR
Fecha: [FECHA]
DATOS DEL MENOR:
Nombre: [NOMBRE DEL MENOR]
Fecha de nacimiento: [FECHA]
DATOS DEL REPRESENTANTE:
Nombre: [NOMBRE]
DNI: [NÚMERO]
Relación: [PADRE/MADRE/TUTOR]
HECHOS:
[Describe qué ha pasado]
El/la menor tiene [X] años, por lo que:
☐ No podía contratar válidamente
☐ La publicidad/contenido no era apropiado para su edad
☐ Sus datos fueron tratados sin consentimiento adecuado
☐ [Otro]
SOLICITO:
[Qué quieres: anulación, reembolso, retirada de datos, etc.]
Documentación adjunta:
- DNI del representante
- Libro de familia / documento que acredite representación
- [Otras pruebas]
Firma del representante: [FIRMA]
Consejos para padres
La mejor protección para tus hijos es una combinación de herramientas técnicas y educación.
Prevención
- Configura el control parental en todos los dispositivos que usen tus hijos.
- No guardes datos de pago en cuentas o dispositivos a los que tengan acceso.
- Supervisa la actividad online de forma adaptada a su edad: más directa con los pequeños, más conversada con los adolescentes.
- Edúcales sobre publicidad y consumo: Que aprendan a identificar cuándo les están intentando vender algo.
- Establece límites claros de tiempo de uso y de gasto.
Si hay problemas
- Actúa rápidamente: Cuanto antes reclames, más posibilidades de solución.
- Documenta lo ocurrido: Capturas de pantalla, emails, facturas, todo lo que acredite el problema.
- Contacta con la plataforma o empresa explicando que el menor actuó sin autorización.
- Solicita el reembolso de lo que se haya gastado indebidamente.
- Activa controles para evitar que vuelva a ocurrir.
Comunicación
La tecnología no sustituye a la comunicación. Habla con tus hijos sobre consumo y publicidad, explícales por qué existen los límites, escúchales si tienen problemas o si algo les incomoda online, y si cometen errores, educa en lugar de castigar: todos aprendemos de los errores.
Conclusión
Los menores tienen una protección especial como consumidores que incluye limitaciones en su capacidad para contratar libremente, regulación estricta de la publicidad que se les dirige, protección especial de sus datos personales (consentimiento parental hasta los 14 años), posibilidad de anular compras y contratos no autorizados, y el derecho de los padres a supervisar y a reclamar en su nombre.
La mejor prevención es educar a tus hijos en un consumo responsable, combinado con las herramientas técnicas de control parental.
Claimeet recomienda
Configura hoy el control parental en todos los dispositivos de tus hijos y quita los datos de pago guardados. Si lo dejas "para mañana", mañana puede ser el día que tu hijo gaste 200€ en compras in-app de un juego. Cinco minutos ahora pueden ahorrarte un disgusto.
Para saber más
- Protección de datos - Marco general del RGPD
- Denunciar a la AEPD - Si vulneran los datos de tu hijo
- Derecho de desistimiento - Los 14 días para devolver compras
- OMIC - Tu oficina de consumo municipal