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Rescisión del contrato

La rescisión es una forma de poner fin a un contrato que, aunque válido, causa un perjuicio injusto a una de las partes. Es diferente de la nulidad y de la resolución por incumplimiento, aunque en el lenguaje cotidiano estos términos se usan a veces de forma intercambiable.

Qué es la rescisión

Antes de entrar en los detalles técnicos, conviene aclarar qué significa exactamente la rescisión y en qué se distingue de otros conceptos similares. Esta distinción es importante porque cada vía tiene requisitos y efectos diferentes.

La rescisión es la ineficacia de un contrato válidamente celebrado, por causar un perjuicio económico a una de las partes o a terceros. Lo característico de la rescisión es que el contrato nació válido, cumplía todos los requisitos legales, pero produce un daño que la ley considera que debe repararse deshaciendo el contrato.

Diferencias con otros conceptos

Es importante distinguir la rescisión de otras formas de ineficacia contractual porque el lenguaje cotidiano las confunde constantemente:

Concepto Causa Efecto
Nulidad El contrato es inválido desde el inicio por falta de algún elemento esencial Es como si nunca hubiera existido
Anulabilidad Hay un vicio en el consentimiento El contrato es válido pero puede anularse
Resolución Una de las partes incumple sus obligaciones El contrato se deshace por el incumplimiento
Rescisión El contrato es válido pero causa un perjuicio grave El contrato se deshace por lesión
Desistimiento Voluntad del consumidor en ciertos casos Derecho legal a echarse atrás sin dar explicaciones

Cuándo procede

La rescisión procede cuando un contrato válido, que cumple todos los requisitos legales, causa sin embargo un perjuicio importante. Las situaciones típicas son:

  • Lesión económica grave a una de las partes, que recibe mucho menos de lo que da.
  • Perjuicio a terceros ajenos al contrato.
  • Fraude de acreedores, cuando alguien contrata para evitar que sus acreedores cobren.

Causas de rescisión en el Código Civil

El Código Civil español enumera varios supuestos en los que procede la rescisión de un contrato. No es una lista cerrada, pero recoge los casos más importantes.

1. Contratos de tutores sin autorización

Los contratos celebrados por tutores sin autorización judicial, cuando el tutelado sufra lesión en más de la cuarta parte del valor de lo contratado. La ley protege especialmente a las personas bajo tutela porque no han podido defender sus propios intereses.

2. Contratos en representación de ausentes

Los celebrados en representación de personas ausentes, si estas sufren la misma lesión, es decir, más de la cuarta parte del valor. El representante de un ausente tiene que actuar con la diligencia de un buen padre de familia, y si no lo hace, el contrato puede rescindirse.

3. Contratos en fraude de acreedores

Los celebrados para perjudicar a acreedores, cuando estos no puedan cobrar de otro modo lo que se les debe. Esta es la famosa "acción pauliana", que permite a los acreedores deshacer contratos fraudulentos del deudor.

4. Contratos sobre cosas litigiosas

Los que se refieran a cosas que son objeto de un litigio, si se celebran sin conocimiento de las partes litigantes o de la autoridad judicial competente. Se trata de evitar que alguien venda lo que está siendo discutido en un juicio.

5. Otros casos previstos por la ley

Cualquier otro caso en que la ley lo establezca expresamente. El Código Civil deja abierta la posibilidad de que otras normas añadan supuestos de rescisión.

Rescisión por lesión

La lesión es quizá el supuesto más intuitivo de rescisión. Ocurre cuando hay una desproporción grave entre lo que das y lo que recibes.

El concepto de lesión

Hay lesión cuando una parte recibe mucho menos de lo que da, sufriendo un perjuicio económico significativo que va más allá de un mal negocio ordinario.

Un ejemplo clásico sería vender una casa que vale 200.000 euros por 50.000 euros. La diferencia es tan grande que sugiere que algo ha ido mal en el proceso, que una de las partes no ha podido defender adecuadamente sus intereses.

Requisitos

Para que proceda la rescisión por lesión, deben concurrir varios elementos:

  • Desproporción grave: En los casos del Código Civil, más de la cuarta parte del valor. No vale cualquier diferencia, tiene que ser significativa.
  • Momento de la celebración: La desproporción se mide al tiempo de contratar, no después. Si el valor cambia con el tiempo, eso no justifica la rescisión.
  • No hay otro remedio: La rescisión es subsidiaria, solo procede cuando no hay otra forma de reparar el perjuicio.

En Cataluña: rescisión por lesión ultra dimidium

El derecho civil catalán mantiene una figura histórica, la rescisión por lesión "ultra dimidium" (más allá de la mitad), que es más favorable al perjudicado que la regulación del Código Civil.

Esta rescisión se aplica a contratos de compraventa de inmuebles cuando la desproporción supera la mitad del valor justo. El plazo para ejercerla es de 4 años desde la celebración del contrato. Si vendiste una casa que valía 200.000 euros por menos de 100.000 euros, puedes pedir la rescisión.

Rescisión en fraude de acreedores

Esta modalidad de rescisión, conocida como "acción pauliana", protege a los acreedores frente a maniobras fraudulentas de sus deudores.

Qué es

Cuando alguien tiene deudas, puede sentir la tentación de deshacerse de sus bienes, vendiéndolos o donándolos a familiares o amigos, para que cuando el acreedor intente cobrar no encuentre nada que embargar. La rescisión por fraude de acreedores permite deshacer estos contratos fraudulentos.

Acción pauliana

Los acreedores pueden pedir la rescisión de contratos celebrados por el deudor que les perjudiquen. Se llama "pauliana" por el jurista romano Paulo, que desarrolló esta figura.

Requisitos

Para que prospere la acción pauliana:

  • Crédito anterior: El acreedor tenía un derecho de crédito antes del acto fraudulento. No vale reclamar por deudas contraídas después.
  • Perjuicio: El acto deja al deudor sin bienes suficientes para pagar. Si conserva bienes para responder, no hay perjuicio.
  • Fraude: El deudor actuó con intención de perjudicar a los acreedores, o al menos conociendo que les perjudicaba.
  • Subsidiariedad: El acreedor no puede cobrar de otra forma, ha agotado las vías ordinarias.

Efectos

Si la acción pauliana prospera, los bienes vuelven al patrimonio del deudor para que los acreedores puedan cobrar. El contrato fraudulento se rescinde y es como si no se hubiera celebrado.

Rescisión vs. resolución en consumo

En el ámbito del consumo, es habitual confundir estos términos. Aclaremos cuándo usar cada uno.

Resolución del contrato

La resolución es lo más habitual cuando tienes problemas con una empresa como consumidor. Procede cuando:

  • Una parte incumple sus obligaciones, por ejemplo la empresa no entrega el producto o no presta el servicio correctamente.
  • El consumidor ejerce su derecho de desistimiento dentro del plazo legal.
  • Hay cláusulas abusivas que impiden continuar el contrato.

Cuándo usar el término correcto

Usa resolución cuando quieres acabar el contrato porque la otra parte incumplió o porque tienes derecho a desistir. Este es el término técnicamente correcto para la mayoría de situaciones de consumo.

Usa rescisión cuando el contrato es válido y se ha cumplido, pero te causa un perjuicio económico grave que justifica deshacerlo. Es una situación mucho menos frecuente.

🧠 Hack del vocabulario jurídico

Cuando escribas tu reclamación, usa el término "resolución", no "rescisión". El 99% de los consumidores que dicen "quiero rescindir" en realidad quieren resolver el contrato por incumplimiento. Si usas "rescisión" cuando lo que tienes es un incumplimiento, el abogado de la empresa lo notará y te tomará menos en serio. Parece un detalle tonto, pero el lenguaje preciso hace que tu reclamación parezca escrita por alguien que sabe de lo que habla.

En la práctica

Muchas veces se usa "rescisión" coloquialmente para cualquier forma de terminar un contrato. No es técnicamente correcto, pero se entiende. Lo importante es que, si vas a reclamar, uses los términos precisos para que te tomen en serio.

Efectos de la rescisión

Cuando un contrato se rescinde, se producen varios efectos que buscan volver a la situación anterior.

Efecto principal

El contrato queda sin efecto y las partes deben restituirse mutuamente lo que se entregaron. Se deshace la operación, volviendo al estado anterior a la celebración del contrato.

Restitución recíproca

Cada parte devuelve lo que recibió:

  • El comprador devuelve la cosa que compró.
  • El vendedor devuelve el precio que cobró.
  • Si no es posible devolver la cosa, se devuelve su valor equivalente en dinero.

Terceros de buena fe

Un límite importante: la rescisión no afecta a terceros que adquirieron de buena fe bienes procedentes del contrato rescindido. Si el comprador vendió la cosa a un tercero que no sabía del fraude, ese tercero está protegido.

Daños y perjuicios

Si hubo mala fe por parte de quien causó el perjuicio, además de la rescisión puede haber obligación de indemnizar daños y perjuicios adicionales.

Plazos para ejercitar la rescisión

La rescisión no puede pedirse en cualquier momento. Hay plazos que es importante conocer.

Plazo general

El plazo general para ejercitar la acción de rescisión es de 4 años desde la celebración del contrato. Es un plazo relativamente breve, así que no conviene esperar.

Contratos de tutores/representantes

En los casos de contratos celebrados por tutores o representantes de ausentes, el plazo de 4 años empieza a contar desde que cese la tutela o desde que se conozca el domicilio del ausente.

Fraude de acreedores

En la acción pauliana, el plazo de 4 años empieza desde que el acreedor tuvo conocimiento del acto fraudulento, no desde que se celebró el contrato.

Cómo ejercitar la rescisión

Si crees que tienes derecho a rescindir un contrato, estos son los pasos a seguir.

Vía judicial

La rescisión debe pedirse ante los tribunales. No opera automáticamente ni basta con comunicarla a la otra parte. Necesitas una sentencia judicial que declare la rescisión.

Demanda

El perjudicado, o el acreedor en caso de fraude, presenta demanda solicitando:

  • Que se declare la rescisión del contrato.
  • Que se ordene la restitución de lo entregado.
  • Indemnización de daños y perjuicios si procede.

Prueba

En el juicio tendrás que probar:

  • Que el contrato existe y cuáles son sus condiciones.
  • El perjuicio sufrido, normalmente acreditando el valor real de lo que se intercambió.
  • Que no hay otra forma de reparar ese perjuicio.

Casos prácticos

Veamos algunos ejemplos concretos donde podría aplicarse la rescisión.

Venta a precio irrisorio

Situación: Un anciano vende su casa a un familiar por una cantidad muy inferior a su valor de mercado.

Posible rescisión: Si la diferencia es muy grande, puede pedirse la rescisión argumentando que el anciano no estaba en condiciones de defender sus intereses adecuadamente.

Donación en fraude de acreedores

Situación: Alguien con deudas importantes dona todos sus bienes a familiares, quedándose sin nada.

Posible rescisión: Los acreedores pueden pedir la rescisión de esas donaciones mediante la acción pauliana para poder cobrar lo que se les debe.

Compraventa de cosa litigiosa

Situación: Se vende un terreno que está siendo objeto de un juicio sobre su propiedad, sin informar al comprador ni al tribunal.

Posible rescisión: Si se hizo sin conocimiento del tribunal o de las partes del litigio, el contrato puede rescindirse.

Rescisión en la práctica de consumo

En el día a día del consumidor, la rescisión técnica es poco frecuente. Normalmente se usan otras vías.

Uso coloquial

Cuando un consumidor dice que quiere "rescindir" un contrato, normalmente quiere decir:

  • Darse de baja de un servicio, lo que técnicamente es resolución o terminación.
  • Ejercer el desistimiento si está dentro del plazo.
  • Resolver por incumplimiento de la empresa.

Vías más comunes para el consumidor

Las herramientas habituales del consumidor son otras:

El desistimiento te permite echarte atrás en 14 días en compras a distancia, sin dar explicaciones.

La resolución por incumplimiento procede cuando la empresa no cumple lo pactado.

La denuncia de cláusulas abusivas permite anular cláusulas concretas que sean injustas.

La rescisión técnica raramente se usa, reservándose para casos de lesión grave en el precio.

Consejos para el consumidor

Si quieres acabar con un contrato o crees que te han perjudicado, estos consejos pueden ayudarte.

Si quieres acabar un contrato

Antes de actuar, identifica claramente tu situación:

  • ¿La empresa ha incumplido algo? Entonces es resolución por incumplimiento.
  • ¿Estás dentro del plazo de 14 días de una compra a distancia? Entonces es desistimiento.
  • ¿Hay cláusulas abusivas? Entonces puedes pedir su nulidad.
  • ¿Te han cobrado mucho más de lo que vale algo? Entonces podría ser rescisión.

Usa el término correcto en tus escritos. Esto ayuda a que te tomen en serio y a que tu reclamación sea más efectiva.

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Usa la palabra correcta en tu reclamación. Si la empresa incumplió, es "resolución". Si quieres echarte atrás en una compra online, es "desistimiento". Los términos precisos hacen que te tomen más en serio.

Si crees que te han perjudicado gravemente

Si piensas que has pagado un precio muy superior al valor real de lo que compraste:

  • Calcula el perjuicio: ¿Cuánto has pagado comparado con lo que vale realmente?
  • Consulta a un abogado: La rescisión técnica es compleja y requiere asesoramiento profesional.
  • Actúa dentro del plazo: Tienes 4 años normalmente, pero no conviene esperar.
  • Prepara pruebas: Del valor real de lo que compraste y del precio que pagaste.

Términos que puedes usar

En tu reclamación, según el caso, usa las expresiones adecuadas:

  • "Ejerzo mi derecho de desistimiento" para echarte atrás en compras a distancia.
  • "Resuelvo el contrato por incumplimiento" cuando la empresa no ha cumplido.
  • "Solicito la nulidad de la cláusula..." para atacar cláusulas abusivas.
  • "Denuncio el contrato por..." cuando quieres terminarlo alegando causas legales.

Diferencia con la terminación ordinaria

No confundas la rescisión con el fin natural del contrato.

Fin natural del contrato

Un contrato puede terminar simplemente porque ha cumplido su función:

  • Pasó el plazo pactado y no hay renovación.
  • Se cumplió el objeto del contrato.
  • Las partes acuerdan terminarlo de mutuo acuerdo.

No es rescisión

Terminar un contrato porque ha cumplido su finalidad o porque ambas partes están de acuerdo no es rescisión. La rescisión implica deshacer un contrato que causó perjuicio.

Ejemplo

Para ilustrar la diferencia:

  • No es rescisión: Tu contrato de alquiler termina al año porque eso pactaste. Es terminación ordinaria.
  • Sí podría ser rescisión: Compraste algo a un precio muy superior a su valor real por aprovechamiento de tu situación.

Conclusión

La rescisión es un mecanismo legal específico para contratos válidos que causan un perjuicio grave. Es una figura técnica que raramente se usa en el día a día del consumidor, donde son más habituales otras vías.

En el día a día del consumidor, es más habitual usar:

  • Desistimiento: Para echarte atrás en compras a distancia dentro del plazo legal.
  • Resolución: Cuando la empresa incumple sus obligaciones.
  • Nulidad: Cuando hay cláusulas abusivas que deben eliminarse.

Si crees que un contrato te ha causado un perjuicio económico muy grave, por ejemplo si has pagado mucho más de lo que vale algo, consulta con un abogado sobre la posibilidad de rescisión. No es el camino habitual, pero puede ser el adecuado en casos excepcionales.

Conocer la diferencia entre estos términos te ayudará a reclamar de forma más efectiva y a que te tomen en serio. Si tienes dudas sobre qué vía usar, una asociación de consumidores puede orientarte.

Eduardo Lázaro

Sobre el autor

Eduardo Lázaro

Ingeniero de software y entusiasta del análisis de procesos legales y de consumo. Con una trayectoria vinculada a la arquitectura de información desde 2003, Eduardo aplica la lógica para desglosar normativas complejas en guías accesibles. Ha colaborado con varias organizaciones en la defensa de los derechos de los usuarios y la transparencia digital.

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