Seguro del coche
El seguro de automóvil es obligatorio para circular por vías públicas con cualquier vehículo a motor. Pero más allá del mínimo legal, existen muchas opciones y coberturas que conviene conocer para elegir bien el seguro que necesitas y saber reclamar cuando te corresponda.
Obligatoriedad
En España, circular sin seguro es una infracción grave con consecuencias importantes. La obligación de asegurar afecta a todos los vehículos a motor, incluso si no circulan habitualmente.
El seguro es obligatorio
Para circular por vías públicas necesitas tener contratado al menos un seguro de responsabilidad civil que cubra los daños que puedas causar a terceras personas o a sus bienes. Esta obligación existe desde hace décadas y busca garantizar que las víctimas de accidentes puedan ser indemnizadas.
Circular sin seguro
Las consecuencias de circular sin seguro son muy serias. Puedes recibir una multa de entre 601 y 3.005 euros dependiendo de la gravedad. Tu vehículo puede ser inmovilizado hasta que acredites tener seguro. Si causas un accidente, tendrás que pagar de tu propio bolsillo todas las indemnizaciones, que pueden ser muy elevadas. Y en casos graves, puedes enfrentarte a responsabilidad penal.
🚨 Sin seguro = pagar con tu casa
Crees que ahorras 400€ al año por no pagar seguro. Pero si tienes un accidente grave, puedes tener que pagar 200.000€ o más en indemnizaciones. Y eso se cobra de tus bienes: tu casa, tus ahorros, tu nómina embargada durante años. El Consorcio de Compensación pagará a las víctimas, pero te reclamará todo a ti. No es una multa. Es arruinarte la vida.
Fichero Informativo de Vehículos Asegurados (FIVA)
La DGT tiene acceso al Fichero Informativo de Vehículos Asegurados, donde constan todos los vehículos con seguro en vigor. Pueden comprobar en cualquier momento si tu coche está asegurado, por ejemplo al pasar por un radar o en un control. No hay forma de evitarlo ni excusas que valgan.
Tipos de seguro
Existen diferentes modalidades de seguro de coche según el nivel de protección que ofrecen. Elegir la adecuada depende del valor de tu vehículo y de tu situación económica.
A terceros (RC obligatoria)
El seguro a terceros es el mínimo legal. Cubre los daños personales y materiales que causes a terceras personas, cumpliendo con tu responsabilidad civil. No cubre tus propios daños: si tienes un accidente por tu culpa, tu coche no está protegido. Tampoco cubre el robo de tu vehículo ni tus propias lesiones.
Este tipo de seguro es adecuado para coches viejos de poco valor, situaciones de presupuesto muy ajustado, o si puedes asumir económicamente perder tu vehículo.
A terceros ampliado
El seguro a terceros ampliado añade coberturas adicionales al básico. Normalmente incluye lunas (parabrisas y cristales), robo del vehículo, incendio, asistencia en carretera, y a veces defensa jurídica. Sigue sin cubrir los daños propios por accidente.
Es una buena opción para coches de valor medio cuando quieres algo más de protección sin pagar un todo riesgo.
Todo riesgo con franquicia
El seguro a todo riesgo con franquicia cubre todo lo anterior más tus propios daños aunque tengas la culpa. La franquicia es una cantidad (150, 300, 500 euros...) que pagas tú de cada siniestro de daños propios. Es una forma de tener protección completa pagando una prima menor que el todo riesgo puro.
Es adecuado para coches de valor medio-alto cuando quieres protección pero también ahorrar en la prima.
Todo riesgo sin franquicia
El todo riesgo sin franquicia es la protección más completa. Cubre todos los daños propios sin que tengas que pagar nada de tu bolsillo cuando hay un siniestro. Es la opción más cara pero también la que más tranquilidad da.
Es recomendable para coches nuevos o de alto valor, cuando prefieres no tener sorpresas en forma de franquicias.
Coberturas del seguro
Las coberturas determinan exactamente qué situaciones están protegidas por tu póliza. Varían según el tipo de seguro contratado.
Responsabilidad civil (obligatoria)
La responsabilidad civil es la única cobertura legalmente obligatoria y cubre los daños que causes a terceros. Los capitales mínimos legales son muy elevados: 70 millones de euros para daños personales y 15 millones para daños materiales. Las pólizas comerciales suelen ofrecer capitales aún mayores.
| Tipo de daño | Mínimo legal |
|---|---|
| Daños personales | 70 millones € |
| Daños materiales | 15 millones € |
Daños propios
La cobertura de daños propios protege tu vehículo cuando tienes un accidente, independientemente de quién sea el culpable. Incluye colisiones, vuelcos, salidas de vía y actos de vandalismo. Solo está disponible en pólizas de todo riesgo.
Robo
La cobertura de robo protege frente a la sustracción total del vehículo, el robo de accesorios y los daños causados por intento de robo. Puede incluirse en el todo riesgo o contratarse como ampliación en pólizas de terceros ampliado.
Incendio
Cubre los daños causados por fuego, explosión o caída de rayo. Es una cobertura habitual en las pólizas de terceros ampliado y todo riesgo.
Lunas
La cobertura de lunas incluye la reparación o sustitución del parabrisas, lunas laterales, luneta trasera y, en algunos casos, el techo solar. Es muy útil porque las roturas de luna son frecuentes y su reparación puede ser cara.
Asistencia en carretera
Proporciona servicios como grúa si el coche se queda tirado, reparación de averías en el lugar si es posible, vehículo de sustitución mientras el tuyo está en el taller, y servicios auxiliares como taxi u hotel si es necesario. Es una de las coberturas más valoradas por los usuarios.
Defensa jurídica
Cubre los gastos de abogados para reclamar daños a terceros culpables, para tu defensa en caso de procedimientos penales por accidente de tráfico, y para recurrir multas si lo consideras oportuno. Es una cobertura muy útil que muchas veces se infravalora.
Accidentes del conductor
Cubre tus propias lesiones como conductor, incluyendo gastos médicos, indemnización por invalidez temporal o permanente, y un capital por fallecimiento. Ten en cuenta que la RC obligatoria cubre a tus pasajeros y a terceros, pero no a ti como conductor.
Valor del vehículo
En caso de siniestro total (cuando el coche queda destruido o no es rentable repararlo), la aseguradora te paga el valor del vehículo. Pero hay diferentes formas de calcularlo.
Valor venal
El valor venal es el valor de mercado del coche en el momento del siniestro, teniendo en cuenta su antigüedad, kilometraje y estado. Es el valor por el que podrías venderlo en el mercado de segunda mano. Como los coches se deprecian rápidamente, el valor venal suele ser bastante inferior al precio de compra después de unos años.
🛡️ Modo valoración: el valor venal no es la última palabra
Tu coche de 3 años queda siniestro total. La aseguradora te ofrece 6.000€ de valor venal cuando tú pagaste 18.000€. Antes de aceptar, busca 5 anuncios de coches iguales (misma marca, modelo, año, km) en portales como Coches.net o Autocasión. Si la media es 8.000€, reclama. La aseguradora suele usar tablas propias que infravaloran. Tus pruebas de mercado valen más que su tabla.
Valor de reposición
El valor de reposición es lo que costaría adquirir un vehículo similar (misma marca, modelo, antigüedad y estado). Algunas pólizas ofrecen valor de reposición durante los primeros años del vehículo, lo que significa que te pagan lo suficiente para comprar otro coche igual.
Valor convenido
El valor convenido es un valor pactado expresamente en la póliza que no cambia aunque el coche se deprecie. Es habitual en coches clásicos o de colección. Te garantiza cobrar una cantidad determinada independientemente del mercado.
Qué te pagan si es siniestro total
Lee tu póliza para saber qué criterio de valoración aplican. Algunas pagan el valor venal (que puede decepcionarte), otras garantizan valor de reposición durante un número de años, y otras permiten pactar un valor. Es importante saberlo antes de tener el siniestro.
El parte amistoso
El parte amistoso de accidente (también llamado declaración amistosa de accidente o DAA) es un documento oficial que facilita la gestión de los siniestros entre vehículos.
Qué es
Es un formulario estandarizado para declarar las circunstancias de un accidente sin necesidad de que intervenga la policía. Lo firman ambos conductores y cada uno entrega su copia a su aseguradora.
Cuándo usarlo
El parte amistoso es adecuado para accidentes leves donde no hay heridos, cuando los dos conductores están de acuerdo en cómo ocurrió y en quién tiene la culpa, y cuando quieres agilizar los trámites sin esperar a la policía.
Cómo rellenarlo
Utiliza un solo documento para ambos conductores: cada uno rellena su columna y luego se separan las dos copias. Haz un croquis claro del accidente indicando posición de los vehículos y trayectorias. Marca las casillas de circunstancias que correspondan. Firma ambos conductores y asegúrate de que cada uno se queda con su copia ya firmada.
Importancia
Lo que firmas en el parte amistoso te vincula. No aceptes responsabilidad de la que no estés seguro. No firmes si no estás de acuerdo con lo que pone el otro conductor. Si no hay acuerdo, no firmes y llama a la policía para que hagan un atestado.
Claimeet recomienda
Lleva SIEMPRE un parte amistoso en la guantera del coche. En un accidente, los nervios pueden jugarte una mala pasada y el otro conductor puede no tener el suyo. Tenerlo a mano agiliza todo el proceso.
Bonus-Malus
El sistema bonus-malus es un mecanismo por el que tu prima de seguro sube o baja según tu historial de siniestros.
Sistema de bonificación/penalización
Tu prima depende en parte de tu historial como conductor. Si llevas años sin siniestros, acumulas bonus que te dan descuentos. Si tienes siniestros con culpa, acumulas malus que encarecen tu seguro.
Cómo funciona
Cuando contratas por primera vez, empiezas en un nivel medio. Cada año sin siniestros con culpa subes un escalón y tu prima baja. Cada siniestro en el que seas responsable te hace bajar escalones y tu prima sube. Con los años, un buen conductor puede tener descuentos muy significativos.
Conservar tu historial
Si cambias de aseguradora, pide un certificado de siniestralidad a tu compañía actual. La nueva aseguradora debe respetar tu historial y aplicarte el bonus que te corresponde. No pierdas los descuentos que has acumulado por no aportar este certificado.
Siniestros
Saber qué hacer cuando tienes un accidente es fundamental para proteger tus derechos y facilitar la gestión del siniestro.
Qué hacer si tienes accidente
Primero, protege la zona: enciende las luces de emergencia, ponte el chaleco reflectante y coloca los triángulos. Segundo, atiende a los heridos si los hay y llama al 112 en caso de lesiones graves. Tercero, llama a la policía si hay heridos, si no hay acuerdo sobre lo ocurrido, o si sospechas que ha habido un delito (conductor ebrio, fuga). Cuarto, si hay acuerdo y no hay heridos, rellena el parte amistoso. Quinto, fotografía todo: los daños, la posición de los vehículos, las matrículas, el entorno. Sexto, comunica el siniestro a tu aseguradora en el plazo de siete días.
Documentación a recoger
Anota los datos del otro conductor (nombre, DNI, permiso de conducir), del otro vehículo (matrícula, marca, modelo), y de su seguro (compañía y número de póliza). Si hay testigos, apunta sus datos de contacto. Todo esto es importante para la gestión del siniestro.
Comunicación al seguro
Llama al teléfono de siniestros de tu aseguradora lo antes posible. Describe claramente lo que ha ocurrido, facilita toda la documentación que tengas (parte amistoso, fotos, datos del otro conductor) y sigue las instrucciones que te den sobre peritaje y reparación.
Si no tienes culpa
Cuando el accidente ha sido culpa de otro conductor, tienes derechos claros que debes conocer y ejercer.
Tus derechos
Si no tienes culpa, tienes derecho a que te reparen completamente tu vehículo o te paguen su valor si es siniestro total. También puedes reclamar un vehículo de sustitución mientras dura la reparación. Si has sufrido lesiones, tienes derecho a indemnización por las secuelas, los gastos médicos y el lucro cesante (lo que has dejado de ganar por no poder trabajar).
Cómo reclamar
Tu propia aseguradora puede gestionar la reclamación al seguro del culpable, especialmente si tienes cobertura de defensa jurídica. Pueden adelantarte el pago y luego ellos recuperan del otro seguro. Alternativamente, puedes reclamar directamente al seguro del culpable o, si no pagan, acudir a la vía judicial.
Sistema CICOS
El sistema CICOS es un acuerdo entre aseguradoras para agilizar el pago en accidentes de daños materiales leves. Funciona así: tu seguro te paga directamente y luego recupera del seguro del culpable. Esto acelera mucho la resolución para ti como afectado.
Si tienes culpa
Cuando eres responsable del accidente, tu seguro cumple su función principal: protegerte frente a las reclamaciones de terceros.
Tu seguro cubre
La responsabilidad civil de tu seguro pagará íntegramente los daños que hayas causado a terceros: tanto los daños a sus vehículos como sus lesiones personales. Si tienes cobertura de daños propios (todo riesgo), también cubrirá los daños de tu coche, aplicando la franquicia si la tienes.
Consecuencias
Tener un siniestro con culpa puede suponer una subida de prima en la siguiente renovación (sistema malus). Además, si tienes franquicia, tendrás que pagarla para la reparación de tu propio vehículo.
Seguro y conductor diferente
El seguro de coche puede tener restricciones sobre quién puede conducir el vehículo. Es importante conocerlas y respetarlas.
Conductores autorizados
Algunos seguros solo cubren a un conductor principal y posiblemente a uno o dos conductores ocasionales declarados. Otros permiten que conduzca cualquier persona autorizada por el tomador. Si alguien que no está autorizado en la póliza tiene un accidente, la aseguradora puede limitar o excluir la cobertura.
Conductor novel
Los conductores noveles (con menos de dos o tres años de carné, según la póliza) suelen tener tratamiento especial. Pueden estar excluidos de la cobertura, tener un recargo en la prima si se declaran, o estar cubiertos pero con condiciones especiales. Declara siempre quién va a conducir habitualmente tu coche para evitar problemas.
Cambiar de aseguradora
Tienes derecho a cambiar de compañía de seguros cuando llegue el vencimiento de tu póliza. No estás atado a tu aseguradora actual.
Tu derecho
Puedes cambiar de aseguradora al vencimiento anual de tu póliza sin ninguna penalización. Es tu derecho como consumidor y conviene ejercerlo si encuentras mejores condiciones.
Cómo hacerlo
Avisa a tu aseguradora actual con al menos un mes de antelación al vencimiento de que no vas a renovar. Contrata con la nueva aseguradora para que la cobertura empiece justo cuando termine la anterior, sin que haya ningún día descubierto. Pide el certificado de siniestralidad a tu compañía actual para que la nueva te aplique el bonus que te corresponde.
Bonificación
La nueva aseguradora debe respetar tu historial de siniestros. Presenta el certificado de siniestralidad y asegúrate de que te aplican el descuento que has acumulado por años sin siniestros.
Claimeet recomienda
Pide el certificado de siniestralidad a tu aseguradora ANTES de darte de baja. Con ese documento en mano, puedes negociar mejor con la nueva compañía y evitas que "olviden" aplicarte el bonus que te corresponde.
Reclamar a la aseguradora
Si tu aseguradora no resuelve bien tu siniestro o no estás de acuerdo con su actuación, tienes vías para reclamar.
Si niegan el siniestro
Pide la denegación por escrito y con los motivos. Revisa tu póliza para comprobar si tienen razón. Si crees que se equivocan, reclama primero al servicio de atención al cliente, después al defensor del asegurado, luego a la DGSFP, y si es necesario por vía judicial.
Si la valoración es baja
Pide un desglose detallado del cálculo. Aporta valoraciones propias de talleres o peritos independientes. Reclama la diferencia siguiendo los cauces establecidos.
Si tardan
Reclama por escrito fijando un plazo. Recuerda que pasados tres meses tienes derecho a intereses de demora del 20% anual.
Consorcio de Compensación de Seguros
El Consorcio de Compensación de Seguros es una entidad pública que actúa en situaciones donde no hay aseguradora que responda.
Qué es
Es un organismo público dependiente del Ministerio de Economía que garantiza la protección de las víctimas de accidentes en determinadas circunstancias especiales.
Cuándo actúa
El Consorcio interviene cuando te causa un accidente un vehículo sin seguro, cuando el vehículo causante no puede ser identificado (se da a la fuga), cuando la aseguradora del responsable está en quiebra, y ante riesgos extraordinarios como inundaciones o actos terroristas.
Cómo reclamar
Puedes reclamar directamente al Consorcio o a través de tu propia aseguradora, que gestionará la reclamación por ti.
Para saber más
Conceptos del seguro
- Tipos de seguros - Los distintos productos del mercado
- La póliza - El documento del contrato de seguro
- La franquicia - Lo que pagas tú de cada siniestro
- Siniestros - Cómo comunicarlos y gestionarlos
Otros seguros
- Seguro del hogar - Protección de tu vivienda
- Seguro de vida - Protección para tu familia
- Seguro de viaje - Asistencia en desplazamientos
Reclamaciones
- Reclamar a la aseguradora - Proceso paso a paso si hay problemas