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Garantia legal de 3 anos

La garantia legal es tu derecho estrella como consumidor. Si compras un producto y sale defectuoso, el vendedor debe responder durante 3 anos. Gratis y sin excusas.

La garantía legal te protege frente a los llamados "defectos de conformidad". Este concepto técnico incluye varias situaciones en las que el producto no cumple con lo que razonablemente esperabas al comprarlo.

No es conforme con el contrato

La conformidad significa que el producto debe corresponderse con lo prometido. Si en la publicidad decía que el móvil tiene 128 GB y solo tiene 64, hay falta de conformidad. Si compras una batidora y no tritura bien porque el motor es demasiado débil para su uso normal, hay falta de conformidad. Si productos similares en el mercado duran 5 años y el tuyo se estropea a los 6 meses, también la hay. En definitiva, el producto debe tener las características anunciadas, servir para su uso habitual, y ofrecer la calidad que cabe esperar de productos similares.

Tiene defectos de fábrica

Los defectos de fabricación son fallos que vienen de origen, aunque no se manifiesten hasta más tarde. Un televisor cuya fuente de alimentación falla a los 8 meses probablemente tenía un componente defectuoso desde el principio. Estos defectos están cubiertos aunque aparezcan tiempo después de la compra, siempre que estés dentro del plazo de garantía.

No coincide con la muestra o modelo

Si en la tienda te enseñaron un modelo de exposición con ciertas características y el producto que te llega a casa es diferente, tienes derecho a reclamar. Lo mismo si compraste basándote en fotos de la web y lo que recibes no se corresponde con lo mostrado.

Instalación defectuosa

Cuando el vendedor se encarga de la instalación y la hace mal, ese defecto está cubierto por la garantía. También si las instrucciones de instalación que te proporcionaron eran incorrectas o incompletas y por eso la instalación falló.

¿Cuanto dura?

3 anos desde la entrega del producto.

Este plazo se aplica a compras realizadas desde el 1 de enero de 2022. Para compras anteriores, el plazo era de 2 anos.

La presuncion de origen

Durante los primeros 2 anos, se presume que el defecto ya existia cuando compraste el producto. El vendedor debe demostrar lo contrario si quiere eludir su responsabilidad.

A partir del tercer ano, la carga de la prueba se invierte: eres tu quien debe demostrar que el defecto era de fabrica.

🛡️ Modo escudo: en los 2 primeros años, ellos demuestran

La tienda te dice que "debes demostrar que el defecto es de fábrica". Mentira. Durante los primeros 2 años, la ley presume que el defecto ya existía. Si el vendedor dice lo contrario, él tiene que probarlo, no tú. Solo tienes que decir: "El artículo 11 del RDL 1/2007 dice que la carga de la prueba es del vendedor. Demuéstrenme que lo rompí yo".

¿Quien responde?

El vendedor. No el fabricante, no el importador. El vendedor.

Da igual que te digan "eso lo tiene que arreglar la marca" o "llame al servicio tecnico oficial". Tu derecho es contra quien te vendio el producto.

El vendedor podra despues reclamar al fabricante, pero ese no es tu problema.

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Si la tienda te dice que "llames al fabricante" para la garantía, no lo hagas. Tu derecho es contra el vendedor, no contra el fabricante. Insiste: "Mi contrato es con ustedes, arréglenmelo o devuélvanme el dinero".

Tus opciones: la cascada de remedios

La ley establece un sistema escalonado de soluciones. No puedes ir directamente a pedir la devolución del dinero: primero hay que intentar otras opciones. Pero si esas opciones fallan o no son viables, puedes escalar.

1. Reparación o sustitución

El primer nivel de remedios te da a elegir entre reparación (que te arreglen el producto) o sustitución (que te den uno nuevo igual). Eres tú quien elige, no el vendedor. Si prefieres uno nuevo, tienes derecho a pedirlo. El vendedor solo puede negarse a tu elección si resulta imposible (por ejemplo, ya no fabrican ese modelo y no hay stock) o si es claramente desproporcionada (el arreglo cuesta 20 euros y la sustitución 500).

Tanto la reparación como la sustitución deben ser gratuitas. Esto incluye los gastos de mano de obra, materiales, envío del producto al servicio técnico y devolución. No pueden cobrarte nada.

2. Rebaja del precio o devolución

Si la reparación o sustitución no son posibles, si tardan demasiado, o si causan inconvenientes graves, puedes pasar al segundo nivel de remedios. Aquí tienes dos opciones: una rebaja proporcional del precio (te quedas el producto pero te devuelven parte de lo que pagaste) o la resolución del contrato (devuelves el producto y recuperas todo el dinero).

Plazos razonables

La reparación no puede eternizarse. Aunque la ley no fija un plazo exacto, la jurisprudencia considera que 30 días es un máximo razonable para la mayoría de productos. Durante ese tiempo no puedes usar el producto, así que prolongarlo indefinidamente sería un perjuicio añadido. Si se demoran más de lo razonable, puedes exigir la sustitución o directamente la devolución.

La garantía no es un seguro a todo riesgo. Hay situaciones que quedan fuera de su cobertura, y es importante que las conozcas para evitar reclamaciones infructuosas.

El desgaste normal no está cubierto. Si las suelas de unos zapatos se gastan después de usarlos un año, eso es deterioro por uso, no un defecto. La garantía protege frente a fallos, no frente al envejecimiento natural del producto.

El mal uso del consumidor tampoco genera derecho a garantía. Si metes un móvil en la lavadora, lo rompes tú, no el fabricante. Si usas un destornillador como palanca y se parte, la culpa no es del producto.

Los accidentes quedan igualmente fuera. Caídas, golpes, derrames de líquido, sobretensiones eléctricas... Los daños accidentales no son defectos de fábrica. Para cubrirlos necesitarías un seguro específico.

La manipulación por terceros no autorizados puede anular la garantía. Si llevas el ordenador a un técnico de barrio en lugar del servicio oficial y lo estropea, el vendedor no responde por los daños que haya causado ese tercero.

Diferencia con la garantía comercial

Muchos consumidores confunden la garantía legal con la garantía comercial. Son cosas distintas, y entender la diferencia te ahorrará problemas.

La garantía legal es la que te da la ley automáticamente. Es obligatoria, dura 3 años, y responde el vendedor. No puedes renunciar a ella aunque firmes un contrato que diga lo contrario. Existe por el mero hecho de comprar.

La garantía comercial es voluntaria. La ofrece el fabricante o el vendedor si quiere, con la duración y condiciones que ellos decidan. Puede cubrir más cosas que la legal (como daños accidentales) o durar más tiempo. Pero nunca puede sustituir a la garantía legal: solo complementarla.

Cuando te ofrezcan una "extensión de garantía" de pago, piénsalo bien. Ya tienes 3 años por ley. Si la extensión empieza a contar desde la compra, solo te están vendiendo 2 años adicionales. Si además solo cubre lo mismo que ya cubre la legal, no aporta nada. Lee las condiciones antes de pagar.

🚨 La trampa de la "extensión": ya tienes 3 años gratis

"¿Quiere ampliar la garantía a 3 años por solo 49€?" Respuesta: no. Ya tienes 3 años por ley, gratis. Lo que te venden es humo. La única extensión que tiene sentido es la que cubre daños accidentales (caídas, líquidos) o empieza cuando acaba la legal (a partir del año 3). Todo lo demás es dinero tirado. Pregunta siempre: "¿Qué cubre que no cubra ya la garantía legal?"

Cómo reclamar

Reclamar la garantía no es complicado, pero conviene seguir un proceso ordenado para maximizar tus opciones:

  1. Conserva la factura. El ticket o factura es tu prueba de compra. Sin él, será difícil demostrar cuándo compraste y a quién. Si pagas con tarjeta, el extracto bancario también puede servir, pero la factura es siempre mejor.

  2. Comunica el defecto al vendedor. No llames al fabricante ni al servicio técnico de la marca: tu relación legal es con quien te vendió el producto. Explícale el problema, preferiblemente por escrito (email), para que quede constancia de que reclamaste y de cuándo.

  3. Entrega el producto. Llévaselo para que lo examinen y determinen si el defecto está cubierto. Pide siempre un resguardo de entrega que indique la fecha, el problema que describes, y el estado en que lo entregas.

  4. Espera respuesta. El vendedor debe responderte en un plazo razonable, indicando si acepta la garantía y qué solución te ofrece. Si se demora más de lo razonable o niega el defecto sin justificación convincente, es momento de escalar.

  5. Reclama formalmente. Si el vendedor no colabora, tienes varias vías: pedir una hoja de reclamaciones, solicitar arbitraje de consumo, o acudir a la vía judicial si es necesario.

Frases típicas (y por qué son falsas)

Las tiendas y fabricantes repiten ciertas frases para quitarse de encima las reclamaciones de garantía. Conocerlas te ayudará a rebatirlas.

"La garantía del fabricante es de 1 año." Puede que la garantía comercial del fabricante sea de 1 año, pero la garantía legal es de 3 y no pueden quitártela. Que el fabricante ofrezca menos no reduce tus derechos legales.

"Solo cubrimos piezas, no mano de obra." Falso. La ley es clara: la reparación debe ser gratuita, incluyendo piezas, mano de obra, y gastos de envío o recogida del producto.

"Ya pasó la garantía comercial." Da igual. Aunque la garantía comercial haya terminado, la legal sigue vigente hasta los 3 años desde la compra.

"Tiene que mandarlo usted al servicio técnico." No es tu obligación. El vendedor es el responsable de gestionar la reparación. Puede coordinar con el servicio técnico del fabricante, pero el interlocutor para ti es la tienda.

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Cuando entregues un producto en garantía, pide siempre un resguardo de entrega que incluya fecha, descripción del problema y estado del producto. Es tu prueba de que lo dejaste y de cuándo empezó a correr el plazo de reparación.

"Es un defecto estético, no funcional." Si afecta a la conformidad del producto con lo que se anunció, está cubierto. Un arañazo visible en un mueble nuevo es un defecto de conformidad, aunque el mueble "funcione".

Productos de segunda mano

La garantía legal también aplica a productos de segunda mano comprados a profesionales (no entre particulares). La diferencia es que el plazo puede reducirse a 1 año si así se pacta expresamente en el contrato de compraventa. Si no se pacta nada, son 3 años como en productos nuevos.

Eso sí, la garantía no cubre el desgaste propio de un producto usado. Si compras un coche de segunda mano con 100.000 km, no puedes reclamar porque los neumáticos estén gastados. Pero si el motor falla por un defecto oculto, sí.

Productos digitales

Desde 2022, los contenidos y servicios digitales también tienen garantía legal. Esto incluye videojuegos descargados, aplicaciones, películas en streaming, música digital, y cualquier contenido que se suministre electrónicamente.

Estos productos deben funcionar según lo anunciado, ser compatibles con el hardware y software que razonablemente cabe esperar, y actualizarse cuando sea necesario para mantener su conformidad. Si compras un videojuego y no funciona correctamente, tienes derecho a que lo arreglen o te devuelvan el dinero, igual que con un producto físico.

Resumen práctico

Recuerda las claves de la garantía legal:

  • Todo producto tiene 3 años de garantía legal desde la entrega.
  • Reclama siempre al vendedor, no al fabricante ni al servicio técnico.
  • Puedes elegir entre reparación o sustitución como primera opción.
  • Si eso no funciona o no es viable, tienes derecho a rebaja o devolución.
  • Guarda la factura: es tu prueba de compra y de la fecha.
  • No dejes que te mareen con excusas falsas sobre duración o cobertura.

La garantía legal es tu derecho. Ejércelo.

Para saber más

Eduardo Lázaro

Sobre el autor

Eduardo Lázaro

Ingeniero de software y entusiasta del análisis de procesos legales y de consumo. Con una trayectoria vinculada a la arquitectura de información desde 2003, Eduardo aplica la lógica para desglosar normativas complejas en guías accesibles. Ha colaborado con varias organizaciones en la defensa de los derechos de los usuarios y la transparencia digital.

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